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jueves, 20 de enero de 2011

La hucha es para las pensiones no para cubrir déficits

¿Recuerdan Vds. cuando la Seguridad Social era muy rica y servía igual para construir hospitales como pantanos? No es que sirviera, es que se usaban sus fondos para eso y más. Si no lo recuerdan mejor. Afortunadamente ya hace muchos años de aquello y fue en durante el franquismo.


Luego, a pesar de que sanidad con su ingente gasto se sacó de la Seguridad Social y se convirtió en Sistema Nacional de Salud financiada con impuestos, fue financieramente a altibajos y ya en los últimos años del gobierno de Felipe González fue –nos fue a todos al fin y al cabo- francamente mal. Tan mal que cuando el Partido Popular accede al gobierno en la primavera de 1996 se entera de que no se puede pagar la extra de junio de los pensionistas, sencillamente porque no hay dinero para ello. Se tuvo que pedir un crédito al Banco de España y se logró salvar la situación.

A partir de entonces y con las medidas tomadas responsablemente por el gobierno de Aznar desde el primer día –acuérdense de que se congelaron los sueldos de los funcionarios en 1997, no se disminuyeron como ahora- la Seguridad Social fue saneada.

Y una vez saneada, para evitar que se repitieran situaciones como esa y, sobre todo, para poder asegurar las prestaciones en épocas de crisis se creó en el año 2000 el Fondo de Reserva de la Seguridad Social. Lo constituyen, según la Ley que lo regula, los excedentes de ingresos que financian las prestaciones contributivas y demás gastos necesarios para su gestión que, en su caso, resulten de la consignación presupuestaria de cada ejercicio o de la liquidación presupuestaria del mismo, se destinarán prioritaria y mayoritariamente, siempre que las posibilidades económicas y la situación financiera del sistema de Seguridad Social lo permitan, a la dotación de este Fondo de Reserva.

Como los cotizantes aumentaron extraordinariamente por la creación de empleo de aquellos años, y el Estado tenía superávit y capacidad de hacer aportaciones el fondo fue creciendo. De tal manera que en abril de 2007 ascendía a 40.334 millones de euros, y algunos se jactaban de que con esa cantidad se podía comprar Endesa sometida entonces a intensa vorágine de intentos de compra, persecuciones a su presidente Manuel Pizarro y variadas intervenciones del gobierno de Zapatero hasta que se la quedaron los italianos.

Pero no es solo que en esas fechas el fondo de reserva constituyera el 4,14% de nuestro PIB y pudiera comprar la eléctrica, es que también en aquel mes se acordó que el fondo de reserva no podía quedarse fuera del pastel de la renta variable e invertir solo en deuda pública con clasificación AAA y de común acuerdo con sindicatos y patronal el gobierno de Zapatero modificó su reglamento para que pudiera invertir en renta variable hasta el 30% de su patrimonio.

Menos mal que la lentitud de la burocracia española es beneficioso en algunas ocasiones y aquello no se llevó a cabo porque en agosto de 2007 comenzó la crisis, puesto que de haberlo hecho la situación sería muy preocupante. Si no hubiera sido por los intereses del fondo de reserva la Seguridad Social habría terminado el ejercicio presupuestario de 2010 con déficit. Los ingresos por intereses han permitido terminar con un superávit del 0,22% del PIB que se utilizará para enjuagar déficit de la Administración General del Estado. Ya ven que como decía en el primer párrafo de este post la Seguridad Social sirve para muchas cosas.

El problema es que no podemos tirar mucho de la hucha, porque sus intereses deberían capitalizarse y porque el fondo está comprando mucha deuda española, que como tiene un diferencial muy alto dará un elevado interés a la seguridad social que servirá para enjugar el déficit de la misma con el riesgo de que el gobierno venda que no hay ningún problema en los ingresos del sistema. Sin embargo el problema es que el déficit de la Seguridad Social hay que convertirlo en superávit con creación de empleo, no con los intereses de la hucha.

Espero que en las negociaciones con los sindicatos para las reformas de las pensiones no se le ocurra a nadie alguna brillante idea de cómo utilizar el fondo de reserva –en la actualidad es de 65.000 millones- para otras cosas. En la Ley reguladora del mismo se establece que se destinará con carácter exclusivo a la financiación de las pensiones de carácter contributivo y demás gastos necesarios para su gestión, y sólo será posible en situaciones estructurales de déficit por operaciones no financieras del sistema de la Seguridad Social, no podrá exceder en cada año del tres por ciento de la suma de ambos conceptos. Pero aquí todo se cambia si hay que contentar a alguien.

Y no lo digo por decir, si ya se está mezclando la reforma de las pensiones con las centrales nucleares nos podemos imaginar cualquier cosa. De hecho han recuperado a Jesús Caldera para negociar con los grupos parlamentarios la reforma de las pensiones, señal de que va a ser más compleja de lo que pensamos.

Pemeches Juspi
pemechesjuspi@gmail.com