Ha declarado ayer el ministro de Industria, Sebastián, que el gobierno está sometido a mucho estrés y que este ha sido la causa del ingreso de Rubalcaba y de la suspensión de actividades por enfermedad del ministro del paro, Valeriano Gómez, al que también le deseo una rápida recuperación. Por tanto, y sabiendo que el estrés no es nada bueno y no deseando que Zapatero enferme lo mejor es que convoque elecciones para el otoño y pueda tener un apacible y merecido descanso. El, nosotros y sobre todo las mujeres de otras culturas
Supongo que cuando ayer ha sido recibido con gritos de ¡presidente!, ¡presidente! por alguna de las asistentes al congreso de mujeres mayores la satisfacción del leonés ha debido alcanzar el paroxismo, al encontrarse en su salsa. Lo extraño es que cuando Leire Pajín ha dicho en su discurso que el Gobierno es consciente de que en esta situación de crisis las mujeres mayores están apoyando a sus familias con sus pensiones no se le haya caído la cara de vergüenza y las congresistas no hayan protestado, teniendo en cuenta que casi el 45% de las mujeres mayores son viudas con una pensión media de 584,44 euros, que ese mismo Gobierno ha congelado. Cuando volvamos a ver otro aumento de las cifras del paro seguro que a alguien se le ocurrirá decir que es un drama, pero que ahí están las abuelas dando el callo con sus familias.
También se ha acordado Zapatero de las mujeres en los países árabes. Si hace unos días viajaba por Oriente Medio y se jactaba de que España iba a liderar las reformas democráticas en los países árabes hoy ha dicho textualmente, refiriéndose a esos países,:
“No habrá democracia real, no habrá cambio verdadero, si los códigos y las leyes en esos países no garantizan la igualdad de las mujeres que han sufrido tantas discriminaciones".Así ,de paso, nos podemos preguntar para que tiene tantos asesores en el gabinete de La Moncloa, porque le deberían haber cambiado el discurso sobre la marcha. Medios tecnológicos no faltan para poder hacerlo. Y lo digo porque ayer mismo ha vuelto a autorizarse el pañuelo islámico o “hiyab” en Túnez. Por supuesto, faltaría más, enmarcándolo en la libertad de la mujer y defendiendo nuestra prensa progresista tal libertad y justificando su uso porque es consecuencia del veto anterior. Recuerdo que en la revolución de Irán cuando echaron al Sha las mujeres también comenzaron a usar el chador. A los tres días como quien dice era absolutamente obligatorio. Me parece que las mujeres tunecinas han tenido mala suerte con el pretendido liderazgo democratizador de Zapatero en su país; hace unos años se decía que era gafe.
Ya veremos qué pasa en Túnez con las mujeres y que nos cuenta Zapatero sobre esa posible evolución negativa de la dignidad de la mujer. Dirá que es la democracia y la libertad.
Habrá que estar atentos a eso como, asimismo, al posible envío de nuestras fuerzas navales a Libia, ya que parece que están en camino después de haberse entrenado en aguas almerienses con fuerzas de la OTAN en unas maniobras preparatorias. Por ahora todo el mundo está callado y la noticia solo ha sido publicada por un medio digital independiente, República.es. Habrá que esperar, pero si es verdad me gustaría saber que van a hacer los medios de comunicación y los artistas y otros colectivos ciudadanos que tanto se significaron contra Aznar cuando la invasión de Irak. En todo caso es ya lo último (espero) que nos quedaba por ver de Zapatero, entrar en otra guerra. La entrada de Carme Chacón en la carrera sucesoria pudiera explicarse por ahí. En cualquier caso, prudencia porque no hay nada confirmado mientras escribo esto.
Pemeches Juspi
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