Los que entienden de navegación mucho más que yo, aficionado inexperto sin más, dicen que los trasatlánticos son barcos muy cómodos pero tremendamente vulnerables en zonas de conflicto, bélico por supuesto. Podría alguno hacer la gracia y decir que bélico se define en el diccionario de la Real Academia Española como “guerrero” y por tanto que Zapatero no vuelve a dar ni una con lo del ejemplo a pesar de su reciente ardor guerrero. Dejémoslo.
Lo que no voy a dejar de comentar es el ejemplo que ha puesto sobre nuestro país y situación económica en una situación “bélica”, de guerra contra la crisis, de la que estaremos saliendo a nivel de país pero en absoluto a nivel individual o familiar. Ha dicho que España es como un poderoso trasatlántico y que podemos estar tranquilos. Es decir que no va a tomar más medidas como también ha manifestado en su reciente viaje a Asia y a pesar de los informes de diversos organismos y, sobre todo, del Fondo Monetario Internacional, porque parece que ha querido decir –al poner tal ejemplo- que estamos navegando en un viaje de placer con todas las comodidades que presentan los trasatlánticos.
Y desde luego no es así, y si han transcurrido unas semanas de tranquilidad y relajación y realmente hemos ido en un navío de esas características, hay al menos casi cinco millones de españoles que han viajado en camarotes de tercera como los emigrantes gallegos, asturianos y cántabros de las primeras décadas del pasado siglo. Incluso algunos –familias enteras con todos sus miembros en el paro- han tenido que conformarse con viajar como polizones en bodega.
El problema es que Zapatero ha recuperado su conocido optimismo antropológico desde su renuncia a repetir como candidato y no solo eso, ha vuelto presuntamente a intentar engañarnos, como hizo (¿y seguirá haciendo?) con la negociación con ETA y otras tantas cosas. El problema que ha tenido es que no ha engañado a los chinos, es que tiene toda la pinta de que ha intentado engañarnos a los españoles con los chinos.
No entiendo para qué tantos asesores y un gobierno de comunicadores (¿o ya no es así?) y luego salen los chinos a decir que de los 9.000 millones que nuestro presidente dijo que iban a invertir para salvar a las cajas, que no está claro o que tal vez. Y con un poco de más mala suerte dirán que nada de nada.
El caso es que ahora La Moncloa lo achaca a un error de comunicación. Y que no se barajaron cantidades y estamos en fases preliminares de estudio. Pues que prescindan de alguno de los múltiples asesores que tienen o que no hubieran dejado irse a Barroso, pero es que ya estamos cansados de tanta información “cocinada” por no decir manipulada o simplemente falsa. Porque lo de los 9.000 millones lo comunicó la propia Moncloa. Y claro, los refranes suelen tener mucho de verdad y es bien conocido el de “antes se coge a un mentiroso que...”
Estos “errores de comunicación” se pagan y ayer el coste ha sido el incremento del diferencial de la deuda hasta casi los 200 puntos y la tercera mayor caída del año en el IBEX 35, que solo ha sido igualada por el índice portugués.
Y mientras tanto el director-gerente del F.M.I. declarando que lo que hay que hacer es crear “trabajos, trabajos, trabajos” y alguna de las grandes empresas de las que son invitadas a La Moncloa y cuyo presidente acuerda con Botín que este le pida a Zapatero que continúe, y con una excelente cuenta de resultados anuncia que va a reducir el 20% de su plantilla en España. Valeriano Gómez ya ha dicho que no es buen momento pero no hemos oído nada a Zapatero que tan orgulloso estaba con los grandes empresarios.
Supongo que este anuncio de reducción de plantilla no tendrá nada que ver con que Telefónica vaya a externalizar procesos en China dentro de las contraprestaciones que es posible que Zapatero haya ofrecido en aquel país para que nos sigan comprando deuda, además de “no tener en la agenda” el tema de los derechos humanos. Cualquier cosa puede ser posible y las coincidencias de fechas a veces son sospechosas.
En épocas de conflicto es mejor viajar en barcos más maniobrables y más rápidos que un trasatlántico, que es un barco muy vulnerable a las agresiones bélicas. Pero como tenemos la Armada bastante “perjudicada” por falta de recursos y de mantenimiento, y nuestro líder sigue siendo el que es tendremos que continuar navegando expuestos a los “misiles especuladores”, de los mercados, que no perdonan nada y están las 24 horas del día al acecho. Y no quedan muchos días para conocer la EPA del primer trimestre, así que más vale que poner “avante a toda” nuestro trasatlántico, ya que no podemos navegar en un trimarán tipo “Independence” puesto que hemos dejado de ser ricos.
Pemeches Juspi
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