La Semana Santa tradicionalmente también se ha denominado en España Semana de Pasión debido a que lo que se conmemoraba fundamentalmente en ella era la pasión y muerte de Jesucristo. Era y, en gran parte sigue siendo, una manera distinta de recordar los acontecimientos que se celebran en estos días en torno al que los católicos consideramos Hijo de Dios, opuesta a la tradición cristiana centroeuropea de celebrar más la Pascua de Resurrección. La cultura de la muerte y el oscurantismo siempre ha sido más intensa en España que en esos países y de ahí la diferencia.
Y viene esta introducción porque ayer, lunes santo en la terminología cristiana, España ha vuelto a la realidad de semanas anteriores en cuanto a los asuntos de la deuda. ¿Habrá comenzado una semana de pasión para nuestra incipiente recuperación macroeconómica? Hay muchas probabilidades de que así sea y además el jueves no es festivo a efectos bursátiles por lo que no cabe el alivio de que solo quedan dos días hábiles en la semana. Y, por otra parte, sigo percibiendo un importante oscurantismo del gobierno de Zapatero sobre la situación real, fundamentalmente en cuanto a las necesidades de las cajas y al impacto de la subida de tipos sobre nuestra deuda.
El caso es que ayer no tuvimos ninguna buena noticia. Voy a hace una relación sinóptica no cronológica, para que sea más fácil de leer y seguro que dejándome alguna en el teclado:
- El coordinador económico del Partido Popular ratifica a Aznar y dice que España ya tiene dificultades para pagar la deuda.
- El “Wall Street Journal” publica que “aaunque no hay duda de que España está en mejor forma que los rescatados, está lejos de ser una apuesta sólida para evitar la necesidad de ayuda" y lo fundamenta en que las previsiones del gobierno están por encima de las de los organismos internacionales y del propio Banco de España (en el que tiene obligación de creer Zapatero, según sus propias palabras), así como en el elevado índice de paro, la subida de tipos, la inflación y el poco peso de nuestras exportaciones (al contrario de lo que calcula Elena Salgado) y, además, una parte considerable de las mismas son a Portugal.
- En la subasta de deuda de ayer se colocó el mínimo previsto pero con un interés el 38% mayor que en la última subasta.
- Ese interés ha alcanzado el 5,596% en los bonos a diez años; el mayor desde octubre de 1999, y no hay que olvidar que hasta 2002 no tuvimos las monedas y billetes de euro a nuestra disposición, aunque en ese mes de octubre el euro ya fuera moneda de curso legal.
- La prima de riesgo o diferencial de la deuda con el bono alemán se ha situado en 231 puntos básicos.
- La Unión Europea ha tenido que reconvenir a Finlandia por su amenaza de no respaldar el rescate a Portugal.
- Los rumores sobre la posible reestructuración de la deuda griega se han incrementado, aunque el gobierno heleno lo ha desmentido y el alemán dice que tiene que creérselo. Demasiados malos antecedentes para que la presunción de veracidad sea aceptada por los mercados.
- El Euribor ya ha superado el 2,10%.
- Se conoció también que la morosidad subió en febrero al 6,15% y los activos dudosos en manos del sector financiero asciende a casi 108.000 millones de euros. Las probabilidades de mejora en marzo son nulas, puesto que el Euribor no ha dejado de subir, y el tipo de interés y el paro también se incrementaron.
- Standard & Poor`s ha rebajado a negativa la perspectiva de Estados Unidos y ha advertido de un 33% de posibilidades de bajar la triple A en dos años. Esto, que es una desgracia para todos, será aprovechada por Zapatero y sus palmeros para volver a decir que nosotros no tenemos casi ningún problema propio, que toda la crisis es consecuencia de la situación internacional.
- Como consecuencia de todo ello el IBEX 35 vuelve a caer por encima del 2% y ha perdido los 10.400 puntos. ¿Se acuerdan cuando superó los 15.600? No hace tanto tiempo, en octubre de 2007.
Además tenemos el error de comunicación de La Moncloa con los 9.000 millones que iban a invertir los chinos en las cajas de ahorro y si se le culpa a Aznar de haber aportado algo al mayor coste de colocación de la deuda ayer, Zapatero, al tener más responsabilidades, tiene mayor parte. Aunque, como muy bien explicaba un lector del blog en un reciente comentario, no son lo más importante las declaraciones sino la reestructuración de la deuda griega (aunque lo nieguen) y ahora el recate de Portugal y las posibles nuevas dificultades que va a tener, y esto va a afectar, y mucho, a las economías en riesgo como la nuestra.
Por otra parte hay un aspecto positivo de todo lo sucedido ayer. En primer lugar que Rajoy manifiesta su convencimiento de que no vamos a necesitar un rescate –estoy seguro que Merkel le ha orientado en su reciente visita- y, sobre todo, que estoy convencido que Estados Unidos se va a poner inmediatamente a hacer sus deberes. En cualquier caso USA está creciendo al 3% y nosotros ya veremos a cuánto.
Difícil lo tenemos. Como dice el proverbio romano: de nihilo nihilum y aunque ahora despierte más simpatía, la permanencia de Zapatero nos augura no una semana de pasión, sino un año trágico, aunque toda la culpa no sea suya, ni mucho menos. Si lo es haber negado que lo que está ocurriendo fuera a suceder en España y, en esto, la historia no tendrá ninguna benevolencia con él.
Pemeches Juspi
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