Cuando se acababa de comunicar dicha subida es, cuando menos, una felicitación tópica y no meditada, porque supongo que no tenía intención de ser cínica. La luz es un elemento de primera necesidad y un diez por ciento de subida es una barbaridad para la economía de muchos millones de españoles, sobre todo para el casi 20% de la población activa en paro, además de para los pensionistas con sus emolumentos congelados.
Y lo que tampoco es de recibo es echarle de nuevo la culpa a los gobiernos del PP del déficit tarifario de las compañías eléctricas. Una cosa es lo que hiciera el PP y otra, si el resultado no fue el esperado, el no haberlo solucionado en siete años de gobierno.
Desde que Zapatero es presidente del gobierno hasta el momento de escribir este comentario el precio del kW/hora se ha incrementado en un 49,03%. Y la tan cacareada liberalización del mercado no ha servido para nada a la inmensa mayoría de los ciudadanos, que disponen de potencias contratadas inferiores a 10 KW. Sí es verdad que las comercializadoras –una inscripción en el registro mercantil nueva porque son las empresas de siempre en su inmensa mayoría- ofrecen unos mínimos descuentos, pero a cambio de contratar unos mantenimientos que aportan un inapreciable valor añadido al consumidor y que compensan con creces esos descuentos. Por supuesto, con el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad de Dª Leire Pajín (señorita Leire decía uno de los comentarios del blog) –y de Elena Salgado, y de Bernat Soria y de Trinidad Jiménez- mirando siempre para otro lado a pesar de ser el ministerio responsables de la defensa de los consumidores, aunque haya perdido el nombre.
Y lo que no es admisible es una de las explicaciones del Ministro de Industria justificando la subida del recibo de la luz en la de los precios del petróleo cuando en el verano de 2008 estaba a casi 150 dólares el barril.
Sube la luz con la extraña maniobra de crear un peaje por generación, y bajan las primas (subvenciones) por las energías fotovoltaicas, como ya se hizo con las eólicas. Con independencia de que esas primas no han tenido nunca una suficiente justificación en su importe, ni se ha vigilado el posible fraude -acuérdense de los campos de paneles solares funcionando en horas nocturnas con gasóleo agrícola subvencionado- esos cambios frecuentes en las subvenciones incrementan el descrédito internacional y previenen la inversión extranjera por falta de una política clara y permanente en la materia. Ah! recuerden que la energía verde era uno de los paradigmas de Zapatero y que tanto alabó Obama.
Por otra parte el déficit tarifario es totalmente cierto, pero a las eléctricas no les ha ido tan mal. Incluso con la crisis su cotización está por encima de 2004, como pueden ver en el gráfico de abajo, correspondiente a una de las mayores empresas del sector.
Y tampoco se ha contado con el Partido Popular para adoptar estas medidas, a pesar de que el pasado verano llegaron a un acuerdo para empezar a ponerse de acuerdo, valga la redundancia. Y al Consejo de Consumidores y Usuarios se les ha dado traslado sin más de la subida.
Recuerden, al 49% de subida del recibo de la luz que llevamos con el Gobierno de Zapatero, a partir de las campanadas de 2011 le añadiremos un 10% más, para que no nos olvidemos de 2010 y seamos todavía un poco menos prósperos y tengamos más dificultades.
Pemeches Juspi
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