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lunes, 28 de febrero de 2011

Por la memoria de sus abuelos

La semana pasada hemos asistido a un considerable revuelo sobre la hipotética sucesión de Zapatero a raíz de las palabras de la ministra de Defensa Carme Chacón diciendo, en resumen, que ella estaría por participar en unas primarias y que España está preparada para tener como presidente del Gobierno a una mujer y catalana. Bien es verdad, y eso ha tenido menor difusión, que dijo primero que el mejor es Zapatero, que apuesta por él y que si hubiera que votar, ella lo haría por el leonés.

Lo primero que se me viene a la cabeza es el por qué minusvalora a las mujeres. No entiendo esa manía de decir que estamos preparados, que casi, que todavía no, -cualquier variante-, para que una mujer acceda un ejercer un puesto directivo o un liderazgo en cualquier aspecto de la vida. La mujer, salvo por la distinción fisiológica que ocasiona el estar preparada para engendrar y dar cabida a una nueva vida, es –en mi opinión- igual al hombre y en esfuerzo y capacidad de trabajo posiblemente le supera. Así que ya está bien de minusvalorar a las mujeres, y, sobre todo, que lo hagan mujeres y, especialmente, las que más propaganda hacen de la igualdad.

Por eso la salida de Guillermo Fernández Vara diciendo que también España está preparada para tener un presidente extremeño es una apreciación inteligente y de gran finura. Porque el debate no es ni debe ser si el futuro presidente del Gobierno puede ser una mujer o un catalán, gallego o ceutí. Si lo centramos en eso a lo peor habría que decir que no puede ser leonés, vista la manifiesta incompetencia y frivolidad para ejercer tan altas funciones que manifiesta Zapatero. El presidente del Gobierno debe, ante todo, sentirse español y tener capacidad para ejercer el cargo rodeándose de los mejores, no de meros ayudantes.

Da la impresión de que en España no tenemos más problemas que la sucesión de Zapatero, y que lo demás ya está todo encauzado. La subida del petróleo la vamos a resolver con medidas ya aplicadas por Franco en 1973 en circunstancias totalmente distintas, el problema de las cajas paso adelante y pasito atrás, el IPC cada día más “alegre", el Euribor entusiasmando a los hipotecados, la reforma laboral a medias, y lo más grave para todos -salvo para Zapatero-, los parados siguen aumentando.

Eso sí, Zapatero el jueves pasado sacando pecho sobre sus políticas sociales y olvidándose del paro, y contando, de paso, con el apoyo del Rey en Rusia defendiendo las medidas aplicadas por su gobierno. Supongo que no le habrá quedado más remedio para intentar atraer inversiones rusas a nuestro país.

Como seguimos con nuestro déficit y se han autorizados nuevos endeudamientos a varias Comunidades Autónomas tras la entrevista de Zapatero con Mas, hay que aprovechar que el Pisuerga pasa por Valladolid para limitar la velocidad en autopistas tal y como hizo el gobierno franquista en 1973 ante una crisis del petróleo distinta a la ocasionada por los sucesos del norte de Africa. Así, se vende que es para ahorrar petróleo y para contribuir a la mejora del medio ambiente y lo que realmente se va a conseguir es incrementar la recaudación por exceso de velocidad. Es un límite que con los vehículos modernos no está demasiado claro que ahorre mucho combustible y, vistas las encuestas digitales sobre la oportunidad de la medida, no parece que vaya a respetarse en demasía. Y que tiene afán recaudatorio se explica también porque no va a afectar a la escala del carnet por puntos. Y no quiero pensar mal, pero si la medida entra en vigor el 7 de marzo y hay que cambiar las placas de señalización habrá que hacerlo por procedimiento de urgencia. A ver qué empresa o empresas son las afortunadas.

Y con esta política de lo mismo y lo contrario típica de Zapatero se baja el precio del billete de cercanías y media distancia de Renfe Operadora. Bien por los usuarios del mismo, mal por todos porque incrementará el déficit de la entidad pública empresarial.

Nuestro presidente en estado puro que ayer se fue de viaje Túnez a ofrecer expertos en reformas constitucionales y luego a Catar donde no se esperan revueltas –que toquen madera, que Zapatero siempre ha sido un poco gafe apoyando políticos en el extranjero- a firmar acuerdos económicos.

Por cierto, el Consejo de Ministros del viernes aprobó dos acuerdos entre España y la Universidad de las Naciones Unidas para la Alianza de Civilizaciones. Es decir, algo que constituye una preocupación máxima de los españoles y que de paso conlleva aumento del gasto público.

Ojalá me equivoque como ya he comentado en alguna ocasión, pero cada vez tengo más dudas de que Zapatero renuncie a volver a ser candidato, y me da que todo lo de Carme Chacón no deja de ser una maniobra del propio presidente para avisar a Rubalcaba y a los que se postulan a sustituirle. Creo que Zapatero ha perdido de tal manera el sentido de la realidad que puede que termine diciendo, como Gadafi, que debe continuar por la memoria de su abuelo, el capitán Rodríguez.


Pemeches Juspi
pemechesjuspi@gmail.com

martes, 4 de enero de 2011

Cuando se pierde la confianza en el líder

Hemos comenzado el año con otra mala noticia añadida a la de los últimos días con las subidas de precios que hoy, primer día laborable del año, algunos han percibido directamente al usar el transporte público, con especial incidencia en los trenes de cercanías. Se trata de la publicación del IPC provisional correspondiente al mes de diciembre.


Los precios han crecido en un 2,9% en tasa interanual y aumentarán más en enero por el incremento del precio del tabaco, de los carburantes, de la energía y del transporte. Dicho de otra manera, la pérdida del poder adquisitivo de los españoles es cada día mayor, puesto que el 65% de los trabajadores no tienen cláusula de salvaguarda del nivel salarial. Y qué decir de los pensionistas y de los empleados públicos que han visto reducidas sus retribuciones.

En el tema de los carburantes un buen amigo, muy agudo y con edad suficiente para haber vivido muchas situaciones difíciles –es decir, lo que coloquialmente se califica como un “perro viejo”- me planteaba una pregunta hace pocos días. Inquiría sobre si yo había pensado en la posibilidad de que las petroleras hubieran pactado con el gobierno unos precios altos para la gasolina y gasóleo, porque así ganaban más ellos y el Estado recaudaba más. Al decirle  que como se le ocurría plantear eso me respondió que como se justificaba, si no, que el importe de la gasolina estuviera a los niveles de cuando el precio del barril de petróleo se encontraba próximo a los 150 dólares. La verdad es que su duda no es baladí. Habrá que esperar, porque si fuera verdad más pronto que tarde lo conoceríamos.

Y, sin ningún género de dudas, la sospecha de mi buen amigo encaja en la opinión de Luis Rojas Marcos expresada en el “Magazine de El Mundo” el pasado domingo: “cuando se pierde la confianza en el líder se genera un efecto perverso y destructivo, ya que deja al colectivo sin apoyo ni dirección”.

Y esto es lo que nos está ocurriendo, hemos perdido la confianza en el que debiera ejercer la dirección de la Nación, en el presidente Zapatero, y así nos va. Con Dª Leire Pajín y organizaciones de consumidores dedicadas a pedir que denunciemos a nuestros conciudadanos fumadores si sospechamos que están incumpliendo la nueva normativa antitabaco que modifica la ley anterior de Elena Salgado.

Vaya por delante que no soy fumador ni exfumador, sencillamente nunca he fumado, salvo un par de veces en edad juvenil por aquello de experimentar nuevas sensaciones. Y que estoy en contra del tabaco por sus tremendos efectos perversos sobre la salud y a favor de la prohibición de fumar donde haya personas no fumadoras y, por supuesto, menores de edad. Pero incitar a la denuncia anónima es muy peligroso, y constituye un índice más de lo propenso que es el gobierno Zapatero a limitar la libertades (incluso a los artistas de la “ceja” como hizo Sinde con el asunto de El Sáhara) y a dirigir todas las actividades de nuestra vida, imponiendo sus criterios. Ejemplos claros tenemos con las multas en Cataluña por no rotular en catalán. Claro que esta incitación a denunciar puede que lleve aparejada una estrategia más profunda: disminuir algo el paro incrementando el empleo público a base de crear un cuerpo de vigilantes antitabaco. Algo parecido, a los guardianes de la moralidad de otras épocas o culturas. Tengo que llamar a mi amigo a ver qué opina, pero es que llama mucho la atención que el mayor número de denuncias se esté efectuando en Andalucía, donde sabemos que existe una amplia cultura de fomento del empleo público.

Retomando el comentario de Rojas Marcos, cuanto envidio a los gobernados por la “fracasada” Angela Merkel. En Alemania sí ha habido liderazgo y dirección y han cerrado el año con el menor paro en 20 años, justo lo contrario que España. El IBEX 35 perdió el 17,43%, el DAX 30 ganó el 16,06%, siendo el índice bursátil español el cuarto peor del mundo. La inflación interanual armonizada provisional el 2,9% en España, el 1,7% en Alemania. Allí si es habitual que los ciudadanos denuncien a los incumplidores, pero por convencimiento de que están alterando el bien común, no por imposición de sus gobernantes; ya tuvieron dramática experiencia de tal cosa. Así que nosotros primero a imitarles en el progreso del país y luego lo demás.

Y todavía dice el PSOE por boca de Elena Valenciano que Zapatero puede volver a ganar las próximas elecciones generales y mi colega Fernández Vara, el presidente extremeño, que no debemos tener la tentación de convertir las elecciones municipales y autonómicas en un plebiscito sobre Zapatero. Pues, ya sabe lo que tiene que hacer, convocar una “sesión clínica de caso cerrado” con sus colegas del PSOE y forzar al presidente Zapatero a que se marche ya mismo del gobierno y del partido, por el bien personal de ellos, del PSOE y, sobre todo, de España. No habría nada peor para nuestro país que una debacle del partido socialista como la de la UCD de 1982, ente otras cosas porque iría acompañada de crecimiento de partidos de izquierda con ideología y programas trasnochados que no ayudarían en nada a la tarea de reconstruir España que le espera a Mariano Rajoy.

Pemeches Juspi
pemechesjuspi@gmail.com