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jueves, 19 de mayo de 2011

Curiosidades sobre la generación espontánea del movimiento 15-M

Creo recordar que desde Pasteur, ya nadie acepta la teoría de la generación espontánea, aunque en los últimos tiempos ha vuelto a hablarse insistentemente de ella. Sobre todo a partir de las revueltas de Túnez y Egipto. Ahora se habla de “twittergénesis” y “facebookgénesis” como si el software que gestiona las redes sociales fuera capaz, de manera autónoma, de generar movimientos reivindicativos.

Reconozco que no me gustan las redes sociales. Bicho raro y fuera de lugar en la sociedad actual. Lo acepto, pero es mi derecho y mi libertad, y no tengo que pedir perdón por ello. El que no me guste no quiere decir que este blog no tenga cuenta en alguna de ellas, pero no poseo ninguna personal. Con mis amigos me relaciono de la manera que era habitual y corriente hasta la irrupción de esas redes, y además soy bastante reservada con mi intimidad y sería incapaz de estar comentando mis movimientos y subiendo mis fotografías, aunque limitara al máximo la privacidad de las cuentas. No comparto ni hablo lo mismo, con cada uno de mis amigos y conocidos, exactamente igual que ellos hacen (eso creo al menos) conmigo.

Y explico todo esto porque no me creo que las revueltas de los países árabes surgieran de manera espontánea. Sino que estoy convencido –insisto, es mi opinión- de que había una organización detrás. Y de la misma manera, y con más fundamento por experiencias previas, en el caso del movimiento 15-M o de “indignados” o “Democracia real ya”. Entre otras cosas y sin ánimo de ofensa, porque ¿han oído expresarse a uno de los supuestos líderes u organizadores del movimiento? El tiempo nos lo dirá.

De hecho ya ha habido algún político que ha manifestado su adhesión, y el PSOE ha llegado a tener colgado el manifiesto en su web durante unas horas. El político al que me refiero es Tomás Gómez que incluso parece que ha intentado reunirse con los acampados en la Puerta del Sol aunque no han admitido su presencia, pero tampoco está nada claro si tales hechos han llegado a suceder.

Lo que sí está claro es que el candidato socialista a la Comunidad de Madrid ha dicho que se identifica con esos grupos y ha señalado, sin nombrarle directamente, que el culpable de esta situación es el Partido Popular. También es significativo, que siendo Madrid tan grande, y habiendo tanto espacio para reunirse, hayan decidido hacerlo enfrente de la sede del gobierno regional y griten consignas contra Esperanza Aguirre. Enfrente de La Moncloa hay un gran pinar y muy cerca de la sede del PSOE, en la calle Ferraz, está el parque de Debod.

Curioso el lugar de concentración, cuando la Comunidad de Madrid es de las que menos paro tienen y mayor riqueza económica genera mientras que el PSOE lleva gobernando siete años y la situación de cinco millones de parados se ha producido, en buena parte, por la incompetencia y frivolidad de Zapatero, mientras llamaba antipatriotas a todos los que se lo advertían.

Curioso que el movimiento surja el 15 de mayo, día de San Isidro el patrón de Madrid, y a una semana de las elecciones municipales y autonómicas, donde todas las encuestas publicadas hasta tal fecha, auguraban una pérdida de las elecciones por parte del PSOE en todas las Comunidades Autónomas.

Curioso que un movimiento espontáneo tenga perfectamente organizada la logística –además de las ayudas “desinteresadas” de comerciantes de la Puerta del Sol- y disponga de hasta una comisión de asesoramiento legal y una importante disciplina para no beber alcohol en público.

Curioso que tenga tanto apoyo en la izquierda y les pidan su voto. Curioso que se advierta que pueden ser desalojados de nuevo por la fuerza el día de la jornada de reflexión.

Curioso que traiga tantos recuerdos la convocatoria, de aquellas del “pásalo” y “todos a Génova”. La tecnología evoluciona, y ahora los SMS no han sido utilizados de manera mayoritaria para hacer esta convocatoria “espontánea”.

Curioso que poco antes del 15 de mayo el presidente Zapatero haya echado la culpa del paro en más de una ocasión al Partido Popular y a Aznar, que creó tantos puesto de trabajo como desempleados generados (no espontáneamente) durante el gobierno socialista. Y lo más curioso de todo, que la indignación sea contra todos y no se polarice en aquellos que por su desidia, irresponsabilidad e incompetencia han conducido a que España doble el porcentaje de paro de la media de la Unión Europea.

Al parecer, Felipe González ha comparado el movimiento de los “indignados” con las revueltas árabes y que “es más un movimiento de oportunidades que de nivel de vida”. A mí más bien me parece un lapsus, y supongo que habrá sido reprendido por sus actuales superiores, porque las revueltas del mundo árabe, se han llevado por delante al gobierno de esas naciones, y si se les va de las manos, podrían acabar en el paro ellos mismos.

Lo que está totalmente claro es que, como ha advertido recientemente el FMI, nos encontramos ante el riesgo de una generación perdida sin expectativas de encontrar trabajo y de desarrollar un proyecto de vida personal y familiar. Incluso muchos ya no están en riesgo, es que han llegado a esa situación. Ya sé que la crisis no es (en algún país ya casi “fue”) exclusiva de España, pero aquí se ha agravado hasta extremos impensables por la política de Zapatero y su gobierno (del que forman parte Chacón y Rubalcaba, conviene recordar).

Posiblemente, si yo o mis hijos estuviéramos en esa situación también estaría en la Puerta del Sol (aunque insisto en que no es el lugar adecuado), pero no me dejaría manipular por los políticos socialistas y mucho menos que despreciaran mi capacidad intelectual echándole la culpa al Partido Popular, o la derecha como dicen algunos de ellos.

El PP tiene que seguir haciendo campaña pedagógica sobre el comportamiento de la mayoría de la clase política –los que sirven a los ciudadanos y no tienen reflejo en los medios, al contrario que los golfos, que son menos, pero hacen más ruido y daño- y debe seguir manifestando su solidaridad con esos jóvenes y su indignación, explicando claro y alto sus causas. Y por supuesto no solicitar a Rubalcaba la disolución de las concentraciones, que en Madrid la calle Génova no está lejos de la Puerta del Sol. Y a buen entendedor nada más hay que decir.


Fidel Codex
fidel.codex@gmail.com

martes, 17 de mayo de 2011

Candidato con promesas totalitarias

Seguimos en campaña electoral, situación en la que ya sabemos que algunos partidos políticos siguen la doctrina del Viejo Profesor, D. Enrique Tierno Galván, de que las promesas electorales están para no cumplirlas. Y algunos, que eran poco más que adolescentes, en aquella época ahora prometen cosas que no van a poder cumplir por la situación económica actual o directamente nos aseguran cosas que se dirigen contra lo que considero el principal logro de la democracia, la libertad.

Es curioso que algún candidato del PSOE esté yendo por esos derroteros cuando tuvo el coraje y la simpatía de una buena parte de los ciudadanos por haberse enfrentado a Zapatero y al aparato del PSOE. Me refiero, como Vds. ya habrán captado, al candidato socialista a la Comunidad de Madrid, Tomás Gómez. Aquel de quien dijo Rubalcaba que no tenía más mérito conocido que haberse enfrentado al presidente del gobierno, forzando al partido a convocar elecciones primarias al no aceptar dejar paso a Trinidad Jiménez.

Es posible que su actitud en esta campaña sea la del que se da perdedor por anticipado y desea, ante todo, hacerse notar y disfrutar el tiempo regulado por la normativa electoral de aparición en los medios de comunicación como múltiples “minutos de gloria”. Sin importarle siquiera demasiado el “maquillar” su currículo, por no decir directamente que mentir sobre el mismo. Como asegurar que se formó en la escuela pública y luego ha salido el director del colegio al que acudió asegurando que era privado y la cantidad –módica- que pagaban sus padres. Esto lo rebatió Gómez explicando que entonces no existían colegios públicos en Parla y a continuación algunos medios de comunicación publican la lista de los que tenía el Ministerio de Educación (competente en aquella época). Como viene a decir dice un refrán irreproducible en los tiempos actuales, es de lo más fácil coger a un mentiroso. También ha hecho algún “arreglillo” en su currículo docente; pecata minuta.

También sorprende que acuse a Esperanza Aguirre de privatizar todo cuando en su época de alcalde de Parla hacía la misma política. Falsa privatización en todo caso, porque considero que cuando la financiación es pública y el acceso igual para todos los ciudadanos no hay privatización, pero no es ese el objeto de esta entrada.

Una de las cosas que más me ha sorprendido en su campaña es la de prometer incremento del gasto como la universalización de la enseñanza infantil hasta los 3 años (lo de 0 a 3 años me suena mal) tal y como está el patio económico y eso que Madrid es una de las Comunidades Autónomas con posibilidad de endeudarse más, y la extensión del abono transporte a prejubilados. Supongo que ambas cosas las tendrá cuantificadas, porque no se puede decir que se dará plaza gratuita a todo el que la solicite sin saber si es posible y en cuanto a los prejubilados habría que hacerlo en función de niveles de renta. Tanto que él dice que va quitar regalos fiscales a los ricos, parece que no sabe que hay también hay prejubilados con muy alto poder adquisitivo y no me refiero a los de los ERES andaluces precisamente, que todo conviene aclararlo. Y en cuanto a aclaraciones decir que también soy partidario de que la enseñanza infantil sea gratuita y universal, pero creo que en estos momentos es imposible de asumir. No creo que Merkel nos deje llevarla a cabo en los años inmediatos.

Sin embargo, lo que por encima de todo me horroriza del programa del PSOE para la Comunidad de Madrid es la falta de respeto por la libertad. Muchos me han oído decir que “vivo por, de y para la sanidad pública”, lo que expresaba una realidad en todas y cada una de esas preposiciones y por tanto mi compromiso y preferencia absoluta por la esa sanidad. Pero antes de eso está mi apuesta por la libertad.

Y que Tomás Gómez diga: “los hijos de quienes formen parte de mi gobierno irán a la enseñanza pública, y sus familias no tendrán otra sanidad que la pública”  atenta contra los derechos de quienes fueran a formar parte de ese gobierno y, sobre todo, se arroga un poder totalitario sobre esos consejeros (y consejeras supongo) y, lo que es mucho más grave, sobre los hijos de los mismos, algunos de los cuales serán menores de edad. Un “progresista” defensor teórico de la libertad individual regulando la vida privada de los miembros de su hipotético gobierno y las familias de estas. Parece Dª Carmen Polo de Franco indicando al Dictador lo que tenía que hacer cada ministro a nivel personal. ¡Cosas veredes!

Ahora bien, en su incontinencia de campaña ha cometido un desliz contra sus propio discurso, ha reconocido que la educación y la sanidad pública funcionan muy bien en la Comunidad de Madrid. Parece, por tanto, que mejor que cuando falleció Tierno Galván -gobernando Felipe González- que lo hizo en una clínica privada. Nunca Esperanza Aguirre creo yo que hubiera esperado tal reconocimiento y los sindicatos que tanto defienden el sistema Muface para los funcionarios tal varapalo.


Pemeches Juspi
pemechesjuspi@gmail.com

jueves, 7 de abril de 2011

Bienvenido el reconocimiento al esfuerzo en la educación

La Comunidad de Madrid acaba de anunciar la creación de un Bachillerato de Excelencia para los mejores alumnos de la ESO y la respuesta desde la izquierda, incluido el ministro de Educación Angel Gabilondo, ha sido de oposición casi furibunda a la implantación de tal medida.

En un post de hace algunas semanas, y sin tener la más mínima idea de que pudiera llevarse a cabo alguna actuación en ese aspecto, escribía sobre la necesidad de llevar a cabo una educación por competencias. Y parece que en la Comunidad de Madrid, y si Esperanza Aguirre renueva su mandato, va a implantarse una enseñanza de bachillerato para los alumnos con media superior a ocho en la Educación Secundaria Obligatoria. Y si se hace se efectuará de manera voluntaria, no obligatoria como le gustan las cosas al gobierno de Zapatero.

Los socialistas siempre han defendido la escuela unificada y se oponen a esta disgregación  diciendo que la escuela no es solo para aprender sino también para convivir. Supongo que serán muy pocos los que nieguen esta función del aula, pero no es la principal y, en todo caso, estamos hablando del bachillerato. Es decir que los niños ya han tenido toda la educación infantil, la primaria y la ESO para aprender a convivir, a pesar de lo difícil que resulta en algunas aulas por la pérdida de autoridad del profesor y la falta de apoyo de los padres. Y deberían aprovecharse estos años para inculcarles la cultura del esfuerzo personal.

Remarco que lo que la Comunidad de Madrid propone es para el bachillerato, es decir para alumnos de dieciséis a dieciocho años, en una etapa educativa no obligatoria y que coincide con la edad mínima para iniciar actividades laborales. Creo que esto es muy importante señalarlo, porque no se está discriminando ni negando a nadie el derecho a la educación recogido en la Constitución. Y también hay que señalar que no están proponiendo disgregar a los torpes, ni crear aulas de niños conflictivos y alborotadores, la propuesta no tiene nada que ver con esto ni con las clases de repetidores de mi generación.

Por otra parte no se pretende una educación basada en las capacidades económicas sino en el esfuerzo personal, y es obligación de la sociedad exigir más a los más capaces y a los que más se esfuerzan por mejorar, y para ello es necesario proporcionarles oportunidades de desarrollo. Oportunidades que bajo ningún concepto deben sostenerse en retirar recursos para los menos capaces y en no apoyar a los menos dotados y a las minorías. Es más, creo que deben hacerse esfuerzos cada vez mayores para despertar intereses intelectuales en quienes no los tienen o no disponen de impulsos suficientes en sus núcleos familiares. Por ello la integración y la convivencia son necesarias y no debe suprimirse e, insisto, va a seguir así –según puede deducirse de las declaraciones de la consejera de Educación de Madrid, Lucía Figar- hasta el bachillerato.

Como decían anteriormente, el entrar a formar parte de ese tipo de enseñanza será voluntario y permitirá el acceso a alumnos sin capacidades económicas. Y esto también lo obvian Gabilondo y la izquierda, aunque muchos dirigentes de partidos de esta ideología llevan a sus hijos a colegios privados de élite, pero no en el bachillerato sino a lo largo de todos los ciclos educativos.

Además esta decisión debería tener efectos motivadores para el profesorado. Por poner una comparación –aunque seguro que algún lector es capaz de hacer otra mucho más afortunada- un cirujano ortopédico nunca dejará de estar encima y hacer lo imposible por reconstruir un miembro polifracturado aunque el paciente no le haga caso y no siga sus recomendaciones, pero tendrá una importante satisfacción profesional con aquel paciente que con una patología similar sigue todas las pautas del tratamiento y a los seis meses está reincorporado a su vida habitual. Y esto le motivará para tratar a pacientes como el citado en primer lugar.

Y digo esto porque se explica que esos alumnos de excelencia tendrán los mejores profesores, pero como resulta que las asignaturas son las que son y el número de alumnos será limitado, creo que sería bueno establecer un modelo de carrera profesional para que cada cierto número de cursos nuevos profesores excelentes puedan ejercer funciones docentes en ese bachillerato.

Por tanto sea bienvenida la educación por competencias intelectuales y por el esfuerzo que, con el tiempo, conducirá a que se formen profesionales de todo tipo y de todos los niveles para las necesidades de la sociedad. Es lo de la parábola de los talentos y los laicistas que sustituyan a Dios por la sociedad.

Pemeches Juspi
pemechesjupi@gmail.com

jueves, 24 de febrero de 2011

¡Qué lástima!

Esperanza Aguirre acaba de ser intervenida de un cáncer de mama en el Hospital Clínico San Carlos y lo primero es desearle una pronta recuperación y que la evolución del proceso sea totalmente positiva. Ella misma anunció su padecimiento con voz entrecortada por la emoción y, sin duda, por la preocupación. Por muy buenos augurios que le hubieran proporcionado los médicos, el enfrentarse de repente, encontrándose perfectamente y en máxima actividad, al diagnóstico de un cáncer es un golpe muy fuerte para cualquier persona. Y desde luego para la presidenta de la Comunidad de Madrid ha debido serlo porque sí hay alguien acostumbrado a los medios de comunicación es ella y, sin embargo, la emoción la embargó.

Se puede discrepar, y hay quién lo hace, sobre la manera en que lo comunicó a los medios de comunicación. Posiblemente yo en su lugar lo hubiera hecho a través de un comunicado una vez intervenida, pero por otra parte el haberlo con tal naturalidad y afectación real –en absoluto fingida como algunos han comentado en foros- sin duda servirá para animar a muchas mujeres que están pasando o pasarán por su mismo trance.

No es sin embargo el objeto principal de este artículo desear una pronta recuperación a la lideresa del PP. No, mi intención es manifestar mi repulsa e indignación por muchos comentarios que se leen en foros y en los apartados para comentar la noticia en algunos medios de comunicación, sobre todo próximos a Zapatero, el cual, en un gesto que le honra, ha llamado a Aguirre para interesarse por ella y desearla lo mejor.

Se repite en muchos de esos comentarios cosas como “aunque es mi enemiga, que se recupere” “que no sea nada pero me gustaría saber que lista de espera ha tenido”, “quiero saber quién es su compañera de habitación” “le deseo lo mejor a pesar de lo mal que está la sanidad en Madrid por su culpa”, además de otras cosas que mejor no transcribir.

¡Qué lástima! ¿Cómo hemos podido llegar a esto? Creo que en la sanidad en Madrid se pueden criticar cosas, una de ellas el haber ido dando bandazos en la estructura organizacional como ya comenté en este blog hasta la llegada del actual consejero y viceconsejera de asistencia sanitaria, pero no es de recibo el no reconocer el gran incremento de medios puestos a disposición de los ciudadanos. Y nunca ha habido lista de espera para intervenciones por razón de cáncer ni ahora ni nunca, y cuando ha habido huelgas este tipo de intervenciones siempre se han incluido en los servicios mínimos.

También se dice en algunos medios de la izquierda que con quién ha compartido habitación. Pues seguramente con nadie, como cada día es más frecuente desde que el extinto Insalud construyó sus últimos hospitales y, sobre todo, después de las transferencias. Uno, que ya tiene cierta edad, ha asistido a muchas reuniones de elaboración de planes funcionales de hospitales y –ellos sabrán la causa- los técnicos más comprometidos con el partido socialista siempre defendían las habitaciones compartidas; eso sí si luego tenía que ingresar un familiar o ellos mismos intentaban por todos los medios no compartir habitación.

Por supuesto me gustaría que se conociera cual es la atención sanitaria de que dispone el presidente del gobierno y con qué infraestructura cuenta en La Moncloa y cuando va de viaje y, en caso de que tuviera algo de lo que no disponemos el resto de ciudadanos, me gustaría saber quién lo paga. Sí ya sé que si acaso la tiene la pagamos todos, pero yo me refiero a qué administración pública es la que gestiona ese gasto, si es que se produce. También si acude él o su familia a hospitales públicos. Me gustaría que hubiera en estos temas la misma transparencia en la presidencia de Gobierno que la que ha mostrado la Comunidad de Madrid. No por nada, únicamente por que puede que muchos se sorprendieran.

Y ya que decir del periódico “amigo” de Esperanza Aguirre y la publicación de la foto de la presidenta saliendo del quirófano. Parece mentira que el gran defensor de ella, con la historia que tiene de videos robados, haya descendido a esos niveles. Conociendo los hospitales tampoco entiendo como no se previó esta circunstancia y los servicios de seguridad del hospital y de la presidenta no lo evitaron. Y ya publicar hasta la habitación donde se encuentra y el plano aproximado de situación de la misma me parece fuera de lugar; tanto como cuando a principios de los noventa, y con el terrorismo etarra en plena ebullición –el atentado contra Aznar se produjo en esa misma época-, publicó ese diario un detallado croquis de la delegación del gobierno en Madrid incluyendo las habitaciones privadas de la entonces delegada.

Sí ¡qué lástima! que hayan sido algunos ciudadanos de a pie y algún medio de comunicación los que no hayan demostrado ninguna sensibilidad, empatía y respeto a la intimidad de una persona que está pasando –como muchas otras en nuestro país- por un mal momento en su vida personal. Afortunadamente ha podido contar –como todos nosotros- con los excelentes médicos y profesionales de nuestro Sistema Nacional de Salud. Por una vez, los políticos han dado ejemplo; ojalá que su actitud dejara de ser una excepción.

Pemeches Juspi
pemechesjuspi@gmail.com

viernes, 11 de febrero de 2011

Acuerdo Social y Económico y hospitales público-privados

Desde hace algunos años y con la intención original de poder evitar los ratios de endeudamiento de las administraciones públicas se introdujeron en varios países europeos, empezando por Alemania y el Reino Unido, diversas fórmulas de “ingeniería contractual pública” para poder seguir construyendo infraestructuras cuando su capacidad de endeudamiento estaba limitada o imposibilitada por las normativas de estabilización presupuestaria. Así nacieron, p.ej., el peaje en la sombra para la construcción de carreteras o los PFI para las infraestructuras sanitarias, fundamentalmente hospitales.

Es ampliamente conocido que el extinto Insalud y demás administraciones públicas tardaba y tardan muchos años, en algunos casos más de diez, en construir un hospital de tamaño medio-grande y con un sobrecoste considerable sobre el presupuesto inicial. Luego, en más ocasiones de las deseables, el hospital se terminaba y podían fácilmente transcurrir dos años en poder ponerlo a disposición de los ciudadanos porque había que dotarlo, y, salvo una excepción conocida –el Son Llàtzer de Baleares y porque debido a motivos políticos se decidió abrirlo diez días antes de las transferencias sanitarias- se abría por partes, normalmente empezando por las consultas externas, luego diagnóstico por imagen, etc.

Sin embargo con los modelos CPP (colaboración público-privada) –en inglés PFI (private finance initiative)- se puede construir un hospital en unos dos años, totalmente dotado, y abrirlo en una sola fase. Esto se ha llevado a cabo en distintas comunidades autónomas en los últimos diez años coincidiendo –curiosamente- con etapas de bonanza económica.

Se han usado dos sistemas distintos, uno en el que la iniciativa privada construye y entrega el hospital a cambio de un canon anual y de asumir toda la parte no clínica del centro y otro distinto en el que la Administración hace una concesión administrativa y la iniciativa privada asume todo el funcionamiento del hospital mediante una asignación capitativa, que a veces incluye también la atención primaria.

Estos sistemas tienen claros efectos positivos, siendo el fundamental y ya reseñado la posibilidad de disponer de infraestructuras sanitaria en un corto periodo de tiempo y sin desembolsar inicialmente el coste de la misa, lo que puede facilitar el simultanear varias instalaciones, cuyo ejemplo más paradigmático ha sido la Comunidad de Madrid con la construcción de ocho nuevos hospitales, y el que se pueda gestionar el personal fuera de las rigideces del régimen funcionarial o estatutario. O no tener que incrementarse los recursos humanos de la Administración Pública en caso de haberse constituido una concesión administrativa.

Sin embargo no deja de tener sus sombras. Una de ellas que las concesiones se han hecho a un precio muy ajustado y durante un largo periodo de tiempo –en torno a 30 años- lo que puede ocasionar el problema de tener que rescatar la infraestructura, si las empresas empezaran a entrar en pérdidas y se declararan en concurso de acreedores o renunciaran a seguir con la inversión y hubiera que llegar al litigio judicial. Otro de los riesgos de este sistema es la construcción de hospitales u otras infraestructuras por motivos únicamente de oportunismo político sin la necesaria planificación o incluso sin estar plenamente justificados. En momentos de crisis hay que planificar muy bien para luego no tener que restringir prestaciones en algunos sitios agrupándolas en otros como ha anunciado el consejero de Sanidad de Cataluña que va a ocurrir en esa comunidad. Con el sistema PFI para la autoridad política que pone en marcha una nueva prestación sanitaria todo son ventajas, y los inconvenientes se dilatan en el tiempo y, si ocurren, lo más probable es que no tenga que asumirla esa autoridad si no otra, aunque pertenezca a su propio partido político.

Este tema de los hospitales según modelo PFI es uno de los argumentos preferidos por la FSM en general y por Tomás Gómez en particular para oponerse al Partido Popular en Madrid acusando a Esperanza Aguirre de haber privatizado la sanidad. Lo que se olvida Gómez es que el PSOE también lo aplica en sitios donde gobierna, como en Baleares y el Hospital Son Espases de Palma y el futuro de Ibiza. Pero ahora tengo una inmensa curiosidad por ver si Tomás Gómez vuelve a criticar a Esperanza Aguirre por la manera en que construye los nuevos hospitales, porque en la página 33 del llamado “Acuerdo Social y Económico para el crecimiento, el empleo y la garantía de las pensiones” se recoge, textualmente, “...impulsar alianzas (programas de financiación de la cooperación público-privada) en los sectores de la energía y la salud...”


Es decir, que otro argumento que el propio Zapatero quita a sus barones para hacer oposición al Partido Popular. No quiere esto decir que yo personalmente sea un defensor entusiasta del modelo PFI para hospitales. Considero que en tiempos de crisis como las actuales es la única posibilidad de dotar al Sistema Nacional de Salud de infraestructuras pero también que debe hacerse una evaluación profunda de las experiencias actuales, comparándolas con otras internacionales, y obtener datos suficientes para poder valorar los beneficios de este sistema.

Fidel Codex
fidel.codex@gmail.com