martes, 15 de marzo de 2011

Más con menos

Las épocas de crisis siempre han servido a las personas y a las sociedades emprendedoras para aprender a mejorar las cosas con la intención de salir cuanto antes de esa situación y evitar volver a caer en los mismos errores, con el fin de tratar que cuando las cosas vengan de nuevo mal dadas esa vez sea mejor. Es cierto que los ciclos económicos son una constante y que ya se encuentran reseñados en el Antiguo Testamento, cuando se refiere a las vacas flacas y las vacas gordas, pero es necesario que los amoldemos.

Lo que no se puede hacer es tener a los ciudadanos entretenidos con anuncios de mejora, de subsidios insuficientes de quita y pon y discutiendo todos sobre los pros y las contras de esas actuaciones. Lo que se consigue con ello es el hastío hacia la clase política y el pesimismo colectivo que lleva a la destrucción de las potencialidades de la sociedad. Eso es lo que refleja la reciente encuesta que manifiesta la profunda desconfianza de los ciudadanos hacia los políticos y responsables de los distintos ámbitos de la vida. Esto es común en situaciones de crisis y algo así fue magníficamente relatado por Sidney Pollack en “Danzad, danzad malditos”. Lo que hay que evitar es terminar como le ocurrió a Jane Fonda, induciendo a su propio suicidio.

Nuestra sociedad tiene la obligación de exigir a los políticos una salida de la crisis y sí se le explica adecuadamente los sacrificios que hay que hacer es todavía posible que empujen a los gobernantes en la dirección adecuada y que todos salgamos reforzados. Está claro que Zapatero con casi un 80% de rechazo ciudadano no puede participar en ese cambio, pero en estos dos meses que restan hasta las elecciones autonómicas y municipales se pueden sentar las bases de una reforma que nos conduzca a mejorar.

Y digo esto porque el gran problema que tenemos en España se encuentra en la gestión de las Comunidades Autónomas y Ayuntamientos. Es donde más se ha gastado y donde se ha establecido una desenfrenada carrera para ser más que el vecino y destacar. Y, por supuesto, donde más se gastara en publicidad mejor todavía porque todos podían ver lo que se hacía por encima de sus vecinos. Luego vienen Moody’s y similares y bajan la calificación de varias Comunidades Autónomas y Ayuntamientos y poco menos que se les llama malnacidos. Por cierto, supongo que todos sabemos que a esas agencias las contratan las propias administraciones públicas y les pagan considerables facturas; conviene no olvidarlo. El problema es que si no lo hacen y no califican la deuda nadie la compra.

Así como el consejero de Sanidad de Cataluña Boi Ruiz ha presentado un plan de contención de gasto, que podrá gustar más o menos, que será más o menos acertado, que tendrá medidas adecuadas y otras menos meditadas, un plan con aciertos y posibles errores pero un plan necesario y urgente, deberían hacer todos los partidos políticos lo mismo en esta campaña. No solo en sanidad sino en todos los campos de las prestaciones públicas.

Se ha descartado el copago sanitario por todos los responsables políticos. Pienso que ya veremos, pero en cualquier caso es una opción legítima y puede que hasta acertada aunque no sé hasta cuando se podrá mantener. Ahora bien, no puede seguirse con la política de todo y de todo en cualquier lugar. Es necesario que en esta campaña electoral se explique esto a los ciudadanos. Que no se prometan cosas que no son imprescindibles para mantener los resultados en salud y que se explique que las cosas han cambiado. Que está muy bien no usar gafas y operarse la miopía, pero que al igual que nunca nadie nos ha pagado las gafas aquella idea, que se le ocurrió a algún político hace algún tiempo, de incluir la cirugía refractiva en el SNS va a tener que seguir esperando y alguna otra cosa parecida habrá que dejar de hacerla.

Que se deje a un lado la demagogia y se comunique que es posible que una valvulopatía mitral severa no puede esperar más de un mes, pero que un hallux valgus es posible que no precise ser intervenido en treinta días. En otras palabras que se prometa que nadie esperará más de lo que precisa pero que no todos los procesos patológicos son iguales y que la lista de espera es el precio no monetario que tenemos que pagar para no tener que hacerlo en metálico o mediante incrementos impositivos.

Y tantas y tantas cosas que los que gobiernen después de las elecciones tendrán que hablar con los funcionarios, estatutarios y resto de empleados públicos para hacer más –o al menos lo mismo- con menos. Con menos gasto, se entiende y aquí cabe todo. Claro que eso hay que hablarlo y reunirse con los implicados como parece que está haciendo Boi Ruiz. La publicación de esas medidas en los boletines oficiales debe ser posterior al diálogo, donde debe acordarse la operatividad de la implantación de esas medidas. La decisión de llevarlas a cabo corresponde a los políticos que serán respaldados por la mayoría de los ciudadanos si las explican claramente y piden excusas por habernos conducido a vivir por encima de nuestras posibilidades.

Si conseguimos aprender a hacer más con menos conseguiremos en no demasiado tiempo poder hacer mejor las cosas y tener más cosas.

Pemeches Juspi
pemechesjuspi@gmail.com

lunes, 14 de marzo de 2011

Nula credibilidad, mayores problemas financieros

La agencia Moody´s acaba de rebajar un escalón la calificación de la deuda del Reino de España situándola en una calidad "buena media-alta que mantiene una moderada sensibilidad a un entorno adverso". Siendo algo no dramático el propio Zapatero lo ha dramatizado en extremo y casi podríamos decir que se lo ha tomado como una afrenta personal, lo que va en contra de los intereses de España.

A pesar de lo que tanto se ha escrito sobre la súbita reconversión de nuestro presidente del pasado 9 de mayo, cuando se dio cuenta que no podía reconvertir a los mercados y más bien fue abducido por estos, parece que ya se le ha olvidado. Desgraciadamente para España los mercados (eso que antes él denominaba especuladores) le conocen perfectamente y su histriónica respuesta nos va a pasar factura.

A estas alturas cualquier español medianamente informado sabe perfectamente cómo funcionan las agencias de rating y que son tan independientes de los poderes económicos como el antiguo Egipto de los desbordamientos del Nilo, por eso cuesta tanto entender la respuesta de nuestro Gobierno con esa carta dirigida a los inversores internacionales (los ex-especuladores) criticando desmesuradamente la actuación de la agencia. O los comentarios de la televisión pública diciendo que la traducción al español del nombre de la agencia podría hacerse como “malhumorado”, “estado cambiante de ánimo”, etc. Más o menos morder la mano de uno de los ayudantes de los que nos dan de comer, puesto que los que compran la deuda se guían por las calificaciones de las agencias como Moody´s.

De todas formas el gran problema no es que las agencias se equivoquen -que mucho y en más ocasiones de las debidas-, es la credibilidad de Zapatero. Y como esta es sencillamente inexistente el IBEX 35 cae a partir de la nueva calificación de nuestra deuda, el diferencial de la misma crece y ya veremos que sucede hoy lunes.

Además se ha dado un hecho curioso, Elena Salgado no acepta los motivos de Moody’s para rebajar la calificación de la deuda pero sí acepta que las Comunidades Autónomas no están bien. ¿Pero no estaban cumpliendo perfectamente salvo alguna descarriada? Parece que la contradicción permanente del presidente se ha extendido como una balsa de aceite por todos sus colaboradores directos, con independencia de que la vicepresidenta es la voz de su amo sobre todo si hay que explicarlo en inglés, idioma que afortunadamente domina.

Ni Moody`s ni nadie van a creernos cuando el propio Gobierno cifraba las necesidades de las cajas en 20.000 millones y ahora el Banco de España las fija en 15.152, y Zapatero dice que él tiene que fiarse –como presidente del Gobierno- del Banco de España y de nadie más. Lo cual está bien porque el Banco de España por estatutos es independiente. Pero esa independencia da que dudar cuando su presidente Miguel Ángel Fernández Ordoñez se va de gira a USA con Elena Salgado para explicar cómo van a solucionar el problema de las cajas. Como han copado ya todos los ámbitos de la sociedad civil ni se molestan en disimular.

Y van a explicarlo a Estados Unidos donde no se permiten los saneamientos sin adaptar las cuentas de resultados como se ha hecho aquí. En esto y en que el Banco de España no ha tenido en cuenta las perspectivas futuras de subida de tipos y de más que posible deterioro del valor del suelo que poseen las cajas –aquí está el gran problema y aunque el organismo regulador lo ha fijado en una caída del 39% ,en muchos casos lleva al 70% y ese 39% se espera que siga cayendo en 2011- es donde está la diferencia entre lo que considera Moody’s que va a costar el saneamiento de los cajas y lo que dice el Gobierno, perdón, el Banco de España.

Y como todo es un círculo vicioso centrado en la nula valoración de la credibilidad de Zapatero y de sus continuos cambios de criterio e incompetencia para la gestión económica Angela Merkel se cura en salud, y ha añadido en los acuerdos de la cumbre de este fin de semana una cláusula “implícita sobre España” (Merkel dixit): “todos los estados del euros se comprometen a garantizar planes concretos para gestionar cualquier banco o caja con vulnerabilidad en las pruebas de estrés europeas que serán completadas en verano”. Vamos, que la canciller no se fía tampoco del Banco de España, perdón, del Gobierno.

Eso sí, las protestas de Zapatero con un lenguaje no verbal que muestra su estado aireado se las hace a Durao Barroso. Con Merkel se limita a ponerse a sus órdenes -Ihnen zur Verfügung, Kanzlerin Merkel- y el sábado le ha prometido una ley para controlar el déficit de las Comunidades Autónomas. Por cierto, luego hay que cumplirla, no basta con elaborarla y aprobarla en las Cortes, y esto la alemana se lo sabe. Allí tienen la costumbre de hacer las menos leyes posibles pero también de cumplir y hacer cumplir todas

Pemeches Juspi
pemechesjuspi@gmail.com

viernes, 11 de marzo de 2011

In memoriam

Se cumplen hoy siete años del mayor atentado terrorista de la historia de Europa, donde murieron 192 personas, hubo más de mil quinientos heridos y del que todavía perviven muchos puntos oscuros, que espero que más pronto que tarde sean esclarecidos.

No se trata de escribir sobre ellos ni de explicar que ese atentado cambió para siempre la historia de España. Sí es bueno recordar el excepcional trabajo llevado a cabo por los servicios sanitarios, SAMUR, SUMMA 112, hospitales madrileños que tantas vidas salvaron y aliviaron tanto dolor debido al infatigable trabajo de médicos, enfermeras y resto de profesionales. Tampoco se podrá olvidar nunca la dedicación de profesionales del trabajo social –ahí tuvo su primera actuación el entonces todavía no presentado oficialmente, SAMUR SOCIAL-, psicólogos, forenses, personal funerario, y tantos miles de voluntarios que trabajaron sin descanso para ayudar a las víctimas y a sus familias.

Sin duda los que vivimos en primera línea todo aquello nos hicimos mejores viendo el trabajo solidario desinteresado y sin descanso de tantas buenas personas. Mi reconocimiento a ellas.

Y ante todo mi recuerdo permanente para las víctimas del atentado y mi esperanza de que en ninguna parte del mundo vuelva a producirse nada semejante ni parecido

Pemeches Juspi
pemechesjuspi@gmail.com

jueves, 10 de marzo de 2011

Replantear las campañas electorales

Quedan menos de dos meses para el inicio de la campaña electoral de las elecciones municipales y autonómicas del 22 de mayo y no sería malo que la sociedad española en general y los políticos en particular reflexionaran sobre cómo debe ser una campaña electoral en los tiempos actuales.

Afortunadamente para la estética y la imagen de las fachadas de nuestras ciudades han pasado casi completamente los tiempos de la pegada de carteles directamente sobre las paredes de edificios y se han suplido por MUPIs y OPIs, e incluso varios partidos han sustituido el inicio de las campañas con una pegada “electrónica” de carteles. Fruto de la evolución de los tiempos y de la riqueza de años anteriores donde no se reparaba en gastos.

En cualquier caso siempre ha sido muy difícil saber cuál es el coste real de las campañas electorales así como los criterios de riesgo que analizan las entidades bancarias y cajas de ahorro antes de otorgar los créditos a los partidos. Tampoco conocemos mucho de la morosidad en la devolución de los mismos y de tantas otras cosas. Lo que si sabemos, con absoluta seguridad, es que los gastos de las campañas no se cubren con las cuotas de los militantes, aunque también es cierto que muchos de ellos dedican un gran número de horas y considerables esfuerzos para colaborar en la organización y preparación de los actos de sus partidos. En otras palabras, que se hacen con dinero público que no es de nadie como decía la ex ministra de Cultura Carmen Calvo, sino que es nuestro.

Anteayer hemos conocido que el PSOE ha anulado un  macro acto  el 3 de abril -antes de la campaña-en la antigua plaza de toros de Vistalegre por su elevado coste. Este argumento me cuesta creerlo y –en esta ocasión- lo considero tan peregrino como si hubieran dicho que como no hay unanimidad en su España plural sobre las corridas de toros mejor no acudir a un lugar tan relacionado con las misma. Más bien ha sido fruto de que temían que muchos de los barones socialistas no acudieran a fotografiarse junto a Zapatero a fin de intentar salvar lo que puedan de sus muebles el 22 de mayo.

Ahora bien, hay que reconocer que José Blanco, listo donde los haya, ha encontrado un argumento solidario con la crisis. Esa que ha vuelto a decir ayer Zapatero que ya, que ya mismo empieza a recuperarse, que este mismo mes y que en cuanto se cree empleo la recuperación estará por encima de la media de la UE. El problema es que es justo al revés. Cuando empiece la recuperación y nuestro PIB crezca adecuadamente se creerá empleo. Pero habrá que estar atentos sobre todo a la próxima EPA. Se ha externalizado parte de su elaboración y ya veremos. En cualquier caso no se ha dado a conocer cuántos funcionarios menos hay en el Instituto Nacional de Estadística, porque cuesta entender, en caso contrario, esa “privatización” de la encuesta de población activa. Tiempo tendremos para evaluarla.

Decía que, con la excusa de la crisis, se ha suspendido el acto de Zapatero y se ha explicado que movilizar a 25.000 militantes cuesta una fortuna, añadido al alquiler de la sede, audiovisuales, montaje y demás cosas necesarias. Cosa que es absolutamente cierta y que además pone el dedo en la llaga en un aspecto que desde hace bastantes años es clave en los mítines electorales: solo van militantes movilizados por la organización convocante y con el único objetivo de mostrar durante el minuto de conexión con los informativos de televisión el respaldo popular al líder del partido.

En otras palabras, los mítines y actos electorales masivos no tienen hoy en día razón de ser, sobre todo en una época de crisis y con cuatro millones trescientos mil parados. Fundamentalmente porque su coste se cubre con dinero público y los que acuden ya están convencidos y para los que hay que convencer existen a disposición de todos otros métodos más actuales. Véanse los resultados de la movilización popular en los países árabes. Se ha hecho a través de internet, las redes sociales y las nuevas tecnologías de la comunicación e información.

Por todo ello sería bueno que los partidos políticos replantearan la organización de ese tipo de actos y sin duda se ahorraría mucho dinero y, posiblemente, su mensaje llegara mejor y a más ciudadanos. Al igual que habría que replantear lo de los quince días de campaña (ha comenzado realmente ya hace tiempo) la no publicación de encuestas al final de la misma y la jornada de reflexión. ¿Tiene sentido en la era de internet la jornada de reflexión? Además el PSOE con la ayuda de alguna cadena de radio la rompió va a hacer la semana que viene siete años, no se tomaron medidas y encima ganaron las elecciones aprovechando las circunstancias. De alguna manera el juego sucio salió premiado.

Pemeches Juspi
pemechesjuspi@gmail.com

miércoles, 9 de marzo de 2011

Han tenido mala suerte

Hay que reconocer que no solo los españoles tenemos mala suerte con el presidente del Gobierno que nos hemos dado y que, en reconocimiento a nuestra mala cabeza, tiene intención de seguir un año más, a pesar de lo bien que le vendría a su familia, a él y a todos nosotros que se retirara a descansar.

Ha declarado ayer el ministro de Industria, Sebastián, que el gobierno está sometido a mucho estrés y que este ha sido la causa del ingreso de Rubalcaba y de la suspensión de actividades por enfermedad del ministro del paro, Valeriano Gómez, al que también le deseo una rápida recuperación. Por tanto, y sabiendo que el estrés no es nada bueno y no deseando que Zapatero enferme lo mejor es que convoque elecciones para el otoño y pueda tener un apacible y merecido descanso. El, nosotros y sobre todo las mujeres de otras culturas

Supongo que cuando ayer ha sido recibido con gritos de ¡presidente!, ¡presidente! por alguna de las asistentes al congreso de mujeres mayores la satisfacción del leonés ha debido alcanzar el paroxismo, al encontrarse en su salsa. Lo extraño es que cuando Leire Pajín ha dicho en su discurso que el Gobierno es consciente de que en esta situación de crisis las mujeres mayores están apoyando a sus familias con sus pensiones no se le haya caído la cara de vergüenza y las congresistas no hayan protestado, teniendo en cuenta que casi el 45% de las mujeres mayores son viudas con una pensión media de 584,44 euros, que ese mismo Gobierno ha congelado. Cuando volvamos a ver otro aumento de las cifras del paro seguro que a alguien se le ocurrirá decir que es un drama, pero que ahí están las abuelas dando el callo con sus familias.

También se ha acordado Zapatero de las mujeres en los países árabes. Si hace unos días viajaba por Oriente Medio y se jactaba de que España iba a liderar las reformas democráticas en los países árabes hoy ha dicho textualmente, refiriéndose a esos países,:
No habrá democracia real, no habrá cambio verdadero, si los códigos y las leyes en esos países no garantizan la igualdad de las mujeres que han sufrido tantas discriminaciones".
Así ,de paso, nos podemos preguntar para que tiene tantos asesores en el gabinete de La Moncloa, porque le deberían haber cambiado el discurso sobre la marcha. Medios tecnológicos no faltan para poder hacerlo. Y lo digo porque ayer mismo ha vuelto a autorizarse el pañuelo islámico o “hiyab” en Túnez. Por supuesto, faltaría más, enmarcándolo en la libertad de la mujer y defendiendo nuestra prensa progresista tal libertad y justificando su uso porque es consecuencia del veto anterior. Recuerdo que en la revolución de Irán cuando echaron al Sha las mujeres también comenzaron a usar el chador. A los tres días como quien dice era absolutamente obligatorio. Me parece que las mujeres tunecinas han tenido mala suerte con el pretendido liderazgo democratizador de Zapatero en su país; hace unos años se decía que era gafe.

Ya veremos qué pasa en Túnez con las mujeres y que nos cuenta Zapatero sobre esa posible evolución negativa de la dignidad de la mujer. Dirá que es la democracia y la libertad.

Habrá que estar atentos a eso como, asimismo, al posible envío de nuestras fuerzas navales a Libia, ya que parece que están en camino después de haberse entrenado en aguas almerienses con fuerzas de la OTAN en unas maniobras preparatorias. Por ahora todo el mundo está callado y la noticia solo ha sido publicada por un medio digital independiente, República.es. Habrá que esperar, pero si es verdad me gustaría saber que van a hacer los medios de comunicación y los artistas y otros colectivos ciudadanos que tanto se significaron contra Aznar cuando la invasión de Irak. En todo caso es ya lo último (espero) que nos quedaba por ver de Zapatero, entrar en otra guerra. La entrada de Carme Chacón en la carrera sucesoria pudiera explicarse por ahí. En cualquier caso, prudencia porque no hay nada confirmado mientras escribo esto.


Pemeches Juspi
pemechesjuspi@gmail.com

martes, 8 de marzo de 2011

Igualdad, mérito y capacidad. Cuotas, las justas

Hoy se celebra el Día Internacional de la Mujer y considero que es un buen motivo para dedicar el post a recordar a tantas y tantas mujeres que, en todo el tercer mundo, se dedican a luchar contra los elementos adversos de la vida que les ha tocado en suerte para mantener bien alta su dignidad como personas y para amparar y proteger a sus familias. Mujeres que con su esfuerzo contribuyen día a día a elevar el nivel de vida de sus pueblos y que tanto tienen que enseñar a muchas otras mujeres del primer mundo que van a instruirles en igualdad y dignidad.

También a tantas mujeres que ocupan puestos relevantes en la sociedad occidental en función de su esfuerzo, talento y, casi siempre, talante, sin que hayan ocupado esos lugares en función de las cuotas designadas en concordancia con los cromosomas X e Y.

He tenido la inmensa suerte de haber sido dirigido en mi trabajo por varias mujeres, cada una con sus peculiaridades y estilos directivos distintos, pero todas ellas dotadas de una gran capacidad de trabajo y de reconocimiento del esfuerzo de los demás. El mismo que les reconocieron a ellas para llegar a esos puestos y no precisamente en la etapa del gobierno de Zapatero; todas ellas anteriores y alguna ya fallecida por ley de vida.

He tenido el privilegio de haber realizado mi carrera universitaria en un curso con paridad casi absoluta de hombres y mujeres, a pesar de estar en la dictadura franquista, y de que en mis tres últimos trabajos los hombres nos encontráramos en absoluta minoría. La sanidad es ya mayoritariamente femenina y no se han precisado cuotas para conseguirlo. Es más conozco a mujeres médicos que prefieren que se las denomine médico y no médica; como muy bien dicen, esta profesión no entiende de diferencias por sexos.

En mi experiencia directiva he comprobado la intensa dedicación a su trabajo de las mujeres con las que trabajaba y de su, en muchos casos, mejores evaluaciones en el desempeño que sus compañeros masculinos.

Son mujeres que están ahí y que han ido progresando profesionalmente y creando o manteniendo sus lazos familiares sin ningún mérito otorgado en una ley, boletín oficial o normativa. Su esfuerzo, capacidad, inteligencia, mérito y dedicación es lo que las ha llevado a donde están. Y eso es lo que tenemos que defender, empezando por las propias mujeres. Sus diferencias son meramente físicas y limitadas al aparato reproductor y a las acciones de las hormonas gonadales. No deberían necesitar cuotas, que por cierto, quienes más defienden son las y los (para que no quepa duda lo escribo así) que menos méritos y capacidades tienen e incluso escriben en informes –supongo que bien retribuidos- que las mujeres en España tienen menos capacidad de acceso a las consultas médicas que los hombres. Que se lo pregunten a los que pasan consulta.

El problema de las cuotas, entre otros, es que lleva a que las mujeres muchas veces se minusvaloren y se vean, p. ej. Asociaciones de mujeres cirujanas de lo que sea. ¿Es que son diferentes que los cirujanos de esa misma cosa? Y lo peor, es que los políticos les dan trato relumbrón. También puede ser, lo reconozco, que esté equivocado, y que esas cirujanas sean más listas que los demás y decidan aprovechar la tontería de algunos políticos para obtener alguna ventaja. Si es así, mi más efusiva felicitación; sería el triunfo de la inteligencia.

No exijo unos gobiernos paritarios, exijo unos gobiernos de las personas más capaces y si nos ponemos a pensar en quienes podrían formar parte de esos gobiernos es más que probable que fueran mayoritariamente femeninos.

Pemeches Juspi
pemechesjuspi@gmail.com

lunes, 7 de marzo de 2011

Mi total desprecio

Si hace muy pocos días escribía en un post sobre el cáncer de mama de Esperanza Aguirre lo siguiente:
"No es sin embargo el objeto principal de este artículo desear una pronta recuperación a la lideresa del PP. No, mi intención es manifestar mi repulsa e indignación por muchos comentarios que se leen en foros y en los apartados para comentar la noticia en algunos medios de comunicación”
 hoy tengo que decir que siento asco por algunos comentarios sobre el proceso de salud que ha conducido a Alfredo Pérez Rubalcaba a Cuidados Intensivos. En alguno de los más “suaves” he leído que se le tratara con agujas de veterinario o con antibióticos caducados.

Seguramente aquello y esto es fruto de haber intentado destruir por parte del Gobierno de Zapatero la reconciliación y convivencia entre los españoles que nos dimos en la Transición, pero estas cosas a mí me dan asco y manifiesto mi total desprecio a los que le desean tanto mal.

Políticamente le deseo a Rubalcaba lo peor, en el sentido de que tenga que retirarse a su cátedra, pero con la misma intensidad espero su recuperación total para poder expresar mi repulsa contra él en las urnas.

Espero también que haya la misma transparencia informativa que con Esperanza Aguirre al mismo tiempo que me congratulo de su reincorporación a la vida pública. Necesitamos un gobierno que no nos mienta, ni siquiera sobre la salud del vicepresidente del Gobierno y que se nos informe cual es la situación real que le ha conducido a la UCI. No tengo claro que fuera necesario informar de ese traslado, pero una vez comunicado tenemos derecho a saber la razón real; ¿es una sepsis?

Pemeches Juspi
pemechesjuspi@gmail.com

Educación en libertad y para la libertad

Parece que en el Gobierno de las prohibiciones hay una persona que no le parece mal la existencia de parcelas de libertad. No ha sido siempre así en él y cuando los nacionalistas han tenido cualquier idea o tomado alguna decisión que conculcaba la libertad de los padres la ha apoyado. Pero esta vez no se ha opuesto y parece haberse congratulado con las nuevas parcelas de libertad educativa que ha anunciado la Comunidad de Madrid. Me refiero, como seguramente ya han podido deducir Vds., al ministro de Educación Ángel Gabilondo. Sin duda, algún mal pensado comentará que lo hace porque ya está de recogida y su regreso al campus de Cantoblanco es próximo y, si quiere volver a puestos directivos, más le vale llevarse bien con Esperanza Aguirre. No creo que sea así, aunque algunos puedan pensarlo.

Frente a la educación de lo políticamente correcto o de la idea socialista de la escuela unificada es necesario instaurar escuela diferenciada. No por capacidades económicas, no por ideologías políticas o religiosas, no por sexo, no por imposición. Sí diferenciada por competencias. Una escuela donde todos tengan acceso, en cualquier parte del territorio nacional, a una educación obligatoria que otorgue unos conocimientos iguales para todos, pero que, al mismo tiempo, valore y considere el esfuerzo y las capacidades intelectuales de los niños y jóvenes.

Y eso no se consigue diseñando en un despacho y con la visión ideológica, legítima por supuesto pero coloreada por el prisma de sus creencia, del político de turno. Eso se logra adaptándose a las circunstancias de cada sitio, de cada colegio y en función de los alumnos.

No se puede, al menos en mi opinión y en la de muchos padres, incluir a niños con capacidades especiales –“superdotados” en español políticamente incorrecto- en grupos denominados MAE o similar, que es algo así como la impartición de materias de apoyo educativo. Acepto que la idea, en su origen, no haya sido mala. Es posible que alguien haya pensado que si meten niños más inteligentes y/o trabajadores con los que necesitan más refuerzo aquellos van a estimular a estos. Craso error que casi ningún pedagogo o psicólogo no incluido en el grupo de los “buenistas” acepta, y que ya hace siglos que recoge nuestro refranero. El niño más dotado ahí se aburrirá, empezara a desarrollar actividades a su aire, distraerá la atención de todos y los que van mal no progresarán. Sí habría que pensar en el desarrollo del voluntariado en estos temas, impulsar el crecimiento en la solidaridad y que niños más capacitados pudieran desarrollar, voluntariamente, labores de ayuda a sus compañeros. Creo que este es un campo que podría empezar a considerarse.

No faltará quien piense que estoy defendiendo que los niños con problemas de rendimiento se les incluyan en una especie de gueto. Nada de eso, pero sí que los necesarios refuerzos se lleven a cabo sin necesidad de igualar por abajo los conocimientos.

Necesitamos una escuela que valore el esfuerzo y el trabajo individual y colectivo, donde la disciplina sea norma de obligado cumplimiento, donde el maestro es el maestro y no el amigo de los niños, donde el profesor recupere su autoridad, como también lleva impulsando hace un tiempo la Comunidad de Madrid. Por muy fuerte que suene, y es mi opinión y no pienso pedir perdón por tenerla, es necesario que se fomente el desarrollo de las élites intelectuales. La situación no tiene nada que ver a la de mi generación, pero en ella se nos ponía como meta el intentar estudiar tanto como fulano o mengano y no nos fue nada mal.

Por supuesto hoy en día no puede concebirse que recuperemos nuestro papel en el mundo sin hablar, leer y escribir perfectamente el inglés. Y eso no se consigue con propuestas demagógicas de enviar a todos los niños un mes al Reino Unido en verano, salvo que ahora las vacaciones de nuestros hijos las paguen todos los españoles, o madrileños en este caso concreto. Se lograría con una educación bilingüe desde la escuela infantil y en dos generaciones los españoles serían como los holandeses o nórdicos, qué son totalmente bilingües, amén de fomentando la emisión de películas y series infantiles en inglés, lo cual la TDT permite sin ninguna dificultad además de en español y otras lenguas.

Creo que la decisión de la Comunidad de Madrid de ceder a los colegios su competencia en el 35% del tiempo del currículo escolar es una decisión muy acertada y que verá sus frutos en una o dos generaciones. Si a esto, luego se le suma la capacidad de elección de centro como ese mismo gobierno está llevando a cabo en Sanidad, avanzaríamos mucho en la educación en libertad. Eso sí, la autoridad educativa debe reforzar sus labores de inspección y evaluación, además de aprobar formalmente el desarrollo curricular de cada centro. No por nada, sino para que ningún director haga de su capa un sayo, que pudiera ser.

Educación en libertad que parece que se está tomando en serio en algún colegio. El otro día leí en la red una carta, escrita con la ternura propia de la edad, de una niña de sexto de primaria que solicitaba unas cita al alcalde de su ciudad, para presentarle el programa electoral que llevaban elaborando un tiempo con su tutora para las elecciones a las que ella concurría como “alcaldesa”. Contaba que habían creado tres grupos y que habían trabajado mucho (“sé que vosotros mucho más” decía al alcalde al que se dirigía). No creo equivocarme al pensar que esto es educación en libertad y para la libertad. El enseñar a los niños a debatir sus diferentes propuestas y a que salgan de ellos mismos, no de un listado de la profesora. Considero que este es un camino que puede conducir a una nueva actitud de los partidos políticos en el futuro y al destierro de la crispación.

Claro que ese colegio está situado en una Comunidad Autónoma que ocupa el 4º puesto de la UE y el primero de España en el ranking del informe PISA del año pasado. Una comunidad en la que nadie nunca ha pagado subvenciones a los padres para disminuir el absentismo y, mucho menos, donde algunos profesores firmaban la asistencia aunque el alumno no fuera por aquello de “yo no voy a quitar tres duros a ningún padre”.

Pemeches Juspi
pemechesjuspi@gmail.com

viernes, 4 de marzo de 2011

Por el PSOE y por España

Cada vez está más claro que el gobierno está padeciendo algo parecido a la lucha de un náufrago cuando entra en tempestad de movimientos al intentar rescatarle e impedir su ahogamiento, aunque en este caso no parece que nadie le intente rescatar forzadamente. O ¿ lo que vemos en la actuación de Zapatero y alguno de sus ministros estos días es algo más bien parecido a estertores preagónicos, intentando coger aire desesperadamente?

Porque Sebastián sigue alumbrando ideas nuevas de ahorro energético, pero ni a él ni a nadie del gobierno se les ocurre llamar a la oposición y empezar a trabajar en la elaboración de una política energética nacional para el próximo cuarto de siglo. Espero que no sea porque los que actúan de rescatadores del Gobierno –desde la orilla, todo sea dicho- no acepten que lleve el nombre de nacional. Pues que le busquen otro nombre, porque la situación ya no permite dilatar más el asunto. Por cierto, no sabemos exactamente cuáles son nuestras reservas energéticas, pero el nuevo alumbramiento del desertor de Cibeles –antes Casa de la Villa- de instalar calderas de biomasa en edificios públicos, empieza a oler a escasez actual de reservas, porque estas cosas hay que enmarcarlas en un plan general. No hace mucho se impulsaba, y desde los servicios centrales de algún organismo de la administración pública se instaba, a la sustitución de las calderas por otras de gas natural.

Y que no salga ahora Zapatero o Rubalcaba o cualquiera de sus comunicadores a decir que es que la oposición no está dispuesta a arrimar el hombro y que lo único que hace es plegarse al “lobby” nuclear. Ya hace unos día leí en la red la convocatoria de un acto de FAES –el “think tank” del Partido Popular- para la semana próxima donde se presentará un informe sobre propuestas de una estrategia energética nacional. Habrá que estar atentos a las reseñas sobre el evento, pero parece que, de entrada, algo hay elaborado por parte del principal partido de la oposición.

Como decía antes es posible que alguna de las ideas de Sebastián estén bien pensadas, y por encima de todo es imperioso que ahorremos energía y que incrementemos la eficiencia en los edificios de las administraciones públicas. Por cierto, el plan de austeridad de las administraciones públicas del gobierno de Aznar que se publicó en el BOE del 23 de junio de 1997 ya contemplaba cambiar las luminarias por otras de bajo consumo, amén de otras múltiples cosas para ahorrar. ¿Por qué no se ha aplicado en estos últimos años? Tal vez porque éramos ricos. Pero aunque esas ideas del ministro de Industria sean incluso acertadas parece que surgen desde una reunión de “brainstorming” y que se lanzan según brotan sin haberlas ponderado antes. Y lo que es peor, sin enmarcarlas en un contexto general. Aisladas tienen el valor de inducir al enfado de los ciudadanos cuando no a la franca hilaridad.

Sebastián ya no es el responsable de un gabinete de estudios como ocurrió en el BBVA hasta que prescindieron de él. Es el responsable de la política energética del Gobierno de España y las cosas que se le ocurran deban estar enmarcadas en sus competencias. Por ejemplo, lo del vehículo eléctrico que pueda circular por carriles bus y no pagar aparcamientos está muy bien y de hecho así está contemplado –lo del aparcamiento así como la exención del impuesto de circulación- por el Ayuntamiento de Madrid. Pero hay dos pequeños problemas, no hay ciudad con más de una docena de coches eléctricos y, aunque el parque fuera mayoritario, las competencias para establecer esas medidas pertenece a los ayuntamientos. Algo similar con los carriles BUS-VAO, la competencia o es del Ministerio de Fomento, o de las Comunidades Autónomas o de los Ayuntamiento; no del Ministerio de Industria.

En lo que respecta al plan renove de neumáticos espero que se haga con neumáticos que ya necesiten cambiarse por razones legales y de seguridad y que se advierta a los potenciales compradores que los neumáticos de bajo consumos (muy pocas décimas de litro a alta velocidad) duran menos que los convencionales, porque son más blandos y porque el estado del firme de muchas de nuestras carreteras deja bastante que desear.

El gran problema es que este tipo de cosas no debe sorprendernos viendo la actuación de Zapatero en los últimos días. Como tiene la casa propia en perfecto orden y todo marcha a la perfección ahora va a dedicarse a liderar la democratización de los países árabes. Supongo que también en las monarquías del Golfo y que este es realmente un trabajo que le ha pedido su amigo Obama, y de paso también Sarkozy le ha solicitado que se encargue de llevar por el camino democrático a nuestro vecino del sur.

Aunque a lo mejor no todo es negativo en la actitud del leones. Parece deducirse de sus palabras en Túnez que ha meditado sobre la labor que llevó a cabo su abuelo y como recuperada la democracia él ha podido disfrutar de la misma, llegando incluso a presidente del Gobierno. ¿Se habrá dado cuenta de las ventajas que tuvo para la convivencia la Transición? ¿O esto forma parte de una de sus características principales, decir lo mismo y lo contrario y vuelta a lo anterior según convenga en cada instante? Si su abuelo viviera y además hubiera podido contemplar la fotografía de Zapatero con el presidente tunecino sentados en un diván, seguro que se preocuparía intensamente.

En todo caso los españoles no nos merecemos una política exterior como la que lleva a cabo -despreciando las opiniones de los expertos en la materia del palacio de Santa Cruz- el presidente Zapatero. Más bien como la que ha llevado a cabo desde el principio de su mandato; ya no pintamos nada en el mundo. El editorial de "El País" de anteayer es demoledor al respecto, así como la opinión de un hombre sensato y buena persona como el alcalde de Las Palmas, el ex ministro Jerónimo Saavedra, de que no debe volver a presentarse. Por su salud, por el bien del PSOE y por España que convoque elecciones en cuanto pase el 22 de mayo.

Pemeches Juspi
pemechesjuspi@gmail.com

jueves, 3 de marzo de 2011

Necesitamos un gobierno que nos trate como adultos

En plena tempestad de declaraciones de los comunicadores gubernamentales –acuérdense que tenemos un gobierno de comunicadores, según nos explicaron en la última remodelación del mismo- sobre medidas de ahorro energético, hemos conocido ayer las cifras del paro registrado de febrero. Vamos mejorando, ha llegado a insinuar alguna de las subordinadas del comunicador del paro, Valeriano Gómez. Dice que la subida es menor que en años anteriores y se queda tan tranquila. Triste consuelo, sobre todo para los parados, que ya son un 4,08% más que el año pasado y que alcanzan la cifra de 4.299.263 personas con nombre y apellido, no una cifra estadística sobre la que se pueden hacer elucubraciones y explicaciones propias de un niño pequeño cogido “in fraganti” en una travesura. Y el número de afiliados a la Seguridad Social disminuyendo para no variar.

Esto ya se veía venir, pero aquí estamos jugando a distraernos una vez más, tal y como ya he denunciado en este blog en más de una ocasión. Y además es que ni saben hacerlo a pesar de todos los expertos en propaganda y comunicación que tienen. Es tal el afán de protagonismo de alguno de nuestros ministros que no se cortan ni un pelo a la hora de hacer el ridículo. Seguro que piensan que para lo que les queda en el convento por lo menos van a tener su minuto de gloria televisivo, que lo “importante es que hablen de uno, aunque sea mal”, según la frase atribuida originalmente a Oscar Wilde.

Es cierto que tenemos que ahorrar energía. Tan imprescindible y tan cierto como que en el tema de políticas energéticas no hacemos nada más que dar bandazos y aplicar recetas “ideológicas” aunque sean contrarias a la opinión de los expertos en la materia. Pero eso no justifica los anuncios y contra anuncios continuos de nuestro Gobierno. El petróleo que recibimos de Libia no supera el 13% de nuestras importaciones y países como Italia y Francia dependen más que nosotros de ese país y no diseñan políticas de ahorro improvisadas y de gran resonancia mediática y poca efectividad. Menos aún si se contradicen en el plazo de horas y están tomadas sin ningún estudio técnico previo.

¿Por qué no se tomaron hace dos años cuando el precio del barril de crudo estaba a 150 dólares? Ah, ya. Ahora me acuerdo. Entonces no había crisis, nuestro sistema financiero era el mejor del universo y si los países donde realmente había crisis adoptaran una salida social a la misma el mundo sería mejor y habría menos pobres.

Se le ocurre al desertor del Ayuntamiento de Madrid –no hay que olvidar que después de su estrepitosa derrota ante Gallardón a pesar del juego sucio que mostró, Sebastián no llegó a tomar posesión de su acta de concejal- cambiar todas las bombillas de las ciudades de España y cifra el ahorro en un 42%. Me pregunto si todos los ayuntamientos conocen cuantas farolas tienen; estoy convencido que no todos ni mucho menos. Ese 42% suena a una ocurrencia del momento. Me pregunto también porque no se han ido cambiando progresivamente las bombillas de esas farolas por otras de bajo consumo. Se nos dijo hace tiempo que se estaba haciendo y es verdad que en Madrid se han renovado muchas farolas por tecnologías de ahorro energético, -y de paso las calles donde se han instalado están menos iluminadas- y en otras ciudades, como Toledo, también se ha ido haciendo.

Luego dirán que hay tertulias televisivas nocturnas que dicen barbaridades. Pero es que se lo ponen muy fácil. Es para pensar mal que se proponga cambiar todas las bombillas de España de golpe. Si difícil es cuantificar el ahorro producido cuando no se saben las que existen, no es más fácil saber que la inversión necesaria para cambiar las luminarias –acompañadas necesariamente del recambio de las farolas en muchos casos- es inmensa. ¿Quién la va a pagar? Porque tan pronto se dice que el Ministerio de Industria y al rato que los Ayuntamientos. ¿Con qué dinero? ¿Con fondos como los de los EREs de Andalucía? ¿O es que Zapatero para su viaje por Oriente Medio y su peculiar propuesta de "plan Marshall privado" ha contactado con empresas expertas en el cambio de bombillas? Aclaro que todo esto es ironía porque, espero no equivocarme, lo que se trata es de distraernos y hurtar el debate de las cosas serias y preocupantes. No es que el ahorro energético no sea cosa seria. No lo es la manera de encararlo que tiene el Gobierno.

¿El plan E no contempló actuaciones de este tipo? Seguro que sí, como también recogía el impulso del vehículo eléctrico y el ahorro energético en edificios públicos. ¿Se llevaron a cabo y, por tanto, las propuestas actuales son un mero ejercicio de distracción y propaganda, o es que se vendió solo palabrería cuando se anunciaron las políticas medioambientales del citado plan E? Que yo tenga noticias, la única Administración Pública que cierra y corta la energía eléctrica y la climatización a las cinco de la tarde es el Ayuntamiento de Madrid.

Se anuncia y se desmiente con explicaciones que son para extraterrestres la limitación de la iluminación en carreteras. La de velocidad en autovías y autopistas se acompaña de reducción del precio del billete de cercanías. En dos palabras, más propaganda, porque el grueso del uso de las cercanías está en Madrid y Barcelona y en la capital más del 90% de los usuarios usan el abono del Consorcio de Transportes y, por tanto, no les afecta esa bajada. Y en Barcelona la Generalitat ya ha dicho que a ver si lo aplican porque nadie ha contado con ellos y que una vez que le sacaron la transferencia de ese transporte ferroviario a Zapatero este ya no es competente para fijar sus tarifas. Es decir, más propaganda y, ojalá, que no más gasto público si ahora le sacan los catalanes el importe del descuento en los billetes y un poco más por los trámites administrativos para aplicarlos; tiempo al tiempo.

Como pueden Vds. mismos deducir lo que se trata es de intentar distraernos y no tratarnos como adultos y lo del paro, el IPC, la subida del Euribor, la falta de crédito a las PYMES y hogares, etc. como si no tuviera mayor importancia. Al fin y al cabo ha dicho el Secretario de Estado de Economía que hay que ahorrar menos y gastar más, que tenemos mucho patrimonio y, por tanto, somos ricos. Que se lo pregunten a los parados y a Cáritas, que de esto sabe bastante.

Los españoles necesitamos un gobierno que nos trate como ciudadanos responsables –que lo somos- y que se dedique a hacer política seria y pensando en el futuro. Cuando empiece a tratarnos así nunca más nadie tendrá que hacer el comentario que escuché hace ya más de treinta años y que reseño en el último párrafo de este post y que oí al inicio de la Transición, de la que siempre ha renegado Zapatero y que ahora ha ido a vender a Túnez. Ya podía aprender nuestro presidente de los tunecinos y dimitir de una vez y así, de paso, podríamos tener un gobierno de personas –hombres o mujeres- preparadas, serias, responsables, con sentido del ridículo y dedicadas a gobernar, no a inventos propios del profesor Franz de Copenhague del TBO. Y de paso, ahorraremos energía por la cuenta que nos tiene.

En aquella época hubo una importante sequía –una de tantas- en España y me acuerdo que estando de guardia en un hospital coincidí en la cena con un prestigioso médico formado en el Reino Unido. No se me olvidará nunca. Dijo que si en Inglaterra la autoridad competente pedía que se ahorrara agua por una hipotética sequía los ciudadanos dejarían de tomar hasta el té de las cinco si la situación fuera crítica. Aquí diríamos –y en aquel entonces se decía- “que ahorre Suárez”, concluía el colega que durante toda su vida tanto añoró su etapa británica. Afortunadamente considero que las cosas han cambiado y que el vivir en una sociedad democrática nos ha hecho adultos, aunque el gobierno de Zapatero piense que no. Tal vez por eso adopta medidas con casi idénticos argumentos que hacía el de Franco presidido por Carrero Blanco en 1973.

Pemeches Juspi

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