Sin duda algunos lectores recordarán cuando en todos los pueblos de nuestra geografía había cura, médico, maestro, cuartel de la guardia civil y, en algunos, cacique. Hoy en día en un buen número de municipios solo queda la última figura, en muchos casos multiplicada por el número de partidos políticos afianzados en el mismo.
La población ha ido creciendo y produciéndose un masivo desplazamiento de la misma a las grandes ciudades y, sin embargo, el número de municipios no ha variado significativamente. A 1 de enero del presente año el número de los mismos en España asciende a 8.116, con unos cuarenta y seis millones de habitantes y hace ciento cincuenta años –con menos de quince millones quinientos mil habitantes- el número de ayuntamientos era de 9.355, incluyendo los territorios de ultramar. Alemania e Italia, con una población mayor que la nuestra disponen de 11.493 y 8.101 municipios, respectivamente. Francia con casi 37.000 refleja el nacimiento de los mismos tras la Revolución y la profunda filosofía administrativista que la caracteriza y que nosotros hemos copiado pero no mejorado, sino todo lo contrario.
En varios estados europeos, como Alemania, Bélgica, Reino Unido se ha disminuido el número de corporaciones locales, aunque el caso más reciente –y por ello más conocido- es el de Grecia, que ha reducido sus ayuntamientos a una quinta parte de los que tenía antes de la crisis.
Como escribía al principio, en España se han ido adaptando servicios que existían en los pueblos al devenir de los tiempos, y así los médicos de APD (la Asistencia Pública Domiciliaria) que eran a su vez los jefes locales de sanidad han ido desapareciendo de los pueblos para agruparse en Centros de Salud en pueblos de mayor tamaño y estableciendo un sistema de guardias, pero ya no existe permanentemente un médico en cada pueblo. Recuerdo que cuando terminé la carrera ejercí en un pueblo de Castilla La Mancha de menos de 4.000 habitantes y éramos dos médicos, un practicante, había 6 guardias civiles y varios maestros y dos curas. Hoy solo queda un colegio público y los médicos y la guardia civil están en la capital de la comarca. Sí tiene alcalde y diez concejales, secretario-interventor y tesorero; desconozco el número de empleados públicos del Ayuntamiento y de los presupuestos porque no están disponibles en la web municipal.
Este ejemplo que he puesto se extiende por toda España y me pregunto por qué no se aborda una reestructuración del número de ayuntamientos en nuestro país cuando hay provincias, como Soria con menos de cien mil habitantes que dispone de 183 municipios, mientras que en la Comunidad de Madrid hay 179 ayuntamientos. Me lo pregunto yo y se lo pregunta mucha gente, pero veo difícil que se pueda abordar, por ahora, siquiera el plantearlo. Recordemos que Zapatero ha dicho recientemente en una entrevista que de suprimir Diputaciones Provinciales nada de nada, que habría una contestación social muy fuerte. Yo digo que sería de la de esos nuevos “caciques” a los que me refería en el primer párrafo. La pregunta que no le hicieron a continuación es bien fácil, ¿y suprimir municipios? Seguro que contestaba que ni hablar, que las necesidades son tales que desde 1996 disponemos de 32 nuevos municipios y que la presión para segregar otros tantos es inmensa; la de los políticos tendría que aclarar en todo caso.
En España el 60% de los municipios tienen menos de mil habitantes, y en más del 80% la población es inferior a 5.000 personas. Son pueblos que en una gran parte ya no disponen de médico, ni de guardia civil, ni cura ni de escuela, porque se han agrupado y localizado en otras localidades más pobladas. Por supuesto la recogida de basuras, abastecimiento y depuración de aguas, servicios sociales y otras prestaciones, así como la gestión de impuestos las llevan a cabo a través de su respectiva Comunidad Autónoma o Diputación (las que deberían desaparecer y que sus funciones fueran asumidas por la Comunidad Autónoma correspondiente) o, en todo caso, mediante mancomunidades.
Sin embargo, todos esos municipios que no pueden prestar servicios por su tamaño y falta de recursos económicos para realizarlos si disponen de estructura administrativa y de concejales. Y eso, son palabras mayores, no olvidemos que hay 8.000 alcaldes y más de 65.000 concejales. Bien es verdad que la inmensa mayoría son honestos y que una gran parte no cobran; tal vez por eso, para compensar, conozco un ayuntamiento donde el concejal “bisagra” cobra 1.200 euros netos al mes (impuestos a cargo del resto de los mil setecientos ciudadanos del pueblo) por un día de dedicación a la semana.
El Partido Popular debería incluir en el programa de las elecciones autonómicas y municipales la propuesta de que a lo largo de la próxima legislatura las Comunidades Autónomas donde gobiernen van a abordar una reducción del número de ayuntamientos, con la idea de que desaparezcan los menores de cinco mil habitantes. Seguro que soy utópico, y que plantea problemas no solo de clientelismo político sino de empleo para algunos de los empleados públicos de esas corporaciones, pero no olvidemos que ya algunas están planteado EREs por culpa de la crisis, y si se ha hecho con servicios esenciales como la sanidad, la educación y la seguridad, no veo la razón de no poderlo llevar cabo con servicios administrativos.
Con menos, hacer más: si disminuye el número de ayuntamientos aumentará la eficacia y la eficiencia de la administración local al tiempo que disminuirá el clientelismo político.
Pemeches Juspi
pemechesjupi@gmail.com
Queremos expresar comentarios sobre temas de actualidad e ideas sobre como nos gustaría que fueran las cosas en España
lunes, 14 de febrero de 2011
viernes, 11 de febrero de 2011
Acuerdo Social y Económico y hospitales público-privados
Desde hace algunos años y con la intención original de poder evitar los ratios de endeudamiento de las administraciones públicas se introdujeron en varios países europeos, empezando por Alemania y el Reino Unido, diversas fórmulas de “ingeniería contractual pública” para poder seguir construyendo infraestructuras cuando su capacidad de endeudamiento estaba limitada o imposibilitada por las normativas de estabilización presupuestaria. Así nacieron, p.ej., el peaje en la sombra para la construcción de carreteras o los PFI para las infraestructuras sanitarias, fundamentalmente hospitales.
Es ampliamente conocido que el extinto Insalud y demás administraciones públicas tardaba y tardan muchos años, en algunos casos más de diez, en construir un hospital de tamaño medio-grande y con un sobrecoste considerable sobre el presupuesto inicial. Luego, en más ocasiones de las deseables, el hospital se terminaba y podían fácilmente transcurrir dos años en poder ponerlo a disposición de los ciudadanos porque había que dotarlo, y, salvo una excepción conocida –el Son Llàtzer de Baleares y porque debido a motivos políticos se decidió abrirlo diez días antes de las transferencias sanitarias- se abría por partes, normalmente empezando por las consultas externas, luego diagnóstico por imagen, etc.
Sin embargo con los modelos CPP (colaboración público-privada) –en inglés PFI (private finance initiative)- se puede construir un hospital en unos dos años, totalmente dotado, y abrirlo en una sola fase. Esto se ha llevado a cabo en distintas comunidades autónomas en los últimos diez años coincidiendo –curiosamente- con etapas de bonanza económica.
Se han usado dos sistemas distintos, uno en el que la iniciativa privada construye y entrega el hospital a cambio de un canon anual y de asumir toda la parte no clínica del centro y otro distinto en el que la Administración hace una concesión administrativa y la iniciativa privada asume todo el funcionamiento del hospital mediante una asignación capitativa, que a veces incluye también la atención primaria.
Estos sistemas tienen claros efectos positivos, siendo el fundamental y ya reseñado la posibilidad de disponer de infraestructuras sanitaria en un corto periodo de tiempo y sin desembolsar inicialmente el coste de la misa, lo que puede facilitar el simultanear varias instalaciones, cuyo ejemplo más paradigmático ha sido la Comunidad de Madrid con la construcción de ocho nuevos hospitales, y el que se pueda gestionar el personal fuera de las rigideces del régimen funcionarial o estatutario. O no tener que incrementarse los recursos humanos de la Administración Pública en caso de haberse constituido una concesión administrativa.
Sin embargo no deja de tener sus sombras. Una de ellas que las concesiones se han hecho a un precio muy ajustado y durante un largo periodo de tiempo –en torno a 30 años- lo que puede ocasionar el problema de tener que rescatar la infraestructura, si las empresas empezaran a entrar en pérdidas y se declararan en concurso de acreedores o renunciaran a seguir con la inversión y hubiera que llegar al litigio judicial. Otro de los riesgos de este sistema es la construcción de hospitales u otras infraestructuras por motivos únicamente de oportunismo político sin la necesaria planificación o incluso sin estar plenamente justificados. En momentos de crisis hay que planificar muy bien para luego no tener que restringir prestaciones en algunos sitios agrupándolas en otros como ha anunciado el consejero de Sanidad de Cataluña que va a ocurrir en esa comunidad. Con el sistema PFI para la autoridad política que pone en marcha una nueva prestación sanitaria todo son ventajas, y los inconvenientes se dilatan en el tiempo y, si ocurren, lo más probable es que no tenga que asumirla esa autoridad si no otra, aunque pertenezca a su propio partido político.
Este tema de los hospitales según modelo PFI es uno de los argumentos preferidos por la FSM en general y por Tomás Gómez en particular para oponerse al Partido Popular en Madrid acusando a Esperanza Aguirre de haber privatizado la sanidad. Lo que se olvida Gómez es que el PSOE también lo aplica en sitios donde gobierna, como en Baleares y el Hospital Son Espases de Palma y el futuro de Ibiza. Pero ahora tengo una inmensa curiosidad por ver si Tomás Gómez vuelve a criticar a Esperanza Aguirre por la manera en que construye los nuevos hospitales, porque en la página 33 del llamado “Acuerdo Social y Económico para el crecimiento, el empleo y la garantía de las pensiones” se recoge, textualmente, “...impulsar alianzas (programas de financiación de la cooperación público-privada) en los sectores de la energía y la salud...”
Es decir, que otro argumento que el propio Zapatero quita a sus barones para hacer oposición al Partido Popular. No quiere esto decir que yo personalmente sea un defensor entusiasta del modelo PFI para hospitales. Considero que en tiempos de crisis como las actuales es la única posibilidad de dotar al Sistema Nacional de Salud de infraestructuras pero también que debe hacerse una evaluación profunda de las experiencias actuales, comparándolas con otras internacionales, y obtener datos suficientes para poder valorar los beneficios de este sistema.
Fidel Codex
fidel.codex@gmail.com
Es ampliamente conocido que el extinto Insalud y demás administraciones públicas tardaba y tardan muchos años, en algunos casos más de diez, en construir un hospital de tamaño medio-grande y con un sobrecoste considerable sobre el presupuesto inicial. Luego, en más ocasiones de las deseables, el hospital se terminaba y podían fácilmente transcurrir dos años en poder ponerlo a disposición de los ciudadanos porque había que dotarlo, y, salvo una excepción conocida –el Son Llàtzer de Baleares y porque debido a motivos políticos se decidió abrirlo diez días antes de las transferencias sanitarias- se abría por partes, normalmente empezando por las consultas externas, luego diagnóstico por imagen, etc.
Sin embargo con los modelos CPP (colaboración público-privada) –en inglés PFI (private finance initiative)- se puede construir un hospital en unos dos años, totalmente dotado, y abrirlo en una sola fase. Esto se ha llevado a cabo en distintas comunidades autónomas en los últimos diez años coincidiendo –curiosamente- con etapas de bonanza económica.
Se han usado dos sistemas distintos, uno en el que la iniciativa privada construye y entrega el hospital a cambio de un canon anual y de asumir toda la parte no clínica del centro y otro distinto en el que la Administración hace una concesión administrativa y la iniciativa privada asume todo el funcionamiento del hospital mediante una asignación capitativa, que a veces incluye también la atención primaria.
Estos sistemas tienen claros efectos positivos, siendo el fundamental y ya reseñado la posibilidad de disponer de infraestructuras sanitaria en un corto periodo de tiempo y sin desembolsar inicialmente el coste de la misa, lo que puede facilitar el simultanear varias instalaciones, cuyo ejemplo más paradigmático ha sido la Comunidad de Madrid con la construcción de ocho nuevos hospitales, y el que se pueda gestionar el personal fuera de las rigideces del régimen funcionarial o estatutario. O no tener que incrementarse los recursos humanos de la Administración Pública en caso de haberse constituido una concesión administrativa.
Sin embargo no deja de tener sus sombras. Una de ellas que las concesiones se han hecho a un precio muy ajustado y durante un largo periodo de tiempo –en torno a 30 años- lo que puede ocasionar el problema de tener que rescatar la infraestructura, si las empresas empezaran a entrar en pérdidas y se declararan en concurso de acreedores o renunciaran a seguir con la inversión y hubiera que llegar al litigio judicial. Otro de los riesgos de este sistema es la construcción de hospitales u otras infraestructuras por motivos únicamente de oportunismo político sin la necesaria planificación o incluso sin estar plenamente justificados. En momentos de crisis hay que planificar muy bien para luego no tener que restringir prestaciones en algunos sitios agrupándolas en otros como ha anunciado el consejero de Sanidad de Cataluña que va a ocurrir en esa comunidad. Con el sistema PFI para la autoridad política que pone en marcha una nueva prestación sanitaria todo son ventajas, y los inconvenientes se dilatan en el tiempo y, si ocurren, lo más probable es que no tenga que asumirla esa autoridad si no otra, aunque pertenezca a su propio partido político.
Este tema de los hospitales según modelo PFI es uno de los argumentos preferidos por la FSM en general y por Tomás Gómez en particular para oponerse al Partido Popular en Madrid acusando a Esperanza Aguirre de haber privatizado la sanidad. Lo que se olvida Gómez es que el PSOE también lo aplica en sitios donde gobierna, como en Baleares y el Hospital Son Espases de Palma y el futuro de Ibiza. Pero ahora tengo una inmensa curiosidad por ver si Tomás Gómez vuelve a criticar a Esperanza Aguirre por la manera en que construye los nuevos hospitales, porque en la página 33 del llamado “Acuerdo Social y Económico para el crecimiento, el empleo y la garantía de las pensiones” se recoge, textualmente, “...impulsar alianzas (programas de financiación de la cooperación público-privada) en los sectores de la energía y la salud...”
Es decir, que otro argumento que el propio Zapatero quita a sus barones para hacer oposición al Partido Popular. No quiere esto decir que yo personalmente sea un defensor entusiasta del modelo PFI para hospitales. Considero que en tiempos de crisis como las actuales es la única posibilidad de dotar al Sistema Nacional de Salud de infraestructuras pero también que debe hacerse una evaluación profunda de las experiencias actuales, comparándolas con otras internacionales, y obtener datos suficientes para poder valorar los beneficios de este sistema.
Fidel Codex
fidel.codex@gmail.com
jueves, 10 de febrero de 2011
Me resisto a darle por amortizado
Empiezo a preguntarme si Zapatero no se estará planteando seguir y presentarse a las elecciones de 2012 a pesar de las presiones que recibe desde su propio partido, del grupo Prisa y de Felipe González. Parece ser, además, que las relaciones con Rubalcaba no pasan por su mejor momento y que la falta de tablas de Jáuregui anunciando el plan preparado para la marcha del presidente después del verano le puede servir de espoleta para no irse. Y, desde luego, sea verdad o no lo de las relaciones de su hija con un estudiante marroquí el lamentable espectáculo dado por cierta prensa y foros de internet con este tema puede incrementar las simpatías que parece le tienen, según el barómetro de enero del CIS, los ciudadanos españoles. Creo que en el tema de la hija mayor se han traspasado todas las rayas rojas, y quienes me leen habitualmente saben lo que pienso de Zapatero y las muy escasas simpatías que le tengo, pero en este tema tengo que manifestar mi fastidio por la manipulación del asunto.
En la encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas se ha destacado por todo el mundo que el Partido Popular sacaría, si las elecciones generales se celebraran ahora, más de diez puntos al PSOE. Pero no podemos quedarnos solo en los titulares. De entrada en la intención de voto directo –es decir, sin “cocinar” los datos- la diferencia baja a siete puntos, así como en “deseos” de victoria. Sin embargo, en simpatía los que prefieren a los socialistas aventajan en tres puntos a los populares, y son más los que identifican la honradez, la igualdad, los derechos humanos, la libertad individual, el progreso, la solidaridad, el idealismo y la tolerancia con la izquierda, mientras que la derecha solo se la identifica mayoritariamente con el orden, la tradición y la eficacia.
En lo que respecta a la comparación entre Zapatero y Rajoy, con independencia de que en valoración global el presidente supera algo al líder de la oposición, aquel es considerado más dialogante y más honesto y la confianza que inspiran ambos es similar de mala aunque en Zapatero le gana por 1,6 puntos a Rajoy. Y lo más curioso, la mayoría piensa que si gobernara este lo haría igual que el presidente del gobierno e incluso un 24% que peor.
Hay también otro dato que puede que refleje, como otros muchos de la encuesta, la falta de sintonía de los ciudadanos con alguno de los políticos, algo así como lo que ocurrió con el estatuto de Cataluña que no era una reclamación de la ciudadanía, pero no con lo que opina y manifiesta el presidente del gobierno. Resulta que la mayoría (42%) quiere que el estado autonómico siga siendo como el actual y son un poco más numerosos los que les gustaría que las CC.AA. tuvieran todavía más competencias que los que abogan por restringir las mismas. Lo mismo que expresa Zapatero. Los independentistas son solo el seis por ciento.
Todo lo expuesto me hace reflexionar sobre los motivos por los que el gobierno y el PSOE no han mostrado demasiada preocupación por los resultados, aunque unidos a otras encuestas menos elaboradas pero más recientes de que Rubalcaba podría acortar distancias conduzca a muchos a plantear que el barómetro del CIS va a forzar el recambio de Zapatero. Como he dicho al principio tengo mis dudas y me las refuerza que Zapatero desde hace tres días ha vuelto a ser el Zapatero anterior al del pasado 9 de mayo, “el del gasto público”.
Me refiero a la autorización para endeudarse a Cataluña otorgada a Artur Mas que todavía no ha presentado ningún plan de estabilización y mientras su gobierno propone recortes en temas sociales pero no, por ejemplo, en las “embajadas” de la Generalitat. Por si alguno no lo sabe su consejero de Sanidad ha “medio aconsejado” que la gente se haga seguros privados de salud y que el que lo tenga que no lo deje, así como ha anunciado recortes en algunas prestaciones y agrupación de servicios. Es decir, de nuevo las amenazas sutiles para conseguir más dinero para gastos corrientes, porque de infraestructuras también ha obtenido alguna. Y Zapatero sin rechistar, no vaya a ser que Mas saque más trapos sucios del PSC en su etapa del tripartito.
A continuación de nuevo “café para todos” para que el resto de autonomías deje de protestar y sus barones, sobre todo Barreda, no le incordien. Además ya hemos visto que los ciudadanos es lo que queremos, que las Comunidades Autónomas sigan como hasta ahora. Todos a refinanciar deuda, eso sí Gallardón y los madrileños castigados por no amenazar con las reservas de aparcamientos oficiales, por ejemplo, para disminuir la contaminación producida por los vehículos de alta cilindrada del Parque Móvil del Estado. El Alcalde protesta pero no amenaza. También protestan los mercados y el diferencial de la deuda subió ayer a 207 puntos básicos, y esto ya sí es una amenaza que no parece importarle mucho en estos momentos a nuestro davidoso presidente.
Es decir, que todo aquello de “haré lo que tenga que hacer, me cueste lo que me cueste” parece que ya lo ha cambiado por “¿cuánto dices que me va a costar tu apoyo? Vale, te daré permiso para lo que haga falta”. Parece que los elogios en público de Merkel le han envalentonado y cree que ya está todo en buen camino y que ahora toca buscar apoyos. No nos engañemos, a nadie nos gusta que nos recorten y somos muy dados a ilusionarnos con cualquier cosa si consideramos que con ella obtenemos beneficios hoy que ”mañana Dios dirá”. Y si con estos nuevos dineros se alejan las amenazas de nuevos recortes todos contentos y la impresionante y perfecta maquinaria propagandística socialista hará el resto. Algo así como fue la negación de la crisis en los meses anteriores a las elecciones de 2008.
Me resisto, por tanto, a dar por amortizado a Zapatero y la mayoría absoluta de Rajoy no va a resultar tan fácil y sin ella va a ser difícil que gobierne. Qué Dios permita que me equivoque por tener ideas confusas y oscuras.
Pemeches Juspi
pemechesjuspi@gmail.com
En la encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas se ha destacado por todo el mundo que el Partido Popular sacaría, si las elecciones generales se celebraran ahora, más de diez puntos al PSOE. Pero no podemos quedarnos solo en los titulares. De entrada en la intención de voto directo –es decir, sin “cocinar” los datos- la diferencia baja a siete puntos, así como en “deseos” de victoria. Sin embargo, en simpatía los que prefieren a los socialistas aventajan en tres puntos a los populares, y son más los que identifican la honradez, la igualdad, los derechos humanos, la libertad individual, el progreso, la solidaridad, el idealismo y la tolerancia con la izquierda, mientras que la derecha solo se la identifica mayoritariamente con el orden, la tradición y la eficacia.
En lo que respecta a la comparación entre Zapatero y Rajoy, con independencia de que en valoración global el presidente supera algo al líder de la oposición, aquel es considerado más dialogante y más honesto y la confianza que inspiran ambos es similar de mala aunque en Zapatero le gana por 1,6 puntos a Rajoy. Y lo más curioso, la mayoría piensa que si gobernara este lo haría igual que el presidente del gobierno e incluso un 24% que peor.
Hay también otro dato que puede que refleje, como otros muchos de la encuesta, la falta de sintonía de los ciudadanos con alguno de los políticos, algo así como lo que ocurrió con el estatuto de Cataluña que no era una reclamación de la ciudadanía, pero no con lo que opina y manifiesta el presidente del gobierno. Resulta que la mayoría (42%) quiere que el estado autonómico siga siendo como el actual y son un poco más numerosos los que les gustaría que las CC.AA. tuvieran todavía más competencias que los que abogan por restringir las mismas. Lo mismo que expresa Zapatero. Los independentistas son solo el seis por ciento.
Todo lo expuesto me hace reflexionar sobre los motivos por los que el gobierno y el PSOE no han mostrado demasiada preocupación por los resultados, aunque unidos a otras encuestas menos elaboradas pero más recientes de que Rubalcaba podría acortar distancias conduzca a muchos a plantear que el barómetro del CIS va a forzar el recambio de Zapatero. Como he dicho al principio tengo mis dudas y me las refuerza que Zapatero desde hace tres días ha vuelto a ser el Zapatero anterior al del pasado 9 de mayo, “el del gasto público”.
Me refiero a la autorización para endeudarse a Cataluña otorgada a Artur Mas que todavía no ha presentado ningún plan de estabilización y mientras su gobierno propone recortes en temas sociales pero no, por ejemplo, en las “embajadas” de la Generalitat. Por si alguno no lo sabe su consejero de Sanidad ha “medio aconsejado” que la gente se haga seguros privados de salud y que el que lo tenga que no lo deje, así como ha anunciado recortes en algunas prestaciones y agrupación de servicios. Es decir, de nuevo las amenazas sutiles para conseguir más dinero para gastos corrientes, porque de infraestructuras también ha obtenido alguna. Y Zapatero sin rechistar, no vaya a ser que Mas saque más trapos sucios del PSC en su etapa del tripartito.
A continuación de nuevo “café para todos” para que el resto de autonomías deje de protestar y sus barones, sobre todo Barreda, no le incordien. Además ya hemos visto que los ciudadanos es lo que queremos, que las Comunidades Autónomas sigan como hasta ahora. Todos a refinanciar deuda, eso sí Gallardón y los madrileños castigados por no amenazar con las reservas de aparcamientos oficiales, por ejemplo, para disminuir la contaminación producida por los vehículos de alta cilindrada del Parque Móvil del Estado. El Alcalde protesta pero no amenaza. También protestan los mercados y el diferencial de la deuda subió ayer a 207 puntos básicos, y esto ya sí es una amenaza que no parece importarle mucho en estos momentos a nuestro davidoso presidente.
Es decir, que todo aquello de “haré lo que tenga que hacer, me cueste lo que me cueste” parece que ya lo ha cambiado por “¿cuánto dices que me va a costar tu apoyo? Vale, te daré permiso para lo que haga falta”. Parece que los elogios en público de Merkel le han envalentonado y cree que ya está todo en buen camino y que ahora toca buscar apoyos. No nos engañemos, a nadie nos gusta que nos recorten y somos muy dados a ilusionarnos con cualquier cosa si consideramos que con ella obtenemos beneficios hoy que ”mañana Dios dirá”. Y si con estos nuevos dineros se alejan las amenazas de nuevos recortes todos contentos y la impresionante y perfecta maquinaria propagandística socialista hará el resto. Algo así como fue la negación de la crisis en los meses anteriores a las elecciones de 2008.
Me resisto, por tanto, a dar por amortizado a Zapatero y la mayoría absoluta de Rajoy no va a resultar tan fácil y sin ella va a ser difícil que gobierne. Qué Dios permita que me equivoque por tener ideas confusas y oscuras.
Pemeches Juspi
pemechesjuspi@gmail.com
miércoles, 9 de febrero de 2011
Déficit de médicos en España: datos, necesitamos datos
En un artículo reciente de este blog un lector ha comentado la oferta de Angela Merkel a profesionales cualificados españoles y ha añadido la necesidad de médicos en España, sobre todo en Madrid y Murcia.
Es de dominio público que en nuestro país hay un importante número de médicos de otros países, incluso extracomunitarios, y en el debate político sectorial se encuentran varias referencias sobre la posible insuficiente cualificación de los mismos y sobre el conocimiento del español. Conocí un caso de un radiólogo de Europa del este contratado en un hospital de una Comunidad Autónoma con lengua propia cuyo conocimiento del español así como el de la lengua de esa comunidad era prácticamente nulo. Informaba TACs normales con informe estandarizado porque los patológicos los marcaba y los dejaba –era lo que habían pactado con él- para otros compañeros. Duró muy poco tiempo en ese trabajo, pero no por sus limitaciones idiomáticas, no por eso, sino porque le contrataron en otra Comunidad Autónoma con mejor salario. Esto, que no es más que una anécdota, refleja de manera distorsionada –por eso la califico de hecho anecdótico- la situación de presunto déficit de médicos en España.
He utilizado el adjetivo presunto porque realmente no sabemos con exactitud cuál es la situación sobre el número ni las necesidades de médicos en nuestro país. Por tanto, existe el riesgo de que se tomen medidas de gran repercusión mediática pero sin suficientes argumentos. Así como hay falta de médicos unas Comunidades Autónomas deciden incrementar el número de facultades de medicina, otras subir los salarios para cubrir mejor sus vacantes, otras permitir trabajar en dos hospitales a la vez, o pedir la eliminación del “numerus clausus” en las facultades de medicina etc.; casi tantas variantes como Comunidades Autónomas.
Datos, necesito datos me decían no hace mucho por otro asunto, lo cual es casi lo mismo que decir que no se puede gestionar por percepciones, sensaciones o impresiones y mucho menos por impulsos. Porque la triste realidad es que no tenemos datos suficientes, y esta carencia conduce a tomar decisiones del tipo reseñado, cuando no francamente populistas.
En teoría la Organización Médica Colegial dispone de los datos de todos los colegiados españoles, pero no todas las Comunidades Autónomas exigen la colegiación para trabajar en la sanidad pública y no existe un absoluto cumplimiento de la exigencia de colegiación aun siendo obligatoria, en todos los sitios. Muchas veces por urgencia en la contratación o por otros múltiples motivos. Los sindicatos también suelen tener datos basados en los censos de los centros sanitarios, aunque su fiabilidad no tiene por qué ser completa.
En cualquier caso en España no existe un registro nacional de profesionales sanitarios, a pesar de ser una obligación legal recogida en la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias y un acuerdo del Consejo Interterritorial del SNS para que se lleve a cabo. Bien, podíamos decir, ya se ha dado algún paso. Pues no, digo yo, porque se ha delegado en las Comunidades Autónomas esos registros y no se ha explicitado, por poner un ejemplo, como se establecerá la baja en el registro de una Comunidad y el alta en otra, con lo cual un profesional puede estar registrado en dos Comunidades Autónomas.
Si se llega alguna vez a tener el registro de todas las Comunidades Autónomas hay otro “pequeño problema”: no se establece en la normativa actual un código identificativo único e inequívoco para todo el territorio nacional. Es verdad que existe un número de colegiado nacional, pero no es menos cierto, como ya he señalado anteriormente, que en varias CC.AA. no se exige la colegiación para ejercer en la sanidad pública, y ya veremos cómo queda la nueva Ley de Servicios Profesionales en el tema de la colegiación.
El día que se llegue a hacer ese registro también debería tenerse en cuenta el número no desdeñable de médicos que no se dedican a la actividad asistencial, bien por trabajar en temas de investigación, en la industria, en la gestión o en otros campos. De hecho hay colegios de médicos que disponen de una vocalía de médicos no asistenciales.
En conclusión, ¿hay déficit de médicos en España?, pues la percepción, impresión y sensación es que sí; ¿de todas las especialidades? no está muy claro. Lo que sí está contrastado es que los salarios de los médicos españoles son de los más bajos de Europa, los menores de la UE-15 y, curiosamente, y en 2006 –últimos datos comparativos globales publicados- Alemania nos superaba por solo tres mil euros anuales, Portugal pagaba un poco mejor que Alemania e Irlanda nos sobresalía en cuarenta mil euros anuales. Y esos mayores salarios inducen a la emigración de médicos, cuyo número tampoco está cuantificado nada más que con estimaciones. Sí está contrastado por la Organización Médica Colegial que en 2006 el 11% de todos los colegiados españoles eran de origen extranjero. Y por supuesto también lo que dice el lector citado al principio, que por mala organización, muchos médicos tienen que hacer labores que no les corresponden como ya escribí en este blog, cuando no “luchar” contra los elementos informáticos. De esto escribiré en otra ocasión.
Datos, sin datos mejor no tomar decisiones salvo la de ponerse a obtener los necesarios para adoptarlas, igual que para hacer un diagnóstico clínico e indicar un tratamiento.
Fidel Codex
fidel.codex@gmail.com
Es de dominio público que en nuestro país hay un importante número de médicos de otros países, incluso extracomunitarios, y en el debate político sectorial se encuentran varias referencias sobre la posible insuficiente cualificación de los mismos y sobre el conocimiento del español. Conocí un caso de un radiólogo de Europa del este contratado en un hospital de una Comunidad Autónoma con lengua propia cuyo conocimiento del español así como el de la lengua de esa comunidad era prácticamente nulo. Informaba TACs normales con informe estandarizado porque los patológicos los marcaba y los dejaba –era lo que habían pactado con él- para otros compañeros. Duró muy poco tiempo en ese trabajo, pero no por sus limitaciones idiomáticas, no por eso, sino porque le contrataron en otra Comunidad Autónoma con mejor salario. Esto, que no es más que una anécdota, refleja de manera distorsionada –por eso la califico de hecho anecdótico- la situación de presunto déficit de médicos en España.
He utilizado el adjetivo presunto porque realmente no sabemos con exactitud cuál es la situación sobre el número ni las necesidades de médicos en nuestro país. Por tanto, existe el riesgo de que se tomen medidas de gran repercusión mediática pero sin suficientes argumentos. Así como hay falta de médicos unas Comunidades Autónomas deciden incrementar el número de facultades de medicina, otras subir los salarios para cubrir mejor sus vacantes, otras permitir trabajar en dos hospitales a la vez, o pedir la eliminación del “numerus clausus” en las facultades de medicina etc.; casi tantas variantes como Comunidades Autónomas.
Datos, necesito datos me decían no hace mucho por otro asunto, lo cual es casi lo mismo que decir que no se puede gestionar por percepciones, sensaciones o impresiones y mucho menos por impulsos. Porque la triste realidad es que no tenemos datos suficientes, y esta carencia conduce a tomar decisiones del tipo reseñado, cuando no francamente populistas.
En teoría la Organización Médica Colegial dispone de los datos de todos los colegiados españoles, pero no todas las Comunidades Autónomas exigen la colegiación para trabajar en la sanidad pública y no existe un absoluto cumplimiento de la exigencia de colegiación aun siendo obligatoria, en todos los sitios. Muchas veces por urgencia en la contratación o por otros múltiples motivos. Los sindicatos también suelen tener datos basados en los censos de los centros sanitarios, aunque su fiabilidad no tiene por qué ser completa.
En cualquier caso en España no existe un registro nacional de profesionales sanitarios, a pesar de ser una obligación legal recogida en la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias y un acuerdo del Consejo Interterritorial del SNS para que se lleve a cabo. Bien, podíamos decir, ya se ha dado algún paso. Pues no, digo yo, porque se ha delegado en las Comunidades Autónomas esos registros y no se ha explicitado, por poner un ejemplo, como se establecerá la baja en el registro de una Comunidad y el alta en otra, con lo cual un profesional puede estar registrado en dos Comunidades Autónomas.
Si se llega alguna vez a tener el registro de todas las Comunidades Autónomas hay otro “pequeño problema”: no se establece en la normativa actual un código identificativo único e inequívoco para todo el territorio nacional. Es verdad que existe un número de colegiado nacional, pero no es menos cierto, como ya he señalado anteriormente, que en varias CC.AA. no se exige la colegiación para ejercer en la sanidad pública, y ya veremos cómo queda la nueva Ley de Servicios Profesionales en el tema de la colegiación.
El día que se llegue a hacer ese registro también debería tenerse en cuenta el número no desdeñable de médicos que no se dedican a la actividad asistencial, bien por trabajar en temas de investigación, en la industria, en la gestión o en otros campos. De hecho hay colegios de médicos que disponen de una vocalía de médicos no asistenciales.
En conclusión, ¿hay déficit de médicos en España?, pues la percepción, impresión y sensación es que sí; ¿de todas las especialidades? no está muy claro. Lo que sí está contrastado es que los salarios de los médicos españoles son de los más bajos de Europa, los menores de la UE-15 y, curiosamente, y en 2006 –últimos datos comparativos globales publicados- Alemania nos superaba por solo tres mil euros anuales, Portugal pagaba un poco mejor que Alemania e Irlanda nos sobresalía en cuarenta mil euros anuales. Y esos mayores salarios inducen a la emigración de médicos, cuyo número tampoco está cuantificado nada más que con estimaciones. Sí está contrastado por la Organización Médica Colegial que en 2006 el 11% de todos los colegiados españoles eran de origen extranjero. Y por supuesto también lo que dice el lector citado al principio, que por mala organización, muchos médicos tienen que hacer labores que no les corresponden como ya escribí en este blog, cuando no “luchar” contra los elementos informáticos. De esto escribiré en otra ocasión.
Datos, sin datos mejor no tomar decisiones salvo la de ponerse a obtener los necesarios para adoptarlas, igual que para hacer un diagnóstico clínico e indicar un tratamiento.
Fidel Codex
fidel.codex@gmail.com
martes, 8 de febrero de 2011
No es arte. Es una provocación
El domingo pasado ha tenido lugar un episodio en el barrio de Malasaña de la ciudad de Madrid perfectamente estudiado hasta el más mínimo detalle y que, sin duda, ha sorprendido la buena fe de muchas personas así como, posiblemente, las ganas de no tener problemas por parte de otras.
Se convocó por “Somos Malasaña” y “Persianes lliures Barcelona” una jornada festiva para pintar grafitis en las persianas de muchos comercios del barrio que habían puesto las mismas a disposición de la organización. Para dejar las cosas en claro desde el principio tengo que decir que estoy en contra del grafiti y que, por supuesto, respeto a los que lo consideran un arte vanguardista llevado a la máxima expresión. Pero para mí y para muchos otros no es arte,-y exijo que se respete mi opinión- sino algo que degrada el ambiente urbano y no respeta las normas de ordenación de las ciudades que nos hemos otorgado los ciudadanos.
Hoy por hoy, y ojalá sea así para siempre, vivimos en una democracia representativa y los representantes de los ciudadanos en los ayuntamientos son los concejales. No es que los del Partido Popular representen a sus votantes o los del PSOE o IU a los suyos, es que todos los concejales representan a todos los ciudadanos y se toman las decisiones que nos afectan a todos a través de las mayorías. Y digo esto porque los concejales –nuestros representantes- aprobaron una ordenanza del ayuntamiento de Madrid que prohíbe en su artículo 17 las pintadas y grafitis, y por tanto no entiendo que ninguna entidad, asociación o medio de comunicación organice una jornada para vulnerar la normativa vigente y el acto de ensuciar persianas de comercios se lleve a cabo con máxima publicidad. Es una provocación contra la corporación municipal.
Por motivos que no vienen al caso tengo trato con personas próximas al comercio del barrio donde se realizó, y tengo mis dudas del máximo entusiasmo que dicen los organizadores que han puesto los propietarios de los mismos para que pintaran sus persianas. Creo más bien que algunos han puesto el mismo que muchos restauradores con la modificación de la ley antitabaco después de haber hecho cuantiosas inversiones para cumplir la anterior normativa y ahora están en lista de espera de los fabricantes de setas caloríficas. En todo caso, y como la relación de esos comercios está publicada en internet, en el ejercicio de mi libertad de elección yo no pienso entrar nunca más en ninguno de esos establecimientos, mientras no los restauren a su estado anterior.
Expresaba en un párrafo anterior que la actitud de los convocantes ha sido una provocación y, muy posiblemente con asesoramiento legal. Porque la ordenanza de limpieza de los espacios públicos de la ciudad de Madrid no señala expresamente las persianas de los comercios como lugares donde se prohíbe pintar grafitis, y eso es lo que, en mi opinión han buscado los organizadores, provocar al Ayuntamiento para buscar la sanción e iniciar un movimiento mediático contra un consistorio “que atenta contra la libertad de expresión e incumple sus propias normas”: Estoy convencido de tal asesoramiento, y el convencimiento me lo refuerza esta frase que figura en la web de los organizadores: “Tratar de mantener bajo control a todas horas un evento en el que tantas personas participaban a la vez no resultó ser tarea fácil. Hubo quien se equivocó y pintó alguna persiana para la que no tenía permiso, algunos trazos que se escaparon del estricto marco del cierre metálico al que debían ceñirse… Fallos que no debieron cometerse y por los que, si bien no podemos hacernos responsables, sí pedimos perdón.”
En cualquier caso yo animo al Ayuntamiento de Madrid y a todos los de España que desarrollen normativas que no den resquicio a quienes degradan –insisto en que es mi opinión libremente expresada- las ciudades. Aunque reconozco la dificultad cuando hay Universidades como la Complutense de Madrid que imparten cursos de doctorado sobre este tema y alguna otra que ha organizado jornadas sobre el asunto; ambas instituciones docentes lo enmarcan en el fenómeno del hip-hop. Y no falta estudios de profesores universitarios en alguna revista de filología que los conceptúan como “texto como forma de hacerse escuchar”.
Y esa dificultad se acrecienta cuando, contra la normativa de la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid, Instituciones Penitenciarias, es decir Rubalcaba, impulsa el grafiti en la prisión de Alcalá-Meco como terapia de reinserción en la sociedad; sin comentarios.
Pemeches Juspi
pemechesjupi@gmail.com
Se convocó por “Somos Malasaña” y “Persianes lliures Barcelona” una jornada festiva para pintar grafitis en las persianas de muchos comercios del barrio que habían puesto las mismas a disposición de la organización. Para dejar las cosas en claro desde el principio tengo que decir que estoy en contra del grafiti y que, por supuesto, respeto a los que lo consideran un arte vanguardista llevado a la máxima expresión. Pero para mí y para muchos otros no es arte,-y exijo que se respete mi opinión- sino algo que degrada el ambiente urbano y no respeta las normas de ordenación de las ciudades que nos hemos otorgado los ciudadanos.
Hoy por hoy, y ojalá sea así para siempre, vivimos en una democracia representativa y los representantes de los ciudadanos en los ayuntamientos son los concejales. No es que los del Partido Popular representen a sus votantes o los del PSOE o IU a los suyos, es que todos los concejales representan a todos los ciudadanos y se toman las decisiones que nos afectan a todos a través de las mayorías. Y digo esto porque los concejales –nuestros representantes- aprobaron una ordenanza del ayuntamiento de Madrid que prohíbe en su artículo 17 las pintadas y grafitis, y por tanto no entiendo que ninguna entidad, asociación o medio de comunicación organice una jornada para vulnerar la normativa vigente y el acto de ensuciar persianas de comercios se lleve a cabo con máxima publicidad. Es una provocación contra la corporación municipal.
Por motivos que no vienen al caso tengo trato con personas próximas al comercio del barrio donde se realizó, y tengo mis dudas del máximo entusiasmo que dicen los organizadores que han puesto los propietarios de los mismos para que pintaran sus persianas. Creo más bien que algunos han puesto el mismo que muchos restauradores con la modificación de la ley antitabaco después de haber hecho cuantiosas inversiones para cumplir la anterior normativa y ahora están en lista de espera de los fabricantes de setas caloríficas. En todo caso, y como la relación de esos comercios está publicada en internet, en el ejercicio de mi libertad de elección yo no pienso entrar nunca más en ninguno de esos establecimientos, mientras no los restauren a su estado anterior.
Expresaba en un párrafo anterior que la actitud de los convocantes ha sido una provocación y, muy posiblemente con asesoramiento legal. Porque la ordenanza de limpieza de los espacios públicos de la ciudad de Madrid no señala expresamente las persianas de los comercios como lugares donde se prohíbe pintar grafitis, y eso es lo que, en mi opinión han buscado los organizadores, provocar al Ayuntamiento para buscar la sanción e iniciar un movimiento mediático contra un consistorio “que atenta contra la libertad de expresión e incumple sus propias normas”: Estoy convencido de tal asesoramiento, y el convencimiento me lo refuerza esta frase que figura en la web de los organizadores: “Tratar de mantener bajo control a todas horas un evento en el que tantas personas participaban a la vez no resultó ser tarea fácil. Hubo quien se equivocó y pintó alguna persiana para la que no tenía permiso, algunos trazos que se escaparon del estricto marco del cierre metálico al que debían ceñirse… Fallos que no debieron cometerse y por los que, si bien no podemos hacernos responsables, sí pedimos perdón.”
En cualquier caso yo animo al Ayuntamiento de Madrid y a todos los de España que desarrollen normativas que no den resquicio a quienes degradan –insisto en que es mi opinión libremente expresada- las ciudades. Aunque reconozco la dificultad cuando hay Universidades como la Complutense de Madrid que imparten cursos de doctorado sobre este tema y alguna otra que ha organizado jornadas sobre el asunto; ambas instituciones docentes lo enmarcan en el fenómeno del hip-hop. Y no falta estudios de profesores universitarios en alguna revista de filología que los conceptúan como “texto como forma de hacerse escuchar”.
Y esa dificultad se acrecienta cuando, contra la normativa de la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid, Instituciones Penitenciarias, es decir Rubalcaba, impulsa el grafiti en la prisión de Alcalá-Meco como terapia de reinserción en la sociedad; sin comentarios.
Pemeches Juspi
pemechesjupi@gmail.com
lunes, 7 de febrero de 2011
Y ahora, ¿qué?
Concluidas las dos reuniones de Zapatero con Merkel una específica y privada en Madrid y la otra en Bruselas ya colectiva tendríamos que preguntarnos, ¿y ahora, qué?
Quiero pensar que a pesar de su inconsistencia, frivolidad, y manifiesta incapacidad para gobernar un país como España Zapatero no tiene un pelo de tonto y sabe lo que se juega él y sobre todo, porque se lo han dicho claramente sus correligionarios, lo que se juega el PSOE en las próximas elecciones municipales y autonómicas del 22 de mayo, de las que sigo pensando que la ciudadanía va a encarar de manera plebiscitaria sobre el presidente del gobierno.
Independientemente de los elogios que Merkel y Sarkozy han hecho sobre las reformas, que por ahora no son mucho más que un pacto sobre pensiones y una hoja de ruta –ya modificada al poco de publicarse- sobre la reforma de las cajas, no hay que echar en saco roto las apreciaciones del periodista Melchor Miralles sobre que la canciller alemana alabó a España más que a Zapatero. Si se repasan las informaciones sobre la reunión hay que reconocer que fue realmente así. Miralles informa también que a eso no ha sido ajeno el Partido Popular y las presiones que ha efectuado sobre Merkel y su entorno. Cosa más que probable por que comparten afinidad y grupo ideológico y porque la “fracasada” conoce perfectamente quien es Zapatero y el riesgo que su política negacionista y de “salida social a la crisis” ha tenido y sigue teniendo sobre el euro y los bancos alemanes cuya exposición a la deuda soberana española es de sobra conocida.
Con anecdótico cabezazo incluido, la visita de Merkel ha sido más que la comida con los sindicatos y empresarios. Estoy seguro que lo que de alguna manera ha expresado Zapatero, que al contrario que Alemania nosotros acordamos las reformas con los sindicatos, no le ha debido hacer ninguna gracia a la alemana, entre otras cosas porque probablemente haya pensado que allí no gastan dinero público para mantener a los sindicatos, que viven de las cuotas de sus afiliados y de los servicios que les prestan. Además, seguro que se pregunta cuánto nos ha costado la firma de ese acuerdo.
Y ahora ¿qué? he titulado este artículo, porque las opiniones son prácticamente unánimes a pesar de los matices. Y son unánimes en el sentido de que Merkel –y Sarkozy- no van a dejar caer al euro, pero que tampoco van dejar de tenernos atados en corto. Y ahora toca abordar la competitividad.
Ya lo dijo la canciller, salarios ligados a productividad. Algo que es lógico y de sentido común por mucho que diga Arturo Fernández, de que eso es un tema alemán y no español. Me gustaría saber si en su emporio hostelero ese tema no le preocupa al vicepresidente de la CEOE y presidente de la CEIM, porque no quiero pensar mal. Como mal iremos si nuestro ministro Valeriano Gómez se pone el traje sindical en lugar del de la responsabilidad.
He llegado a leer que habría que discutir si los salario se ligan a IPC previsto o pasado. No lo entiendo. Uno de los grandes éxitos de los Pactos de la Moncloa fue dejar de unirlos a la inflación pasada; todavía me acuerdo que aquellos años llegué a experimentar subidas en mi nómina en torno al veinticinco por ciento. Creía que este tema estaba resuelto, ¿o es que entra también dentro de la revisión total de la Transición? Sería triste que, de nuevo, tuviéramos que hacer los deberes en este tema al dictado de la "institutriz" de Zapatero.
Pemeches Juspi
pemechesjuspi@gmail.com
Quiero pensar que a pesar de su inconsistencia, frivolidad, y manifiesta incapacidad para gobernar un país como España Zapatero no tiene un pelo de tonto y sabe lo que se juega él y sobre todo, porque se lo han dicho claramente sus correligionarios, lo que se juega el PSOE en las próximas elecciones municipales y autonómicas del 22 de mayo, de las que sigo pensando que la ciudadanía va a encarar de manera plebiscitaria sobre el presidente del gobierno.
Independientemente de los elogios que Merkel y Sarkozy han hecho sobre las reformas, que por ahora no son mucho más que un pacto sobre pensiones y una hoja de ruta –ya modificada al poco de publicarse- sobre la reforma de las cajas, no hay que echar en saco roto las apreciaciones del periodista Melchor Miralles sobre que la canciller alemana alabó a España más que a Zapatero. Si se repasan las informaciones sobre la reunión hay que reconocer que fue realmente así. Miralles informa también que a eso no ha sido ajeno el Partido Popular y las presiones que ha efectuado sobre Merkel y su entorno. Cosa más que probable por que comparten afinidad y grupo ideológico y porque la “fracasada” conoce perfectamente quien es Zapatero y el riesgo que su política negacionista y de “salida social a la crisis” ha tenido y sigue teniendo sobre el euro y los bancos alemanes cuya exposición a la deuda soberana española es de sobra conocida.
Con anecdótico cabezazo incluido, la visita de Merkel ha sido más que la comida con los sindicatos y empresarios. Estoy seguro que lo que de alguna manera ha expresado Zapatero, que al contrario que Alemania nosotros acordamos las reformas con los sindicatos, no le ha debido hacer ninguna gracia a la alemana, entre otras cosas porque probablemente haya pensado que allí no gastan dinero público para mantener a los sindicatos, que viven de las cuotas de sus afiliados y de los servicios que les prestan. Además, seguro que se pregunta cuánto nos ha costado la firma de ese acuerdo.
Y ahora ¿qué? he titulado este artículo, porque las opiniones son prácticamente unánimes a pesar de los matices. Y son unánimes en el sentido de que Merkel –y Sarkozy- no van a dejar caer al euro, pero que tampoco van dejar de tenernos atados en corto. Y ahora toca abordar la competitividad.
Ya lo dijo la canciller, salarios ligados a productividad. Algo que es lógico y de sentido común por mucho que diga Arturo Fernández, de que eso es un tema alemán y no español. Me gustaría saber si en su emporio hostelero ese tema no le preocupa al vicepresidente de la CEOE y presidente de la CEIM, porque no quiero pensar mal. Como mal iremos si nuestro ministro Valeriano Gómez se pone el traje sindical en lugar del de la responsabilidad.
He llegado a leer que habría que discutir si los salario se ligan a IPC previsto o pasado. No lo entiendo. Uno de los grandes éxitos de los Pactos de la Moncloa fue dejar de unirlos a la inflación pasada; todavía me acuerdo que aquellos años llegué a experimentar subidas en mi nómina en torno al veinticinco por ciento. Creía que este tema estaba resuelto, ¿o es que entra también dentro de la revisión total de la Transición? Sería triste que, de nuevo, tuviéramos que hacer los deberes en este tema al dictado de la "institutriz" de Zapatero.
Pemeches Juspi
pemechesjuspi@gmail.com
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viernes, 4 de febrero de 2011
Información, ciclo PDCA y engranajes sueltos en el sector sanitario
Llevo ya bastante tiempo meditando sobre un fenómeno que se produce en todos los Servicios Autonómicos de Salud de España y que es creciente a pesar de la crisis y de las restricciones económicas. Me refiero a la publicidad de nuevas prestaciones, nuevas instalaciones, nuevos métodos de acceso, nuevas capacidades de elección, nuevas tecnologías, etc. es decir cualquier cosa que sea una novedad aunque sea fruto únicamente de una readaptación de algo ya existente.
No me estoy refiriendo exclusivamente a publicidad pagada, que también, sino a un auténtico bombardeo en medios de comunicación, fundamentalmente locales y del sector. Este fenómeno se ha dado sobre todo, como tantos otros en el ámbito sanitario, desde que se produjeron las transferencias sanitarias en 2001 a las diez Comunidades Autónomas que gestionaba el Insalud. Hay un ejercicio académico que podía ser muy útil a estudiantes de Ciencias de la Información: ver las cuentas depositadas en el registro mercantil de alguna de las empresas de comunicación especializadas en el sector y su evolución desde las transferencias; yo lo he hecho.
Se están comunicando noticias cuando menos sin ningún interés, como que en el hospital tal para navidad se va a poder elegir entre tres platos de comida en el menú en lugar de entre dos. O incluso que se han comprado no sé cuántas miles de sábanas con el nuevo logo del servicio de salud o del hospital, o que se ha tirado un tabique y el despacho de la supervisora de formación continuada ha ganado 4 metros cuadrados. Ejemplos reales.
Desde luego, y sin la más mínima duda, en un estado democrático los ciudadanos, que son los propietarios del sector público, tienen que estar informados al momento, pero de cosas trascendentes, como la liquidación de los presupuestos. que no se hace. Los accionistas de una empresa automovilística, por poner un ejemplo, no están informados al momento de cómo va el desarrollo de un nuevo modelo y mucho menos este se pone a disposición del público –se vende- hasta que esté totalmente probado y demostrado su buen funcionamiento. Por supuesto que luego puede, y con más frecuencia de la deseable en ocasiones, ese nuevo vehículo tener problemas.
Quiero con esto decir que las prisas por comunicar y vender un hecho nunca son buenas. Que los grandes cambios hay que probarlos en grupos pequeños antes de ponerlos en funcionamiento en todos los hospitales y centros de salud sin tener en cuenta el personal que lo va a utilizar o las capacidades materiales de la infraestructura que los soporta. O en otras palabras que las legítimas decisiones políticas para hacer cambios no pueden condicionarse por motivos políticos, valga la redundancia. Creo que hay un ejemplo paradigmático de hacer las cosas bien y no en el sector sanitario: los metros ligeros de Madrid –esa especie de hibrido tranvía-metro- estuvieron probándose durante bastante tiempo antes de ponerse a disposición de los ciudadanos, y eso que alguno tuvo que inaugurarse pasadas unas elecciones. Esto no es lo habitual en el sector sanitario y lo fácil es echarle la culpa al adversario político o a la obstrucción de los profesionales cuando, por falta de suficiente planificación o de las prisas por vender el hecho, las nuevas prestaciones o tecnologías no funcionan adecuadamente.
Puede parecer que hay nada peor que obstinarse en que todo está bien o –más grave- que xxx (la consultora que lo está implantando) dice que todo está bien. Desgraciadamente muchas de estas xxx ni conocen ni a los profesionales, ni se ha contado con ellos (se tiende a consultar en todo caso a los que se espera no sean críticos) y, en multitud de ocasiones, hacen una transposición de otros sectores al sanitario.
Pues sí, hay otra cosa peor, que los responsables políticos de turno digan cosas que no se ajustan a la realidad y nieguen la evidencia aunque se les cuente la propia experiencia personal, posiblemente porque sus subordinados les ocultan los hechos desagradables. Así, ocurren cosas como decir, p. ej., que hay medicina personalizada y se tenga que acudir a un hospital donde no hay cita horaria en alguna consulta ni sillas para esperar, y que cada vez atienda al paciente un médico distinto sin más información que medio folio de la última visita.
O todavía mucho peor, que algunos responsables de segundo nivel se dediquen a cualquier cosa menos a trabajar en equipo para mejorar el funcionamiento de las tareas y funciones de la que son responsables y critican destructivamente en foros y lugares inapropiados las del “negociado” del que es responsable otro directivo de su mismo nivel. Los pacientes no entienden de divisiones administrativas, solo saben que tienen un problema de salud o quieren evitar tenerlo, y que se lo resuelvan cuanto antes.
En conclusión, es imprescindible planificar, hacer, comprobar, mejorar (ciclo PDCA de la calidad total) y luego comunicar y publicitar si es necesario. El “to Do” (la D del circulo de Deming) por si solo únicamente conduce al fracaso, aunque haya proporcionado titulares espectaculares de entrada. Y, por supuesto, elegir a los mejores para poder llevarlo a cabo y prescindir de los engranajes sueltos, que impiden hacer las cosas adecuadamente y, aunque los máximos responsables no se enteren, echan por tierra cualquier iniciativa brillante y dan cancha a los adversarios políticos. La excelencia directiva no la proporciona la posesión de un carnet político aunque muchas veces son cosas que pueden ir unidas.
Pemeches Juspi
pemechesjuspi@gmail.com
No me estoy refiriendo exclusivamente a publicidad pagada, que también, sino a un auténtico bombardeo en medios de comunicación, fundamentalmente locales y del sector. Este fenómeno se ha dado sobre todo, como tantos otros en el ámbito sanitario, desde que se produjeron las transferencias sanitarias en 2001 a las diez Comunidades Autónomas que gestionaba el Insalud. Hay un ejercicio académico que podía ser muy útil a estudiantes de Ciencias de la Información: ver las cuentas depositadas en el registro mercantil de alguna de las empresas de comunicación especializadas en el sector y su evolución desde las transferencias; yo lo he hecho.
Se están comunicando noticias cuando menos sin ningún interés, como que en el hospital tal para navidad se va a poder elegir entre tres platos de comida en el menú en lugar de entre dos. O incluso que se han comprado no sé cuántas miles de sábanas con el nuevo logo del servicio de salud o del hospital, o que se ha tirado un tabique y el despacho de la supervisora de formación continuada ha ganado 4 metros cuadrados. Ejemplos reales.
Desde luego, y sin la más mínima duda, en un estado democrático los ciudadanos, que son los propietarios del sector público, tienen que estar informados al momento, pero de cosas trascendentes, como la liquidación de los presupuestos. que no se hace. Los accionistas de una empresa automovilística, por poner un ejemplo, no están informados al momento de cómo va el desarrollo de un nuevo modelo y mucho menos este se pone a disposición del público –se vende- hasta que esté totalmente probado y demostrado su buen funcionamiento. Por supuesto que luego puede, y con más frecuencia de la deseable en ocasiones, ese nuevo vehículo tener problemas.
Quiero con esto decir que las prisas por comunicar y vender un hecho nunca son buenas. Que los grandes cambios hay que probarlos en grupos pequeños antes de ponerlos en funcionamiento en todos los hospitales y centros de salud sin tener en cuenta el personal que lo va a utilizar o las capacidades materiales de la infraestructura que los soporta. O en otras palabras que las legítimas decisiones políticas para hacer cambios no pueden condicionarse por motivos políticos, valga la redundancia. Creo que hay un ejemplo paradigmático de hacer las cosas bien y no en el sector sanitario: los metros ligeros de Madrid –esa especie de hibrido tranvía-metro- estuvieron probándose durante bastante tiempo antes de ponerse a disposición de los ciudadanos, y eso que alguno tuvo que inaugurarse pasadas unas elecciones. Esto no es lo habitual en el sector sanitario y lo fácil es echarle la culpa al adversario político o a la obstrucción de los profesionales cuando, por falta de suficiente planificación o de las prisas por vender el hecho, las nuevas prestaciones o tecnologías no funcionan adecuadamente.
Puede parecer que hay nada peor que obstinarse en que todo está bien o –más grave- que xxx (la consultora que lo está implantando) dice que todo está bien. Desgraciadamente muchas de estas xxx ni conocen ni a los profesionales, ni se ha contado con ellos (se tiende a consultar en todo caso a los que se espera no sean críticos) y, en multitud de ocasiones, hacen una transposición de otros sectores al sanitario.
Pues sí, hay otra cosa peor, que los responsables políticos de turno digan cosas que no se ajustan a la realidad y nieguen la evidencia aunque se les cuente la propia experiencia personal, posiblemente porque sus subordinados les ocultan los hechos desagradables. Así, ocurren cosas como decir, p. ej., que hay medicina personalizada y se tenga que acudir a un hospital donde no hay cita horaria en alguna consulta ni sillas para esperar, y que cada vez atienda al paciente un médico distinto sin más información que medio folio de la última visita.
O todavía mucho peor, que algunos responsables de segundo nivel se dediquen a cualquier cosa menos a trabajar en equipo para mejorar el funcionamiento de las tareas y funciones de la que son responsables y critican destructivamente en foros y lugares inapropiados las del “negociado” del que es responsable otro directivo de su mismo nivel. Los pacientes no entienden de divisiones administrativas, solo saben que tienen un problema de salud o quieren evitar tenerlo, y que se lo resuelvan cuanto antes.
En conclusión, es imprescindible planificar, hacer, comprobar, mejorar (ciclo PDCA de la calidad total) y luego comunicar y publicitar si es necesario. El “to Do” (la D del circulo de Deming) por si solo únicamente conduce al fracaso, aunque haya proporcionado titulares espectaculares de entrada. Y, por supuesto, elegir a los mejores para poder llevarlo a cabo y prescindir de los engranajes sueltos, que impiden hacer las cosas adecuadamente y, aunque los máximos responsables no se enteren, echan por tierra cualquier iniciativa brillante y dan cancha a los adversarios políticos. La excelencia directiva no la proporciona la posesión de un carnet político aunque muchas veces son cosas que pueden ir unidas.
Pemeches Juspi
pemechesjuspi@gmail.com
jueves, 3 de febrero de 2011
Meine Arbeitslosen und ich Ihnen zur Verfügung stellen, Kanzlerin Merkel
Hoy llega a Madrid donde permanecerá unas cinco horas la “fracasada” Merkel, de quien dicen sus biógrafos que no perdona a nuestro presidente ese calificativo. Dicen también que se caracteriza por su pragmatismo y que no tolera, aunque admita a regañadientes, los gestos de afectuosidad que le dispensa Sarkozy, de los de Berlusconi mejor no hablar. Así que esa “química” personal que dice Jáuregui que pretende lograr Zapatero con ella la veo complicada.
Ante esta visita y antes de entrar en alguna otra consideración me extraña que ni Bibiana Aído ni Leire Pajín hayan comentado nada. Lo digo por lo de los apellidos de la líder europea por antonomasia. ¿Se imaginan la que se armaría en España si a alguien se le ocurriera decir que la mujer pudiera elegir cambiar su apellido por el del marido? Aquí estamos en cambiar el orden y elegir el que más apetezca y la señora Kasner utiliza el del primer marido. ¿Le dirán algo aunque sea en privado? Aunque conociendo la afición de Dª Leire por los tarjetones inadecuados igual se las arregla para que en los letreros de la cumbre y en la minuta del almuerzo figure su apellido de soltera, eso sí en color morado. También pudiera ser que no lo hagan y luego lo justifiquen diciendo que no conocen el de su madre y que Kasner suena antifeminista.
Bueno, no nos distraigamos de lo importante. Y lo importante son los nuevos 130.930 parados registrados en enero en el antiguo INEM –con este nombre nos entendemos todos, aunque lleve contenido en el acrónimo la inicial de Nacional- y, todavía más grave, los 223.143 afiliados que perdió la Seguridad Social el mes que acaba de finalizar. Y como guinda, el déficit del 0,2% que presentó el conjunto del sistema de la seguridad social al incluir las cuentas del Servicio Público de Empleo –el antiguo INEM- y FOGASA –fondo de garantía salarial-; si se había obtenido superávit en el sistema de pensiones gracias a los intereses de la deuda, en las cuentas consolidadas ya estamos en déficit por importe de 2.000 millones.
De esa caída en el número de cotizantes una parte considerable corresponde a trabajadores extranjeros, muchos de los cuales regresan a sus países de origen mientras los españoles comenzamos a regresar a uno de nuestros estados habituales, el de la emigración. Ya no solo es Alemania la que oferta contratos a españoles sino hasta Disneyland Paris, incluso con más requisitos de conocimiento de idiomas. Algún día deberíamos saber cuál fue la causa de que este parque de atracciones no se instalara en la costa mediterránea española; seguro que no nos llevábamos muchas sorpresas y puede que fuera porque los americanos no hicieron los “deberes” urbanísticos necesarios. En todo caso nuestros jóvenes desempleados con dominio de inglés y francés pueden intentar que les contraten para hacer de Mickey Mouse en París.
Sin duda hoy Merkel dará una palmadita pública en la espalda de Zapatero, le dirá que muy bien y en las reuniones a puerta cerrada dirá todo lo que podemos imaginarnos –y en alemán que suena un poco más enérgico que el inglés- para que el presidente no se anime demasiado y vuelva a decir –como ha hecho ayer- que Alemania ha sacado sus ventajas de la crisis y que España es fuerte y solvente y que tome nota la canciller que la reforma de las pensiones él la ha hecho de acuerdo con los sindicatos y no como hicieron ellos. Qué se habrá creído.
Por si acaso las advertencias privadas son muy fuertes es posible que Zapatero esté aprendiendo a pronunciar el título de este artículo: “Meine arbeitslosen und ich Ihnen zur Verfügung, Kanzler Merkel”, es decir: “Mis desempleados y yo mismo nos ponemos a su disposición, canciller Merkel”.
Pemeches Juspi
pemechesjuspi@gmail.com
Ante esta visita y antes de entrar en alguna otra consideración me extraña que ni Bibiana Aído ni Leire Pajín hayan comentado nada. Lo digo por lo de los apellidos de la líder europea por antonomasia. ¿Se imaginan la que se armaría en España si a alguien se le ocurriera decir que la mujer pudiera elegir cambiar su apellido por el del marido? Aquí estamos en cambiar el orden y elegir el que más apetezca y la señora Kasner utiliza el del primer marido. ¿Le dirán algo aunque sea en privado? Aunque conociendo la afición de Dª Leire por los tarjetones inadecuados igual se las arregla para que en los letreros de la cumbre y en la minuta del almuerzo figure su apellido de soltera, eso sí en color morado. También pudiera ser que no lo hagan y luego lo justifiquen diciendo que no conocen el de su madre y que Kasner suena antifeminista.
Bueno, no nos distraigamos de lo importante. Y lo importante son los nuevos 130.930 parados registrados en enero en el antiguo INEM –con este nombre nos entendemos todos, aunque lleve contenido en el acrónimo la inicial de Nacional- y, todavía más grave, los 223.143 afiliados que perdió la Seguridad Social el mes que acaba de finalizar. Y como guinda, el déficit del 0,2% que presentó el conjunto del sistema de la seguridad social al incluir las cuentas del Servicio Público de Empleo –el antiguo INEM- y FOGASA –fondo de garantía salarial-; si se había obtenido superávit en el sistema de pensiones gracias a los intereses de la deuda, en las cuentas consolidadas ya estamos en déficit por importe de 2.000 millones.
De esa caída en el número de cotizantes una parte considerable corresponde a trabajadores extranjeros, muchos de los cuales regresan a sus países de origen mientras los españoles comenzamos a regresar a uno de nuestros estados habituales, el de la emigración. Ya no solo es Alemania la que oferta contratos a españoles sino hasta Disneyland Paris, incluso con más requisitos de conocimiento de idiomas. Algún día deberíamos saber cuál fue la causa de que este parque de atracciones no se instalara en la costa mediterránea española; seguro que no nos llevábamos muchas sorpresas y puede que fuera porque los americanos no hicieron los “deberes” urbanísticos necesarios. En todo caso nuestros jóvenes desempleados con dominio de inglés y francés pueden intentar que les contraten para hacer de Mickey Mouse en París.
Sin duda hoy Merkel dará una palmadita pública en la espalda de Zapatero, le dirá que muy bien y en las reuniones a puerta cerrada dirá todo lo que podemos imaginarnos –y en alemán que suena un poco más enérgico que el inglés- para que el presidente no se anime demasiado y vuelva a decir –como ha hecho ayer- que Alemania ha sacado sus ventajas de la crisis y que España es fuerte y solvente y que tome nota la canciller que la reforma de las pensiones él la ha hecho de acuerdo con los sindicatos y no como hicieron ellos. Qué se habrá creído.
Por si acaso las advertencias privadas son muy fuertes es posible que Zapatero esté aprendiendo a pronunciar el título de este artículo: “Meine arbeitslosen und ich Ihnen zur Verfügung, Kanzler Merkel”, es decir: “Mis desempleados y yo mismo nos ponemos a su disposición, canciller Merkel”.
Pemeches Juspi
pemechesjuspi@gmail.com
miércoles, 2 de febrero de 2011
Amenazas, mejor ninguna
Ahora que estamos ya en tiempos de salida de Zapatero el personal se le empieza a subir a las cejas. Incluido Blanco que ha dicho esta mañana a Ernesto Sanz de Buruaga que por primera vez iba a matizar al presidente, y que a pesar de lo que este había dicho su relevo no iba a ser ni rápido ni corto. Y que no sería así porque el procedimiento está recogido en los estatutos del partido. Con esto, de paso le enviaba un recado a Rubalcaba: que ellos tendrán su “joint venture” para controlar la sucesión pero que no son “primus inter pares”, que el PSOE, hoy por hoy, lo controla el gallego.
Pero esto no es lo más serio para el conjunto de los españoles. Lo más preocupante es la percepción que están teniendo algunas comunidades autónomas de la debilidad del leonés, para así tratar de sacar lo más posible en el tiempo que le quede.
Paradigma de esto es la actitud de Artur Mas amenazando con un “punto de no retorno” si el gobierno de España le impide emitir más deuda, y que Cataluña no puede tener menos ingresos este año que en 2010. ¿Es que los demás, no estamos teniendo menos ingresos? No solo los funcionarios con la disminución de sus retribuciones y los pensionistas con la congelación de las mismas, todos vamos a ser más pobres este año, por la inflación creciente y especialmente los hipotecados por la galopante subida del Euribor.
Sin embargo este tipo de amenazas son las normales de los nacionalistas y ya he escrito alguna vez que, salvo deriva inesperada, Mas tiene un importante sentido pragmático y no creo que vaya a traspasar ninguna raya roja; otro gallo podría cantar si Zapatero tuviera posibilidades de continuar otra legislatura.
Ahora bien, la advertencia de que casi no hay para pagar las nóminas que ha hecho el portavoz de CiU Oriol Pujol es un poco enrevesada y con ese mensaje da la impresión de intentar cierto conato de manipulación de los funcionarios y empleados de la Generalitat, que no olvidemos que incluyen médicos, maestros, profesores universitarios, etc. Cualquiera con mínimos conocimientos y/o experiencia en una administración pública sabe que eso puede ocurrir, pero es prácticamente imposible que tal situación se produzca a principios de años. Huele a meter presión para conseguir la preceptiva autorización de endeudamiento. El haber buscado el apoyo de investidura del PSC en lugar del de Alicia Sánchez Camacho es posible también que entre dentro de un juego de “yo no denuncio todo lo que me encuentre, vosotros os arregláis con Zapatero para solucionarme el problema mientras yo asusto un poco”.
Además mezclar esto con que Artur Mas haya tenido que venir a la entrevista con el rey en clase turista es insultante para los cuatro millones setecientos mil parados. No veo la diferencia de ir en bussines o en turista en un vuelo de 45 minutos, máxime cuando los presidentes de comunidades autónomas tienen derecho a utilizar las salas de autoridades en los aeropuertos españoles. Llegan en el coche oficial, una empleada de la compañía aérea o de Aena le entrega la tarjeta de embarque, se les pregunta si quieren embarcar antes del resto del pasaje o después y una furgoneta les lleva hasta el avión e igual protocolo a la llegada. Así, que veo yo ninguna situación dramática por volar en clase turista; otra cosa sería un vuelo transoceánico seguido de una reunión de trabajo.
Por cierto, además de agrupar servicios sanitarios cosa que me parece acertada porque como dijo una vez –muy acertadamente- un responsable sanitario actual, “el SNS da prácticamente todo a todos pero ningún país puede permitirse que sea enfrente del domicilio de cada uno”, ¿va Artur Mas a suprimir ya mismo las “embajadas” de Carod Rovira y las ayudas para lenguas exóticas en otros países? Lo pregunto porque el pasado día 28 ha nombrado director de la Casa de la Generalitat en Perpiñán, según publica el Diario Oficial de Cataluña del 31 de enero. Conviene que todos sepamos que en 2009 Cataluña en operaciones no financieras tuvo unos gastos que alcanzaron el 2,6% del PIB de España frente a unos ingresos del 2,4%; solo superados ambos por Andalucía, con una población doce por ciento mayor y una extensión casi tres veces más.
Pemeches Juspi
pemechesjuspi@gmail.com
Pero esto no es lo más serio para el conjunto de los españoles. Lo más preocupante es la percepción que están teniendo algunas comunidades autónomas de la debilidad del leonés, para así tratar de sacar lo más posible en el tiempo que le quede.
Paradigma de esto es la actitud de Artur Mas amenazando con un “punto de no retorno” si el gobierno de España le impide emitir más deuda, y que Cataluña no puede tener menos ingresos este año que en 2010. ¿Es que los demás, no estamos teniendo menos ingresos? No solo los funcionarios con la disminución de sus retribuciones y los pensionistas con la congelación de las mismas, todos vamos a ser más pobres este año, por la inflación creciente y especialmente los hipotecados por la galopante subida del Euribor.
Sin embargo este tipo de amenazas son las normales de los nacionalistas y ya he escrito alguna vez que, salvo deriva inesperada, Mas tiene un importante sentido pragmático y no creo que vaya a traspasar ninguna raya roja; otro gallo podría cantar si Zapatero tuviera posibilidades de continuar otra legislatura.
Ahora bien, la advertencia de que casi no hay para pagar las nóminas que ha hecho el portavoz de CiU Oriol Pujol es un poco enrevesada y con ese mensaje da la impresión de intentar cierto conato de manipulación de los funcionarios y empleados de la Generalitat, que no olvidemos que incluyen médicos, maestros, profesores universitarios, etc. Cualquiera con mínimos conocimientos y/o experiencia en una administración pública sabe que eso puede ocurrir, pero es prácticamente imposible que tal situación se produzca a principios de años. Huele a meter presión para conseguir la preceptiva autorización de endeudamiento. El haber buscado el apoyo de investidura del PSC en lugar del de Alicia Sánchez Camacho es posible también que entre dentro de un juego de “yo no denuncio todo lo que me encuentre, vosotros os arregláis con Zapatero para solucionarme el problema mientras yo asusto un poco”.
Además mezclar esto con que Artur Mas haya tenido que venir a la entrevista con el rey en clase turista es insultante para los cuatro millones setecientos mil parados. No veo la diferencia de ir en bussines o en turista en un vuelo de 45 minutos, máxime cuando los presidentes de comunidades autónomas tienen derecho a utilizar las salas de autoridades en los aeropuertos españoles. Llegan en el coche oficial, una empleada de la compañía aérea o de Aena le entrega la tarjeta de embarque, se les pregunta si quieren embarcar antes del resto del pasaje o después y una furgoneta les lleva hasta el avión e igual protocolo a la llegada. Así, que veo yo ninguna situación dramática por volar en clase turista; otra cosa sería un vuelo transoceánico seguido de una reunión de trabajo.
Por cierto, además de agrupar servicios sanitarios cosa que me parece acertada porque como dijo una vez –muy acertadamente- un responsable sanitario actual, “el SNS da prácticamente todo a todos pero ningún país puede permitirse que sea enfrente del domicilio de cada uno”, ¿va Artur Mas a suprimir ya mismo las “embajadas” de Carod Rovira y las ayudas para lenguas exóticas en otros países? Lo pregunto porque el pasado día 28 ha nombrado director de la Casa de la Generalitat en Perpiñán, según publica el Diario Oficial de Cataluña del 31 de enero. Conviene que todos sepamos que en 2009 Cataluña en operaciones no financieras tuvo unos gastos que alcanzaron el 2,6% del PIB de España frente a unos ingresos del 2,4%; solo superados ambos por Andalucía, con una población doce por ciento mayor y una extensión casi tres veces más.
Pemeches Juspi
pemechesjuspi@gmail.com
martes, 1 de febrero de 2011
No hay nada que celebrar
El viernes pasado y con motivo del acuerdo sobre las pensiones entre gobierno, sindicatos y patronal escribía: “en principio, bien” y añadía que ese pacto sería bueno para la percepción de España en el exterior y en los mercados. Así parece que ha sido y el IBEX 35 terminó enero con una subida del 9,6% , se ha podido colocar la deuda y la prima de riesgo ha cerrado el mes en 221 puntos básicos. Este valor es una barbaridad pero hoy nos suena maravillosamente bien.
Es decir se ha hecho algo de lo que se nos había exigido y nos dan su reconocimiento y a esperar con tranquilidad a Angela Merkel en su visita relámpago del próximo jueves, aunque ya tiene una avanzadilla desplazada a Madrid desde hace días y que informa diariamente de lo que están viendo in situ sobre nuestra situación. Sin duda felicitará a Zapatero por el esfuerzo y las decisiones tomadas y de manera rebuscada muy probablemente dirá que estará ojo avizor y que no nos despistemos.
Ahora bien, poca cosa hay que celebrar y el necesario acuerdo de las pensiones -que algunos expertos juzgan insuficiente y sobre todo demasiado dilatado en el tiempo- se ha tenido que hacer fundamentalmente por la pérdida de cotizantes a la seguridad social acompañada del incremento en el número de parados. Menos ingresos, más gastos significa menos recursos, es así de sencillo.
Por eso poco hay que celebrar, y en todo caso la satisfacción mostrada por Zapatero por haber llegado al acuerdo es un agravio para los que verán retrasada su jubilación y disminuida -¿será solo en un 10%?- su futura pensión, amén de una falta de consideración para los 1.350 nuevos parados que accedieron a esta situación cada día del año pasado y para toda la sociedad española. No olvidemos que se nos está vendiendo como un gran logro un recorte muy importante de las prestaciones de la sociedad del bienestar.
Sin embargo, oyendo a Zapatero parece que sí hay que celebrarlo y que es todo “por España, todo por España”, la que era discutida y discutible y la que ha desvertebrado y donde ha provocado la insolidaridad interregional y desenterrado los fantasmas del pasado. Y todo ello por su cuenta y riesgo y sin contar con nadie.
Pero lo más grave no es esto y el “que ya sé lo que voy a hacer, que ahora no toca, que la carpeta de 2012 está sin abrir etc.”, mientras sus correligionarios le colman de loas e incienso con tal intensidad que ni Franco las tuvo, no contribuye en nada a la mejoría de la situación Aunque creo que está claro que las ponderaciones de los dirigentes socialistas son para que se anime a irse de una vez, parece que va a ser que no por ahora y que, exultante por el acuerdo con los sindicatos y patronal y deleitándose anticipadamente en los parabienes que espera recibir de la “fracasada” –seguro que niega haberlo dicho nunca- Merkel, está de nuevo en fase eufórica.
Ayer en los desayunos de TVE con la periodista Ana Pastor ha vuelto sobre sus pasos anteriores y, como el año anterior y el otro, ha manifestado que en 2011 se volverá a crear empleo neto en el segundo semestre del año. Contradice a su Secretario de Estado de Hacienda y niega que vaya a haber copago sanitario y que de suprimir las diputaciones nada de nada, que el que lo intente se encontraría con una contestación social fuerte. Digo yo que tal contestación será de los políticos que tienen ahí asegurados unos cargos, porque con las comunidades autónomas las diputaciones no deberían existir al igual que tendría que reducirse el número de ayuntamientos.
Mientras tanto el IPC en el 3% interanual y el 3,3% en enero y el Euribor en imparable escalada y recuperando los valores de junio de 2009. El Ministerio de Fomento ha publicado muy recientemente que la vivienda es hoy un 13,1% de media más barata que hace tres años, aunque en algunas zonas como Madrid esa pérdida de valor es del 18%. Esto supone que casi 317.000 familias deban al banco por su hipoteca más de lo que vale su vivienda en la actualidad. ¿Hay que celebrar también nuestro mayor nivel de pobreza?
Y ya el que nos venda que la reforma del sector financiero está generando ingresos a las arcas públicas es una grave señal de que el acuerdo de las pensiones le ha devuelto a su anterior mundo irreal. Y para el que no se lo crea esto es lo que se lee en la web de La Moncloa: Zapatero aseguró que no emprende las reformas por imposición de la Unión Europea sino porque las considera imprescindibles para el futuro de España. “Algunos dicen que las hago a la fuerza; no es así, las hago porque creo en ellas y porque forma parte de nuestro proyecto político actuar con responsabilidad”. Casi mejor que nos quedemos con la lectura de que reconoce que hasta ahora no había actuado con responsabilidad, pero visto lo que ha comentado hoy ya no sé qué pensar, así que mejor que no voy a expresarlo por respeto al presidente del gobierno de mi país.
Pemeches Juspi
pemechesjuspi@gmail.com
Es decir se ha hecho algo de lo que se nos había exigido y nos dan su reconocimiento y a esperar con tranquilidad a Angela Merkel en su visita relámpago del próximo jueves, aunque ya tiene una avanzadilla desplazada a Madrid desde hace días y que informa diariamente de lo que están viendo in situ sobre nuestra situación. Sin duda felicitará a Zapatero por el esfuerzo y las decisiones tomadas y de manera rebuscada muy probablemente dirá que estará ojo avizor y que no nos despistemos.
Ahora bien, poca cosa hay que celebrar y el necesario acuerdo de las pensiones -que algunos expertos juzgan insuficiente y sobre todo demasiado dilatado en el tiempo- se ha tenido que hacer fundamentalmente por la pérdida de cotizantes a la seguridad social acompañada del incremento en el número de parados. Menos ingresos, más gastos significa menos recursos, es así de sencillo.
Por eso poco hay que celebrar, y en todo caso la satisfacción mostrada por Zapatero por haber llegado al acuerdo es un agravio para los que verán retrasada su jubilación y disminuida -¿será solo en un 10%?- su futura pensión, amén de una falta de consideración para los 1.350 nuevos parados que accedieron a esta situación cada día del año pasado y para toda la sociedad española. No olvidemos que se nos está vendiendo como un gran logro un recorte muy importante de las prestaciones de la sociedad del bienestar.
Sin embargo, oyendo a Zapatero parece que sí hay que celebrarlo y que es todo “por España, todo por España”, la que era discutida y discutible y la que ha desvertebrado y donde ha provocado la insolidaridad interregional y desenterrado los fantasmas del pasado. Y todo ello por su cuenta y riesgo y sin contar con nadie.
Pero lo más grave no es esto y el “que ya sé lo que voy a hacer, que ahora no toca, que la carpeta de 2012 está sin abrir etc.”, mientras sus correligionarios le colman de loas e incienso con tal intensidad que ni Franco las tuvo, no contribuye en nada a la mejoría de la situación Aunque creo que está claro que las ponderaciones de los dirigentes socialistas son para que se anime a irse de una vez, parece que va a ser que no por ahora y que, exultante por el acuerdo con los sindicatos y patronal y deleitándose anticipadamente en los parabienes que espera recibir de la “fracasada” –seguro que niega haberlo dicho nunca- Merkel, está de nuevo en fase eufórica.
Ayer en los desayunos de TVE con la periodista Ana Pastor ha vuelto sobre sus pasos anteriores y, como el año anterior y el otro, ha manifestado que en 2011 se volverá a crear empleo neto en el segundo semestre del año. Contradice a su Secretario de Estado de Hacienda y niega que vaya a haber copago sanitario y que de suprimir las diputaciones nada de nada, que el que lo intente se encontraría con una contestación social fuerte. Digo yo que tal contestación será de los políticos que tienen ahí asegurados unos cargos, porque con las comunidades autónomas las diputaciones no deberían existir al igual que tendría que reducirse el número de ayuntamientos.
Mientras tanto el IPC en el 3% interanual y el 3,3% en enero y el Euribor en imparable escalada y recuperando los valores de junio de 2009. El Ministerio de Fomento ha publicado muy recientemente que la vivienda es hoy un 13,1% de media más barata que hace tres años, aunque en algunas zonas como Madrid esa pérdida de valor es del 18%. Esto supone que casi 317.000 familias deban al banco por su hipoteca más de lo que vale su vivienda en la actualidad. ¿Hay que celebrar también nuestro mayor nivel de pobreza?
Y ya el que nos venda que la reforma del sector financiero está generando ingresos a las arcas públicas es una grave señal de que el acuerdo de las pensiones le ha devuelto a su anterior mundo irreal. Y para el que no se lo crea esto es lo que se lee en la web de La Moncloa: Zapatero aseguró que no emprende las reformas por imposición de la Unión Europea sino porque las considera imprescindibles para el futuro de España. “Algunos dicen que las hago a la fuerza; no es así, las hago porque creo en ellas y porque forma parte de nuestro proyecto político actuar con responsabilidad”. Casi mejor que nos quedemos con la lectura de que reconoce que hasta ahora no había actuado con responsabilidad, pero visto lo que ha comentado hoy ya no sé qué pensar, así que mejor que no voy a expresarlo por respeto al presidente del gobierno de mi país.
Pemeches Juspi
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