viernes, 29 de abril de 2011

Las presiones van en aumento

Nos encontramos a diez días del inicio de la campaña electoral para las elecciones autonómicas y municipales y el ruido sobre la presencia o no de la izquierda abertzale va subiendo de intensidad y mucho me temo que seguirá incrementándose.

Es lo que pasa cuando las cosas no se hacen bien y cuando se siembran malas hierbas es imposible recolectar grano de calidad. Si Zapatero no hubiera jugado con fuego y de la manera que lo hizo, las reglas del juego seguirían totalmente claras y no estaríamos ahora pendientes de una decisión judicial que se antoja harto complicada y, muy probablemente, por “la mínima”. Supongo que volverá a existir una discrepancia parecida a la de la votación sobre Sortu en el Tribunal Supremo de hace unas semanas.

Casi todo el mundo es consciente que Bildu es más de lo mismo y que surge de Batasuna aunque no hubiera existido la grabación de la conversación de Otegui con su mujer. El gran problema es si la candidatura cumple jurídicamente con todos los requisitos necesarios para poder presentarse a las elecciones.

Las presiones van en aumento y una, en principio, excelente noticia como es el comunicado de la banda terrorista ETA a la patronal navarra y a la vasca de que renuncian al cobro del “impuesto revolucionario” hace surgir dudas. Si renuncian ahora es que lo han estado cobrando –o al menos exigiendo- a pesar de las treguas y la negociación. Ahora bien, comunican que ha quedado cancelado como consecuencia del alto el fuego, no que no vayan a volver a exigirlo, por lo cual la llamada a la prudencia de la Confederación Empresarial Vasca está más que justificada.

La Fiscalía ha impugnado las listas de Bildu y  el calendario de posibles recursos a la decisión que tome la Sala 61 del Tribunal Supremo puede extenderse hasta justo antes de que comience la jornada de reflexión el día 21. Esto también da un margen importante para una hipotética presión sobre el Tribunal Constitucional, que tiene todas las papeletas para ser el que tome la decisión final.

Si ya Zapatero apoyó a Eguiguren, que siempre ha apostado por la presencia de esas candidaturas, ahora el PNV presiona de manera inmisericorde a Zapatero con no apoyar los presupuestos de 2012 si Bildu no está en las elecciones, e incluso algunas informaciones apuntan que Urkullu está intentando una aproximación a Rajoy. Como ya he dicho alguna vez Zapatero no debería intentar sacar adelante los presupuestos de 2012, sino prorrogar los actuales y que el nuevo gobierno tenga como primera tarea el elaborar los nuevos. Si no es así el nuevo ejecutivo tiene muchas posibilidades de perder un año sin realizar actuaciones imprescindibles y atado de pies y manos con las contraprestaciones obtenidas por los nacionalistas por su apoyo a los presupuestos elaborados por el gobierno de Zapatero.

Lo peor de esta amenaza del PNV, por lo que puede significar, es que Zapatero “debe cumplir los compromisos adquiridos”. Como todo el mundo sabe el contenido del acuerdo parlamentario entre el PSOE y el PNV no se hizo público. ¿Contiene acaso alguna cláusula sobre esta materia? Ojalá algún día lleguemos a saberlo. De las palabras de Carlos Garaikoetxea mejor hacer gracia porque es una lástima a donde ha llegado un hombre del que se decía que se vestía en Savile Raw y que fundo Eusko Alkartasuna con el objetivo, entre otros, de modernizar el PNV.

Pero no termina ahí la cosa, el portavoz de la izquierda abertzale Txelui Moreno ha calificado la impugnación de las listas como “acto de violencia con finalidad política”. ¿Le ha fallado el subconsciente? Y por supuesto considera que todo es por “culpa” del Partido Popular dejando al PSOE el papel de cobarde. ¿Recuerdan lo de Eguiguren y la falta de valentía de Zapatero?

Y mientras tanto, pancarta de apoyo a Troitiño (vaya papelón el del CNI perdiendo su pista) en la Universidad Complutense que no ha sido retirada hasta que no se ha denunciado por varios medios de comunicación. ¿No hay decano ni gerente en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología?

En fin, quedan tres semanas de marear la perdiz con este tema y así otros pasan a segundo plano. Y dentro de unas horas conoceremos la EPA del primer trimestre y empezarán las discusiones sobre si los datos no buenos que anunciaba ayer Valeriano Gómez se deben o no a un posible incremento de la población activa.

Pemeches Juspi
pemechesjuspi@gmail.com

jueves, 28 de abril de 2011

Reproducción asistida en lesbianas y cartera de servicios común en el Sistema Nacional de Salud.

En los últimos días los medios de comunicación han publicado varias informaciones sobre la negativa de algún Servicio de Salud a realizar técnicas de reproducción asistida a mujeres lesbianas con cargo a la sanidad pública.

En contra de lo que pudiera pensarse no ha sido en una comunidad gobernada por el Partido Popular donde ha surgido la primera noticia, y al albur de la misma se han conocido otros casos sobre la realización o no de las técnicas autorizadas en la materia en parejas homosexuales en las diferentes Comunidades Autónomas. Hay de todo, como en botica y sin que la afinidad ideológica del gobierno de turno predisponga en uno u otro sentido. Posiblemente esto no refleje más que la situación general de la sociedad, en la que los estereotipos de comportamiento “moral” y sexual no entienden ya de ideología, salvo en sectores cada vez más restringidos.

Como he hecho con algún otro tema tocado en el blog tengo que decir que personalmente no soy partidario ni de la reproducción asistida ni del acogimiento ni de la adopción en parejas homosexuales. Es mi opinión personal tan respetable como la contraria y no tengo nada en contra de tales parejas y mantengo relación cordial y afectuosa con varios homosexuales. Y por supuesto las Leyes hay que cumplirlas gusten o no.

Ahora bien, con la Ley 14/2006 sobre técnicas de reproducción humana asistida creo que estas mujeres que han denunciado la situación en Asturias tienen todo el derecho a ser tratadas. En su artículo 6 se recoge que “toda mujer mayor de 18 años y con plena capacidad de obrar podrá ser receptora o usuaria de las técnicas reguladas en esta Ley, siempre que haya prestado su consentimiento escrito a su utilización de manera libre, consciente y expresa.  La mujer podrá ser usuaria o receptora de las técnicas reguladas en esta Ley con independencia de su estado civil y orientación sexual”. Este derecho es limitado por la misma ley en términos de que “el procedimiento tenga posibilidades razonables de éxito y no suponga graves riesgo para la salud física o psíquica de la madre o de la descendencia”.

Pero no solo esto, sino que esta Ley de reproducción asistida,- que vino a sustituir a la anterior de 1988 del gobierno de Felipe González y a la modificación de esta realizada solo tres años antes por la ministra Ana Pastor durante el gobierno de Aznar- fue modificada en 2007 para adaptarla a la Ley 3/2007  reguladora de la rectificación registral de la mención relativa al sexo de las personas. De tal manera que contempla textualmente: “Cuando la mujer estuviere casada, y no separada legalmente o de hecho, con otra mujer, esta última podrá manifestar ante el Encargado del Registro Civil del domicilio conyugal, que consiente en que cuando nazca el hijo de su cónyuge, se determine a su favor la filiación respecto del nacido”. (Insisto, esto está recogido en la ley  de reproducción asistida).

En conclusión, es curioso que el problema haya saltado en una comunidad socialista teniendo en cuenta el empeño que puso Elena Salgado cuando fue ministra de Sanidad en modificar la legislación del Partido Popular sobre la materia, y conviene recordar que cuando presentó la ley en el Congreso de los Diputados mencionó expresamente que venía a dar respuesta a la inseminación de las mujeres sin pareja. Y mucho más curioso –ahora Salgado es ministra de Economía y Hacienda- que en el caso que ha dado origen al debate la Consejería de Sanidad declaró que no había ningún problema en realizar las técnicas oportunas a mujeres solteras y sin pareja siempre que asumieran ellas el coste del proceso. Y me pregunto, ¿y a lesbianas casadas? En todo caso parece que el problema es exclusivamente de orden económico.

Algo bastante poco recordado, salvo para los que vivimos aquella época, –mediados de los ochenta- fue el origen de la reproducción asistida en el Sistema Nacional de Salud. No fue otro que la necesidad de poder llevar a cabo la recién aprobada, por aquel entonces, ley del aborto. No conozco ningún ginecólogo que disfrute haciendo abortos y se buscó el señuelo de convencer a algunos con la reproducción asistida que por aquellas épocas suponía un importantísimo reto profesional y científico.

Es decir, como tantas otras cosas, nació mal porque mezcló cosas que no tenían nada que ver y porque se impidió, por el gobierno de Felipe González, a los ginecólogos objetores al aborto acceder a las unidades de reproducción asistida. De hecho cuando el Partido Popular accedió al poder en 1996 llegué a oír comentarios en el sentido de que era una suerte, porque si duda iba a quitar la reproducción asistida de la financiación pública. Afortunadamente no fue así y las unidades se multiplicaron.

El problema ahora es otro, la situación económica y el elevadísimo coste de estas técnicas y cierta laxitud en la aplicación de la cláusula de las “posibilidades razonables de éxito”. Afortunadamente todavía no se conocen casos en España de mujeres de avanzada edad sometidas a estos tratamientos. Espero que no ocurran aunque la ley no lo impida nada más que con esa cláusula, que siempre se quedará por detrás de los avances científicos, porque frente al derecho de la mujer a ser madre siempre debe anteponerse –en mi opinión- el derecho de un niño a tener madre antes que “abuela”.

Qué gran oportunidad proporciona esta situación para que a partir de la constitución de los nuevos gobiernos autonómicos se imponga de una vez una cartera de servicios común para todo el Sistema Nacional de Salud, adaptada a las necesidades de la ciudadanía y a lo que podemos permitirnos económicamente. No podemos seguir con diecisiete calendarios vacúnales y con diecisiete maneras distintas de abordar las indicaciones de la reproducción asistida, el catálogo de medicamentos y tantas otras cosas.

Pemeches Juspi
pemechesjuspi@gmail.com

miércoles, 27 de abril de 2011

Lugar de residencia y principios de igualdad, mérito y capacidad

Hace ya muchos años viví la primera apertura de un nuevo hospital de las varias que he tenido la oportunidad de contemplar. Se podía decir que estábamos estrenando Constitución y que los principios que recoge la misma no estaban todavía muy incardinados en los españoles, aunque es verdad que cuando algo no gustaba existía cierta tendencia a decir que aquello era “anticonstitucional”. Aunque curiosamente aquel hospital se inauguró con el escudo del águila de San Juan del franquismo y nadie hizo tal afirmación de este hecho.

No era en una gran ciudad y, ya durante la construcción del mismo, los vecinos con el Ayuntamiento a la cabeza exigían que todos los puestos de trabajo estuvieran reservados para habitantes de la localidad y, en todo caso, si alguno quedaba, para los de la zona a cuya población estaba destinado el nuevo hospital. Progresivamente los más avezados se dieron cuenta de que aquello no era posible porque no abundaban ni mucho menos los anestesistas, radiólogos, internistas y bastantes otros especialistas; enfermeras locales tampoco existían para cubrir todos los turnos ni todos los puestos de trabajo. Así que al final la reivindicación se dirigió al personal no sanitario.

Costó explicar que aquello no era posible y que la Constitución exigía cumplir los principios de igualdad, mérito y capacidad, pero algunos, inasequibles al desaliento, contestaban que también contemplaba el derecho al trabajo. Afortunadamente las cosas no se hicieron del todo mal y con unos índices de paro casi tan altos como ahora y con todavía menor cultura de cambio de residencia por motivos laborales que en la actualidad, muchos puestos de personal no sanitario fueron cubiertos por personas de la localidad, pero con cumplimiento de los principios de igualdad, mérito y capacidad.

En años posteriores contemplé en otros lugares de España otras aperturas y las demandas eran similares. Posteriormente, a esas se añadieron las de que todos los servicios –incluida la limpieza- fueran de gestión pública con personal estatutario y que los sindicatos tuvieran un peso decisivo en los procesos de selección. Esto último está claro que se instauró. No con tanta ponderación como se demandaba, pero sí con algo más de la que hubiera sido deseable.

Y por rizar el rizo no hace demasiados años tuve conocimiento fidedigno de que en la apertura de un centro de prestación de servicios públicos las “fuerzas vivas” de izquierda añadieron una nueva reivindicación: que todos los productos que se compraran para la institución fueran de la localidad. La autarquía en pleno gobierno de Zapatero solicitada en una ciudad gobernada por el Partido Popular, e imposible de cumplir –además de por ilegal-  por “falta de género” como se decía en los antiguos mercados.

Y cuento todo esto porque llevo unos días sin salir de mi asombro. En una importante ciudad de la Comunidad de Madrid –Móstoles- el candidato socialista a la Alcaldía ha asegurado que si sale elegido, el segundo hospital de la localidad -cuya apertura está prevista para los primeros meses de 2012- será público al cien por cien y dejará de ser una concesión administrativa. Estoy convencido que algunos se lo creerán y hasta le votarán por ello, aunque realmente esa promesa es una estupidez; hoy por hoy ningún alcalde tiene competencias para decidir el tipo de gestión de un hospital de un Servicio de Salud autonómico.

Pero, desafortunadamente, mi extrañeza no acaba ahí. Es que resulta que el Ayuntamiento de esa ciudad –gobernado por el Partido Popular- ha firmado con la empresa concesionaria del hospital un convenio respaldado por el consejero, para la creación de unos 1.100 nuevos puestos de trabajo en el Hospital Rey Juan Carlos, en cuyo proceso de selección tendrán prioridad los mostoleños” (sic).

He estado buscando jurisprudencia al respecto y no he encontrado ninguna que incluya el lugar de nacimiento o de residencia entre los principios de igualdad, mérito y capacidad para el acceso a un hospital financiado con fondos públicos. Y aunque no lo fuera con tales fondos, dicho requisito en cualquier empresa sería tan nulo como decir que tienen preferencia los hombres sobre las mujeres para acceder al puesto de trabajo. Creo que ese anuncio en la web de dicho Ayuntamiento es otra estupidez, como la del candidato socialista, propia del periodo preelectoral en el que nos encontramos.

Y de hecho, si se lee completa la información de la web parece que solo se trata de un acuerdo de colaboración para la formación y orientación laboral. Pero esa desafortunada costumbre de buscar el titular fácil y la propaganda antes que la información completa puede conducir a muchos equívocos y no pocas sospechas. Ojalá, que uno de los cambios que van a resultar imprescindibles a partir del 22 de mayo sea reconducir la información institucional.

Pemeches Juspi
pemechesjuspi@gmail.com

martes, 26 de abril de 2011

No es una lengua cooficial de España

El domingo Pedro J. Ramírez decía, en su habitual epístola dominical, que nadie podrá decir que Zapatero se ha aferrado al poder e incluso cuenta –su versión, claro está- una intrahistoria de la renuncia del presidente a volver a ser candidato, en la que llega a afirmar que a poco que se lo hubiera propuesto el PSOE hubiera cerrado filas con él para volver a presentarlo. Tengo mis dudas y creo que son más bien sus deseos, por la inmejorable relación que tiene con él - recuérdense sus cientos de horas de conversaciones en la intimidad - y por las cuentas pendientes con Rubalcaba y el grupo Prisa.  También dice el logroñés que el balance de estos siete años de presidencia de Zapatero ha sido muy negativo.
Aquí no solo no tengo ninguna duda y creo que se queda escaso. Aquella frase de Alfonso Guerra “a España no la va a reconocer ni la madre que la parió” ha quedado corta. El último ejemplo es el reconocimiento de Francia de las corridas de toros como patrimonio cultural mientras que en Cataluña se han prohibido por un gobierno encabezado por el partido socialista.
En cualquier caso hay que reconocer que lo ha hecho bien. Cuidado, que no me refiero a lo que ha hecho sino a la estrategia que ha llevado a cabo en diversos temas, que se nota realizada por excelentes profesionales del marketing y la comunicación y con la ayuda de un importante y numeroso aparato mediático.
Y sus logros ha conseguido. Verán, si algo funciona muy bien en España y desde hace tiempo es el Instituto Nacional de la Seguridad Social y la Agencia Tributaria. Esta, desde hace más tiempo todavía, está a la cabeza de las tecnologías de la información en cuanto a la relación con los ciudadanos. Lejos, muy lejos aunque no hayan transcurrido todavía ni veinticinco años, quedan los tiempos en los que la declaración de la renta había que hacerla con papeles de calco e introducir todo tipo de certificados, justificantes y facturas en los sobres de la declaración.
Hace unos días por ayudar a un familiar con la confirmación de su borrador de renta llamé al teléfono 901 correspondiente. Cual sería mi sorpresa cuando al contestarme el sistema automatizado me dice: si desea ser atendido en castellano marque 1, en catalán marque 2 y así sucesivamente. Ni que decir tiene que no solo no tengo nada que objetar en que cada contribuyente elija el idioma en el que desea ser atendido, sino que me parece un logro importante y una muestra de la sensibilidad –y de exquisito cumplimiento del artículo 3.3 de nuestra Constitución- de la administración por la pluralidad lingüística de los ciudadanos. Ahora bien, resulta que la equidad no es tratar a todos por igual, sino tratar desigual a los desiguales y en esto del idioma en España ni hay ni debe haber igualdad.
El castellano es el idioma español oficial del Estado que todo español tiene el deber de conocer y el derecho a usarlo. Y los demás idiomas son oficiales también en sus respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos. Estos dos preceptos se encuentran también recogidos en el mismo artículo constitucional citado en el párrafo anterior, en sus puntos 1 y 2, respectivamente. Pero como decía, la labor “educativa” de Zapatero en esta materia está dando sus frutos. Así al dar la noticia de la bendición Urbi et Orbe impartida por el Papa el domingo,  la locutora de Televisión Española dijo que había pronunciado la felicitación pascual en más de 70 idiomas, “incluyendo el guaraní, el esperanto y el español”. Toma ya, la tercera lengua más hablada del mundo colocada a niveles de curiosidad lingüística. ¿Se han conseguido logros o no en esta materia durante los años de Zapatero?
Es decir, que no tengo nada contra las lenguas de las diversas Comunidades Autónomas y que alguna he utilizado, leyendo en escritura fonémica,  por iniciativa propia. A lo mejor hoy en día no lo haría; es posible que más bien no. Pero solo por esto que ha conseguido nuestro presidente, que se ponga el castellano –el español se denomina en todo el mundo, el nombre de castellano se introdujo en la Constitución por aquello de los equilibrios con los nacionalistas y el consenso, todavía tengo memoria para recordarlo- al mismo nivel que las demás lenguas propias de distintas Comunidades Autónomas.
Porque a pesar de lo que dicen constantemente la mayoría de los medios de comunicación y muchos políticos –incluso alguno de la derecha- no hay lenguas cooficiales de España. No las hay y la Constitución y nuestro ordenamiento jurídico no las contempla. El castellano no es una lengua cooficial de España. Hay lenguas cooficiales en algunas Comunidades Autónomas, pero no en el conjunto de España. Ni en el conjunto del Estado como algunos denominan a nuestra Nación. Por mucho que en el Senado se haya introducido –no gratis precisamente- la traducción simultánea y algunos pretendan que ocurra lo mismo en el Congreso de los Diputados. Lo que me extraña es que todavía ningún presidente de una Comunidad Autónoma con lengua propia hay exigido en su entrevistas con Zapatero el intérprete, porque seguro que decía que sí y que lo pagaba con los presupuestos de la Presidencia del Gobierno. No tengo ninguna duda.
Por ello, y volviendo hacia atrás, el contestador de la Agencia Tributaria debería omitir lo que hay que marcar para seguir siendo atendido en castellano (español). Lo lógico es ser atendido en la lengua común y el que desee serlo en otra es el que debería marcar su opción.  De todas formas, acepto perfectamente que cualquier órgano administrativo de una Comunidad Autónoma con lengua propia contestara –de hecho ya lo hacen la mayoría- en la lengua de esa comunidad y diera la opción de elegir el castellano (español), aunque en puridad debería contestar primero en castellano como lengua española oficial del Estado que todo español tiene el deber de conocer, pero mi sentido pragmático me incapacita para rebelarme contra esto.
Ahora que Zapatero está de salida y, de vez en cuando, se habla de la necesidad de un pacto de Estado por la Educación tal vez sea el momento de empezar a plantear en toda España la obligatoriedad de la enseñanza bilingüe (trilingüe en alguna Comunidad Autónoma) en inglés. Como ya hace el gobierno de Esperanza Aguirre en la Comunidad de Madrid, con muy buenos resultados.
Porque el español (castellano) es la tercera lengua más hablada en el mundo pero las tecnologías que deben sustituir al ladrillo (Zapatero dixit) “hablan” inglés  y el antiguo sueño del esperanto como lengua universal de comunicación ha sido sustituido por el inglés, pero no como una utopía sino que constituye una auténtica y creciente realidad. A los que siguen soñando con su idioma propio para que el resto del mundo se comunique con ellos les recomiendo leer la última novela de Vargas Llosa, “El Sueño del Celta”.

miércoles, 20 de abril de 2011

Congresos sanitarios y crisis

Se acerca el mes de mayo y por tanto la época de inicio de la temporada alta de congresos y reuniones médicas y de enfermería, e incluso de gestores sanitarios y otras profesiones relacionadas.

Hay que reconocer que aquellos congresos multitudinarios, en lugares paradisiacos y con un programa social completísimo y actividades paralelas para las mujeres acompañantes ya han pasado a la historia. Afortunadamente las mujeres ya no son mayoritariamente acompañantes sino congresistas y además los códigos éticos de la industria han reconducido estas cosas. Bien es verdad que todavía existen reuniones y convenciones en lugares de máximo interés turístico y con todo lujo de detalles, pero son de un limitado número de asistentes y más la excepción, llamativa y muy comentada, pero excepción al fin y al cabo. Creo que en esto Farmaindustria ha marcado una impronta  que se suele cumplir, más que por convencimiento de algunos laboratorios por las posibles denuncias de la competencia. Al fin y al cabo muchos llevan un vigilante dentro de sí mismo. Afortunadamente, opino, en estos casos.

Ahora bien, la nómina de reuniones, simposios, convenciones, jornadas, etc. sigue aumentando y es una consecuencia también de nuestro estado autonómico. Rara es la especialidad que no dispone de una sociedad científica en cada Comunidad Autónoma. Lo que muchos no saben es que no surgieron, en una buena parte, por el mero interés científico y de intercambio de conocimientos entre los especialistas de una región determinada. No, en absoluto, y lo digo con total conocimiento de causa por haber acudido a la asamblea fundacional de una sociedad científica autonómica. Surgen, en una gran parte mayoría, al albur de las convocatorias de concurso-oposición convocadas por las distintas administraciones sanitarias en cuyos tribunales había (o hay) representantes de las sociedades científicas y de los sindicatos en ocasiones. Y bien con intención de contribuir a la endogamia en muchos casos o en otros de evitar que acudieran representantes de la sociedad nacional con su candidato cogido del brazo, se crean las sociedades regionales que, incluso, se han multiplicado según las distintas “sub o superespecialidades” de las mismas.

En cualquier caso, si se ven los programas de los congresos, llama la atención que en época de crisis las cuotas de inscripción superen en muchos casos los 400 euros,  y la noche de hotel los 120 euros habitación doble de uso individual. Lo que todo el mundo sabe es que son muy pocos los que abonan la inscripción, alojamiento y viaje de su propio bolsillo. La gran mayoría estos gastos corren a cuenta de la industria y en una pequeña parte de la administración sanitaria en la que trabaja el congresista.

También sorprende que, en la situación en la que nos encontramos, se sigan celebrando congresos de cuatro días que pueden llegar a cinco con las actividades –científicas- pre o post congreso. Pero sobre todo asombra que muchas mesas redondas estén patrocinadas –además de la parte alícuota que tienen en el patrocinio general- por la propia industria y no se hagan constar los posibles conflictos de interés. No hace mucho vi un programa de un congreso con una mesa redonda sobre la seguridad con las vacunas patrocinada por un laboratorio con especial dedicación a las mismas.

Pero la pregunta que me hago -y que me ha motivado a escribir este post- es como se sostiene la gran deuda que tiene el SNS con los proveedores y que estos gasten considerables cantidades de dinero en el patrocinio de estos congresos. Afortunadamente considero que tengo una inteligencia media y me doy a mí mismo muchas respuestas, y estoy seguro que alguna de ellas acertada. Sin embargo, una cuestión  que no logro contestarme, es como pueden organizarse congresos o reuniones científicas con comités organizadores que superan con creces los 50 miembros. A ver si algún lector experto en gestión organizacional  tiene la amabilidad de explicármelo y consigo entenderlo.

Ahora bien, lo que nunca he logrado saber, y me gustaría conocer, es que parte de esa deuda del Sistema Nacional de Salud está generada por el hipotético incremento de precios de los productos y fármacos que la industria puede que realice para, por un lado compensar los costes financieros de la morosidad de nuestros Servicios de Salud y, por otro, sufragar la formación continuada de los profesionales. ¡Ah! por supuesto, los intereses por morosidad se reclaman y se pagan, y sí eso que me gustaría saber fuera verdad, entonces resultaría  que estamos pagando algo parecido a un “pseudoanatocismo” y que la crisis de la financiación sanitaria afecta a unos más que a otros. Cosa que, por otra parte, no sería más  que un reflejo de la sociedad en general.

Pemeches Juspi
pemechesjuspi@gmail.com

martes, 19 de abril de 2011

¿Semana de pasión para España?

La Semana Santa tradicionalmente también se ha denominado en España Semana de Pasión debido a que lo que se conmemoraba fundamentalmente en ella era la pasión y muerte de Jesucristo. Era y, en gran parte sigue siendo, una manera distinta de recordar los acontecimientos que se celebran en estos días en torno al que los católicos consideramos Hijo de Dios, opuesta a la tradición cristiana centroeuropea de celebrar más la Pascua de Resurrección. La cultura de la  muerte y el oscurantismo siempre ha sido más intensa en España que en esos países y de ahí la diferencia.

Y viene esta introducción porque ayer, lunes santo en la terminología cristiana, España ha vuelto a la realidad de semanas anteriores en cuanto a los asuntos de la deuda. ¿Habrá comenzado una semana de pasión para nuestra incipiente recuperación macroeconómica? Hay muchas probabilidades de que así sea y además el jueves no es festivo a efectos bursátiles por lo que no cabe el alivio de que solo quedan dos días hábiles en la semana. Y, por otra parte, sigo percibiendo un importante oscurantismo del gobierno de Zapatero sobre la situación real, fundamentalmente en cuanto a las necesidades de las cajas y al impacto de la subida de tipos sobre nuestra deuda.

El caso es que ayer no tuvimos ninguna buena noticia. Voy a hace una relación sinóptica no cronológica, para que sea más fácil de leer y seguro que dejándome alguna en el teclado:

  • El coordinador económico del Partido Popular ratifica a Aznar y dice que España ya tiene dificultades para pagar la deuda.
  • El “Wall Street Journal” publica que “aaunque no hay duda de que España está en mejor forma que los rescatados, está lejos de ser una apuesta sólida para evitar la necesidad de ayuda"  y lo fundamenta en que las previsiones del gobierno están por encima de las de los organismos internacionales y del propio Banco de España (en el que tiene obligación de creer Zapatero, según sus propias palabras), así como en el elevado índice de paro, la subida de tipos, la inflación y el poco peso de nuestras exportaciones (al contrario de lo que calcula Elena Salgado) y, además, una parte considerable de las mismas son a Portugal.
  • En la subasta de deuda de ayer se colocó el mínimo previsto pero con un interés el 38% mayor que en la última subasta.
  • Ese interés ha alcanzado el 5,596% en los bonos a diez años; el mayor desde octubre de 1999, y no hay que olvidar que hasta 2002 no tuvimos las monedas y billetes de euro a nuestra disposición, aunque en ese mes de octubre el euro ya fuera moneda de curso legal.
  • La prima de riesgo o diferencial de la deuda con el bono alemán se ha situado en 231 puntos básicos.
  • La Unión Europea ha tenido que reconvenir a Finlandia por su amenaza de no respaldar el rescate a Portugal.
  • Los rumores sobre la posible reestructuración de la deuda griega se han incrementado, aunque el gobierno heleno lo ha desmentido y el alemán dice que tiene que creérselo. Demasiados malos antecedentes para que la presunción de veracidad sea aceptada por los mercados.
  • El Euribor ya ha superado el 2,10%.
  • Se conoció también que la morosidad subió en febrero al 6,15% y los activos dudosos en manos del sector financiero asciende a casi 108.000 millones de euros. Las probabilidades de mejora en marzo son nulas, puesto que el Euribor no ha dejado de subir, y el tipo de interés y el paro también se incrementaron.
  • Standard & Poor`s ha rebajado a negativa la perspectiva de Estados Unidos y ha advertido de un 33% de posibilidades de bajar la triple A en dos años. Esto, que es una desgracia para todos, será aprovechada por Zapatero y sus palmeros para volver a decir que nosotros no tenemos casi ningún  problema propio, que toda la crisis es consecuencia de la situación internacional.
  • Como consecuencia de todo ello el IBEX 35 vuelve a caer por encima del 2% y ha perdido los 10.400 puntos. ¿Se acuerdan cuando superó los 15.600? No hace tanto tiempo, en octubre de 2007.

Además tenemos el error de comunicación de La Moncloa con los 9.000 millones que iban a invertir los chinos en las cajas de ahorro y si se le culpa a Aznar de haber aportado algo al mayor coste de colocación de la deuda ayer, Zapatero, al tener más responsabilidades, tiene mayor parte. Aunque, como muy bien explicaba un lector del blog en un reciente comentario, no son lo más importante las declaraciones sino la reestructuración de la deuda griega (aunque lo nieguen) y ahora el recate de Portugal y las posibles nuevas dificultades que va a tener, y esto va a afectar, y mucho, a las economías en riesgo como la nuestra.

Por otra parte hay un aspecto positivo de todo lo sucedido ayer. En primer lugar que Rajoy manifiesta su convencimiento de que no vamos a necesitar un rescate –estoy seguro que Merkel le ha orientado en su reciente visita- y, sobre todo, que estoy convencido que Estados Unidos se va a poner inmediatamente a hacer sus deberes. En cualquier caso USA está creciendo al 3% y nosotros ya veremos a cuánto.

Difícil lo tenemos. Como dice el proverbio romano: de nihilo nihilum y aunque ahora despierte más simpatía, la permanencia de Zapatero nos augura no una semana de pasión, sino un año trágico, aunque toda la culpa no sea suya, ni mucho menos. Si lo es haber negado que lo que está ocurriendo fuera a suceder en España y, en esto, la historia no tendrá ninguna benevolencia con él.

Pemeches Juspi
pemechesjuspi@gmail.com

lunes, 18 de abril de 2011

Urgencias hospitalarias: apuntes sobre su situación actual en el S.N.S.

Las urgencias en los hospitales del SNS crecen continuamente, tanto en pacientes atendidos como en metros cuadrados a remolque del incremento de pacientes.En el año 2008, último del que se disponen datos, se atendieron  23.180.369 urgencias registradas, lo que supuso un incremento del 51% con respecto a 1997. La repuesta que he escuchado más de una vez cuando he comentado esto ha sido, “es por culpa de los inmigrantes”. Desgraciadamente para la sostenibilidad de nuestro Sistema Nacional de Salud no es así. Frente a un 51% de incremento de las urgencias, la población aumentó un 15%. No hay proporción.

La Fundación de Ciencias de la Salud, en un estudio realizado con datos de 2005 concluyó que, en líneas generales, la población inmigrante utiliza menos los servicios sanitarios que los españoles, sin que existan diferencias significativas entre los inmigrantes de los países pobres y de los ricos. La menos frecuentación de la población extranjera se produce en la visita a los especialistas, siendo mucho mayor con el médico de cabecera y las urgencias, a las cuales los más asiduos son los latinoamericanos. En cualquier caso, concluyo yo, no justifica solo esa querencia de los latinos por la urgencia tan desmesurado incremento de las mismas.

En todo caso no es bueno reducir todo a un dato y, afortunadamente, disponemos de alguno más. Uno de los índices más sencillos y de mayor utilización para tener una indicación indirecta de la gravedad de las patologías atendidas es el porcentaje de urgencias ingresadas, es decir cuántos pacientes de los que acuden a urgencias precisan ingreso en el hospital. En 2008 ingresaron el 11,94% de los pacientes atendidos en la urgencia, mientras que en 1997 esa proporción fue del 15.02%.   Y si comparamos la frecuentación de urgencias aumentó en un 27,50%, con una cifra de 547,39 urgencias por cada 1000 habitantes en 2008. 

Curiosamente, la frecuentación en mujeres es de un diecinueve por ciento más. También acuden más a consultas e ingresan más pero en tasas más bajas que la asistencia a urgencias. Creo que es un interesante tema de estudio y se me ocurren, a bote pronto dos razones,  la obstetricia y en segundo lugar su menor empleabilidad y, por tanto, mayor facilidad para acudir al médico, aunque se precisan estudios profundos, estratificando por edad y por patologías. Solo digo que llama la atención porque el estado de salud de la mujer es, así como su esperanza de vida, mayor que la del varón.

Existe, por tanto, una importantísima frecuentación de asistencia a urgencias que no parece estar relacionada con la necesidad, en un elevado número de pacientes, de precisar una atención médica inmediata. En este mismo blog Fidel Codex ha apuntado alguna de las razones por las que se produce esta asistencia injustificada a la urgencia.

Por otra parte ha habido políticos que se han dedicado a publicitar la excelencia de la atención en urgencias y de los nuevos recursos que iban poniendo a disposición de los ciudadanos. Recursos basado en incremento de metros cuadrados, tecnología y profesionales sanitarios. Personalmente conozco un hospital en el que se amplió la urgencia dos meses antes de su inauguración porque el importante incremento de la demanda en los otros hospitales de esa Comunidad Autónoma hacia previsible su insuficiencia. Ya se ha vuelto a ampliar y el hospital no lleva todavía una década en funcionamiento.

Pero no solo eso, sino haciendo propaganda (el español tiene un léxico muy rico, y creo que esta es la palabra adecuada), en muchos casos pagada, sobre la gran dotación de medios en las urgencias de los hospitales (porque casi todo lo centran en la urgencia hospitalaria), el cada vez menor tiempo de espera en las mismas, la gran cantidad de pruebas diagnósticas que se pueden hacer “just in time” en ellas y las excelentes aplicaciones informáticas de clasificación de pacientes de que disponen. Por supuesto esa Urgencia (la que toca publicitar ese día) es la mejor de todas las que existen en el conjunto de las Comunidades Autónomas e incluso en Europa. Hasta se hacen visitas guiadas a las nuevas instalaciones y se colocan montones de pantallas de ordenador en una estancia del espacio dedicado a la urgencia. El problema es que no se adquiere el hardware suficiente y adecuado –tablets, por ejemplo- para que el médico pueda pasar más tiempo a la cabecera del enfermo que en el cuarto de pantallas, y no me estoy refiriendo a las de registro telemétrico.

Conclusión, se sigue –porque con las urgencias continúa- produciendo la “burbuja sanitaria” a la que se referían algunos lectores del blog en un reciente post, debido a que se publicita de tal manera la oferta que, por las leyes elementales del mercado –que aquí sí se aplican-, se incrementa exponencialmente la demanda. He llegado a escuchar a mi peluquera habitual –inmigrante- que a sus hijos nunca les lleva al médico de familia porque la urgencia es mejor, no tiene que amoldarse a ningún horario de cita y tiene todo un hospital a su disposición. Afortunadamente, por lo que me cuenta, ninguno de sus hijos ha tenido nunca nada más allá de una faringoamigdalitis o “principio de bronquitis”, ella ha quedado muy contenta y el político de turno entusiasmado de los cientos de urgencias atendidas en ese hospital con general satisfacción de autóctonos e inmigrantes.

Al aumento de la demanda se ha unido la evolución lógica por aplicación de mejoras en las condiciones de trabajo de los médicos, sobre todo de los residentes que es en quienes recaía la mayor parte de la atención en urgencias. Las necesarias, por salud laboral y por seguridad de los pacientes, limitación de las horas de trabajo y el progresivo envejecimiento de los médicos ha llevado en los últimos años a un importante cambio en la atención a urgencias en los hospitales. En todos ellos se ha introducido la figura del médico de urgencias, para lo que todavía no existe especialidad reconocida.

Sin embargo acaba de anunciar la ministra de Sanidad, Leire Pajín la creación de tal especialidad y diversas sociedades científicas, como la Medicina Interna, Medicina Familiar y Comunitaria y alguna otra se han manifestado en contra de su creación. Personalmente creo que, con la estructura actual de guardias en nuestros hospitales, y siendo el país europeo con mayor número de especialidades médicas reconocidas, no es necesario crear la especialidad y, en todo  caso, desarrollar un Área de Capacitación Específica a la que se accedería desde otras especialidades. Fundamentalmente, Medicina Interna, Intensiva y Medicina de Familia. Es más, estoy convencido que sí se crea la especialidad no tardará en reclamarse la creación de la de urgencias pediátricas. Y por supuesto, la de enfermera especialista en ambas.

En un próximo post intentaré plasmar alguna de las cosas que se me ocurren para contribuir a la “sostenibilidad” de las urgencias en nuestro financieramente crítico Sistema Nacional de Salud. Espero que se pueda hacer algo para encauzarlo después del 22 de mayo y que en las promesas electorales no se añada más demagogia, porque como continuemos con diecisiete consejeros aplicando diecisiete políticas sanitarias distintas y compitiendo por ser los mejores, no nos va a quedar más que abandonarnos a  la frase estampada en los billetes de dólar: “In God we trust”.

Pemeches Juspi
pemechesjuspi@gmail.com

viernes, 15 de abril de 2011

Los trasatlánticos son muy vulnerables

Los que entienden de navegación mucho más que yo, aficionado inexperto sin más, dicen que los trasatlánticos son barcos muy cómodos pero tremendamente vulnerables en zonas de conflicto, bélico por supuesto. Podría alguno hacer la gracia y decir que bélico se define en el diccionario de la Real Academia Española como “guerrero” y por tanto que Zapatero no vuelve a dar ni una con lo del ejemplo a pesar de su reciente ardor guerrero. Dejémoslo.

Lo que no voy a dejar de comentar es el ejemplo que ha puesto sobre nuestro país y situación económica en una situación “bélica”, de guerra contra la crisis, de la que estaremos saliendo a nivel de país pero en absoluto a nivel  individual o familiar. Ha dicho que España es como un poderoso trasatlántico y que podemos estar tranquilos. Es decir que no va a tomar más medidas como también ha manifestado en su reciente viaje a Asia y a pesar de los informes de diversos organismos y, sobre todo, del Fondo Monetario Internacional, porque parece que ha querido decir –al poner tal ejemplo- que estamos navegando en un viaje de placer con todas las comodidades que presentan los trasatlánticos.

Y desde luego no es así, y si han transcurrido unas semanas de tranquilidad y relajación y realmente hemos ido en un navío de esas características, hay al menos casi cinco millones de españoles que han viajado en camarotes de tercera como los emigrantes gallegos, asturianos y cántabros de las primeras décadas del pasado siglo. Incluso algunos –familias enteras con todos sus miembros en el paro- han tenido que conformarse con viajar como polizones en bodega.

El problema es que Zapatero ha recuperado su conocido optimismo antropológico desde su renuncia a repetir como candidato y no solo eso, ha vuelto presuntamente a intentar engañarnos, como hizo (¿y seguirá haciendo?) con la negociación con ETA y otras tantas cosas. El problema que ha tenido es que no ha engañado a los chinos, es que tiene toda la pinta de que ha intentado engañarnos a los españoles con los chinos.

No entiendo para qué tantos asesores y un gobierno de comunicadores (¿o ya no es así?) y luego salen los chinos a decir que de los 9.000 millones que nuestro presidente dijo que iban a invertir para salvar a las cajas, que no está claro o que tal vez. Y con un poco de más mala suerte dirán que nada de nada.

El caso es que ahora La Moncloa lo achaca a un error de comunicación.  Y que no se barajaron cantidades y estamos en fases preliminares de estudio. Pues que prescindan de alguno de los múltiples  asesores que tienen o que no hubieran dejado irse a Barroso, pero es que ya estamos cansados de tanta información “cocinada” por no decir manipulada o simplemente falsa. Porque lo de los 9.000 millones lo comunicó la propia Moncloa. Y claro, los refranes suelen tener mucho de verdad y es bien conocido el de “antes se coge a un mentiroso que...”

Estos “errores de comunicación” se pagan y ayer el coste ha sido el incremento del diferencial de la deuda hasta casi los 200 puntos y la tercera mayor caída del año en el IBEX 35, que solo ha sido igualada por el índice portugués.

Y mientras tanto el director-gerente del F.M.I. declarando que lo que hay que hacer es crear “trabajos, trabajos, trabajos” y alguna de las grandes empresas de las que son invitadas a La Moncloa y cuyo presidente acuerda con Botín que este le pida a Zapatero que continúe, y con una excelente cuenta de resultados anuncia que va a reducir el 20% de su plantilla en España. Valeriano Gómez ya ha dicho que no es buen momento pero no hemos oído nada a Zapatero que tan orgulloso estaba con los grandes empresarios.

Supongo que este anuncio de reducción de plantilla no tendrá nada que ver con que Telefónica vaya a externalizar procesos en China dentro de las contraprestaciones que es posible que Zapatero haya ofrecido en aquel país para que nos sigan comprando deuda, además de “no tener en la agenda” el tema de los derechos humanos. Cualquier cosa puede ser posible y las coincidencias de fechas a veces son sospechosas.

En épocas de conflicto es mejor viajar en barcos más maniobrables y más rápidos que un trasatlántico, que es un barco muy vulnerable a las agresiones bélicas. Pero como tenemos la Armada bastante “perjudicada” por falta de recursos y de mantenimiento, y nuestro líder sigue siendo el que es tendremos que continuar navegando expuestos a los “misiles especuladores”, de los mercados, que no perdonan nada y están las 24 horas del día al acecho. Y no quedan muchos días para conocer la EPA del primer trimestre, así que más vale que poner “avante a toda” nuestro trasatlántico, ya que no podemos navegar en un trimarán tipo “Independence” puesto que hemos dejado de ser ricos.

Pemeches Juspi
pemechesjuspi@gmail.com

jueves, 14 de abril de 2011

Gallardón y las personas sin hogar

Gallardón ha hecho unas declaraciones ayer que están generando mucha polémica y que dan en el clavo con una demanda de gran parte de la sociedad, incluso de la que se rasga las vestiduras con su propuesta. Considero que han sido unas declaraciones inteligentes y "carne de titular" porque él conoce perfectamente la dificultad de lo que propone y la casi absoluta imposibilidad de llevarlo a la práctica aunque gobierne el Partido Popular con mayoría absoluta.

Me refiero, como la mayoría de Vds. habrán entendido, a su propuesta de que una ley obligue a los indigentes y personas sin hogar a no permanecer asentados en la vía pública y ser trasladados a centros de acogida especializados en las diferentes problemáticas de las personas más desfavorecidas de la sociedad, que se defiende en parte de la mismas haciéndolas "invisibles".

Gallardón y sobre todo su delegado de Seguridad, Pedro Calvo, que fue consejero de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid conocen perfectamente que pueden aplicar la legislación de esa Comunidad que prohíbe taxativamente la acampada libre. Y nunca la han aplicado con las personas sin hogar y los indigentes (que son dos conceptos distintos, los indigentes pueden ser personas sin hogar o no).

Y no solo no la han aplicado sino que durante la época en que Ana Botella ocupó la concejalía de Servicios Sociales se dio un cambio radical a la atención de esas personas. Tan radical que en el programa de televisión “Los teleñecos” sacaron en más de una ocasión un grupo de estos ciudadanos vestidos de frac.

Fue muy comentado en los medios de comunicación de aquellos años como en la primera legislatura de Gallardón dejó de usarse el metro para albergar a las personas que vivían en la calle durante los meses más fríos del año y se estableció un prefabricado dotado de colchones, duchas, cena y desayuno así como transporte gratuito en autobús. Recuerdo perfectamente los múltiples reportajes en radio y televisión, así como en la prensa escrita.

Como también si se repasan las hemerotecas se puede leer cómo algún concejal del PSOE –Pedro Zerolo- encabezó un movimiento vecinal en contra de la instalación provisional en el recinto del abandonado Canódromo de Carabanchel de un alojamiento de emergencia durante la campaña del frío del año 2004 para las personas sin hogar. También algunos recordarán que esa gran señora de la política –aunque no comparta en absoluto su ideología y muchas de sus actuaciones- que es Inés Sabanés supo estar a la altura de las circunstancias en aquellos momentos.

Posteriormente, Gallardón y Ana Botella decidieron construir un nuevo centro para personas sin hogar, que ya funciona con el nombre de “Juan Luis Vives” y que los grupos del PSOE y de IU intentaron paralizar el proyecto. Sí, así como se puede leer en el diario de sesiones del Pleno del Ayuntamiento de Madrid. No salía, en su día, de mi asombro cuando lo leí. Actualmente el Ayuntamiento de Madrid ha realizado también bajo la dirección de la actual delegada de Servicios Sociales, Concepción Dancausa, una completa transformación funcional y arquitectónica del Albergue “San Isidro”, que ha quedado como un centro prácticamente nuevo. Asimismo, la propia Dancausa ha inaugurado otro nuevo albergue en Latina.

Además por las calles de Madrid se ven furgonetas y parejas caminando por las calles, con el logotipo las primeras y con uniforme las segundas donde se visualiza otra creación de Gallardón y Botella, el Samur Social. A sus profesionales -que con los correspondientes recursos de unidades móviles han sido incrementados por la Concejalía de Servicios Sociales que en esta legislatura encabeza Concepción Dancausa- suelo ver con frecuencia hablando con las personas que están viviendo en la calle o mendigando.

Por todo ello considero que las declaraciones de Gallardón no van encaminadas a “esconder” a las personas sin hogar. Más bien creo que intenta provocar un debate para que la izquierda se pronuncie y puedan contrastarse las actuaciones de los “defensores de los pobres” y los de la “salida social de la crisis” con las del actual Ayuntamiento de Madrid.

Como ya he aclarado alguna vez no trabajo en dicho ayuntamiento pero sí tengo especial interés por los temas municipales en general y por las personas sin hogar en particular, que son el colectivo más desfavorecido de la sociedad y donde nadie está a salvo de llegar a formar parte. No hay más que ver algunas personas pidiendo limosna en la actualidad y compararlas con los crónicos de la calle. Es otra consecuencia de la crisis.

Pues bien, en toda la Comunidad de Madrid no hay prácticamente ningún recurso para atender a estas personas salvo en la capital y alguno aislado más. Eso sí, en alguna de las grandes ciudades donde gobierna la izquierda sus responsables han llegado a decir que no los necesitan, que ellos hacen prevención y no precisan tener recursos asistenciales. Total, -digo yo- si está la ciudad de Madrid a quince minutos por el metrosur, obra de Gallardón, por cierto.

Tampoco hay que dejar de lado que un importante porcentaje de las personas sin hogar son enfermos mentales, muchos de los cuales fueron enviados fuera de las instituciones con la reforma psiquiátrica realizada por el Partido Socialista durante el gobierno de Felipe González sin haber preparado alternativas para su atención.

Por todo ello y porque va a ser muy difícil, desde el punto de vista de los derechos constitucionales individuales, que pueda llevarse a cabo la propuesta de Gallardón, considero que la misma es una acertada y muy inteligente incitación a la confrontación de ideas sobre la necesidad y la manera de llevar a cabo la atención social de las personas sin hogar. 

Atención social que debe darse en la calle y en las instituciones. Algo que Gallardón impulsó,  Ana Botella puso en marcha y Concepción Dancausa ha continuado y acrecentado extraordinariamente. Todavía no he oído las propuestas de Lissavetzky en este tema salvo decir que la propuesta de Gallardón huele a la ley franquista de vagos y maleantes.

Pemeches Juspi
pemechesjuspi@gmail.com

miércoles, 13 de abril de 2011

Las “procesiones ateas” y la Alianza de Civilizaciones

¿Tiene derecho cualquier persona, asociación o colectivo a reclamar que España sea un estado laico? En mi opinión sí y existen cauces para ello. Qué es difícil que lo consigan en un corto periodo de tiempo, por supuesto. ¿Es una demanda mayoritaria de la sociedad española? tengo mis dudas, pero creo que no. En todo caso exige una reforma constitucional de las “complicadas”; es decir, mayoría de dos tercios de Congreso y Senado, disolución inmediata de las Cortes, las nuevas Cámaras elegidas tendrían que ratificar la decisión y proceder al estudio del nuevo texto constitucional que debe que ser aprobado por mayoría de dos tercios de ambas Cámaras, y por último ser sometido a referéndum. Y eso es así porque el actual carácter aconfesional de España está recogido en el capítulo segundo, sección primera del Título I de nuestra Carta Magna.

Efectivamente, un follón aunque se consiga –que no es fácil, pero tampoco demasiado complicado-poner en marcha una iniciativa popular para que el Congreso tome tal petición en consideración. Más o menos lo mismo que para que la infanta Leonor pueda reinar en su día si los Príncipes de Asturias tuvieran un hijo varón.

Pero lo que ninguna persona, asociación y colectivo tiene derecho –en mi humilde opinión- es a faltar al respeto a las creencias de una parte muy importante del pueblo español, protegidas en el artículo 16 de nuestra Constitución.

Como es público y notorio, para el Jueves Santo se ha programado una “procesión atea” en Madrid convocada, entre otros, por un colectivo que dice expresamente “Somos un frente ideológico que estamos, exclusivamente, para castigar la conciencia católica. Nuestro propósito es hacer daño a las ideas de la gente. No nos andamos con contemplaciones”. El anuncio de dicha “procesión” no tiene desperdicio y es una auténtica antología de la blasfemia. Que, afortunadamente, no tiene ilicitud penal como en el franquismo, pero que ofende gravemente a los católicos y, estoy convencido, que a muchos que no lo son. No me atrevo a reproducir aquí los nombres de los pasos que tienen programados pero pueden encontrarse fácilmente buscando en Google. Incluso en algún medio se ha comunicado que se hará una parada frente a una de las primeras iglesias quemadas en 1936 para reivindicar aquellos actos.

Por todo ello sorprende extraordinariamente la actitud de la delegada del gobierno en Madrid y de algún miembro del Consejo de Ministros, como Jáuregui que ha manifestado que el gobierno estudiaría si hay algún ánimo de ofender. Menos mal que Rubalcaba ha puesto en su sitio a la nueva delegada en Madrid que ya había decidido inhibirse con la excusa de que era un acto festivo y la ha obligado a autorizarla o prohibirla.

Por otra parte, los detractores de Gallardón, sobre todo los que tiene en el propio Partido Popular, deberían reconocer la exquisita actuación del gobierno municipal oponiéndose a su celebración y emitiendo un informe a la autoridad gubernativa sobre los riesgos de alteración del orden público que puede tener tal manifestación.

Ahora bien, me gustaría saber cuál sería la opinión y actitud del gobierno de Zapatero si a cualquier persona o grupúsculo, y no digamos si es un colectivo organizado, se le ocurre organizar un acto en contra del islam. No me lo quiero ni imaginar. Ya algún sindicato caricaturizó despectivamente al Papa Benedicto XVI en su visita a Barcelona y no dijeron nada, ¿habrían hecho lo mismo si hubieran ridiculizado al Profeta o a alguna autoridad musulmana?

Es que da mucho que pensar lo de la Alianza de Civilizaciones y lo que nos cuesta. Espero que en próximos informes del Tribunal de Cuentas no ponga ningún reparo o nota desfavorable porque sería tremendo, ya que no hay que olvidar que este proyecto de nuestro iluminado principal no se ha sometido a los recortes presupuestario que estamos sufriendo, y se le ha dotado, además, en febrero de otros veinte millones. Y digo que da que pensar porque parece que solo es para proteger los derechos de una minoría, aunque muchos de sus componentes consideren a la mujer inferior, y sin embargo su principal impulsor y los que le jalean permanecen impasibles ante las ofensas con las que se amenaza a la mayoría. Y aunque no fueran la mayoría.

Todavía está el gobierno a tiempo de actuar en el tema de la “procesión” a la que me he referido. Si de verdad cree en esa Alianza, que empiece por defender el respeto a nuestra civilización, y que haga pedagogía democrática –que mejor ocasión cuando a Zapatero algunos le consideran el presidente más demócrata que vieron los tiempos- explicando cuales son los cauces para convertir a España en un Estado laico sin ofender a nadie. Y si democráticamente se consigue, bienvenido sea dicho Estado.

Pemeches Juspi
pemechesjuspi@gmail.com